Rimvydas Racevičius

Rimvydas Racevičius

Aleksas Rimvydas-Racevičius es un compositor y arreglista con formación en el llamado género del pop. Estudió música en Klaipeda K. Donelaičio vid. Mokykloe, hoy en día, Vytautas Magnus Gymnasium.  Recibió clases de piano en la Escuela de Música de Niños Klaipėda Música Technicum, ahora, conocida como Conservatorio S.Šimkus. Más tarde, estudió dirección coral en Lituania. Asimismo, estudió composición con el profesor Eduardo Balsio.
Hacia 1958 ya había creado obras sinfónicas y de cámara.  De 1961 a 1965, fue el director de la Orquesta de la Radio de Lituania. A partir de 1971, comienza a componer canciones populares, tipo de música por el que ha recibido, también,  innumerables reconocimientos.

Dmitri Shostakovich

Dmitri Shostakovich

Camino empedrado de un genial compositor condicionado

Dimitri Shostakovich, compositor soviético, nace en San Petersburgo, en el año 1906, y fallece en Moscú, en 1975. Su producción abarca todos los géneros: ópera, comedia musical, sinfonía, miniatura para piano, música concertante, cantata, cuarteto de cuerdas y música para el cine. Autor prolífico, escribió un total de 147 números de opus, correspondientes, muchos de ellos, a obras que hoy se cuentan entre las páginas más interpretadas y grabadas del repertorio académico.

Persecuciones y condenas por parte de un régimen totalitario

Sin embargo, a pesar de ser considerado, junto a Prokofiev, el compositor más representativo de la desaparecida Unión Soviética, su carrera no fue fácil: premios y condecoraciones -entre los que se contaban los Premios del Estado y Lenin y la distinción de Artista del Pueblo-, se alternaban con continuas persecuciones y condenas por parte del mismo régimen que lo laureaba, bajo la acusación de realizar una música antipopular y en exceso moderna. Todo ello dejó su huella en el estilo de sus últimas composiciones, caracterizadas por un tono amargo y sombrío, así como, también, por una crudeza que contrasta con el espíritu jovial y desenfadado de las primeras obras.
La carrera ascendente de Shostakovich sufrió un inesperado revés con el estreno en 1934 de su segunda ópera, Lady Macbeth de Mtsensk: entusiásticamente recibida por el público, tanto en Leningrado como en su posterior escenificación en Moscú, fue retirada de cartel tras la aparición de una crítica en el diario oficial Pravda, titulada Caos en lugar de música, en la que se acusaba al compositor de haber escrito un «concierto de aullidos», ajeno a los presupuestos de la música socialista, que debía ser clara y fácilmente asequible.
Se iniciaba así una larga y contradictoria relación con el régimen estalinista: mientras en Occidente era considerado el compositor oficial soviético, en su propio país Shostakovich hubo de sufrir las injerencias de sus autoridades culturales, a pesar de lo cual, y pese a su aparente aceptación tácita de los preceptos del realismo socialista, consiguió mantener siempre su independencia creativa.
Los estrenos de la clásica Sinfonía n.° 5 y, sobre todo, de la patriótica Sinfonía n.° 7 «Leningrado», símbolo de la lucha del pueblo ruso contra el invasor nazi, rehabilitaron a un compositor que en 1948 volvió a ver de nuevo prohibida la ejecución de sus obras bajo el estigma del formalismo.

De familia con gran tradición cultural y su primera sinfonía

Nacido en el seno de una familia en la cual la cultura ocupaba un lugar importante, Shostakovich recibió sus primeras lecciones musicales de su madre, pianista profesional, a una edad que se puede considerar relativamente tardía: nueve años. Ante sus grandes progresos, en 1919 ingresó en el Conservatorio de Leningrado, en donde tuvo como principal maestro a Aleksandr Glazunov. Huérfano de padre desde 1922, proseguía sus estudios al mismo tiempo que, para mantener a su familia, tocaba en diversas salas de cine como pianista acompañante.
El estreno en 1926 de su sorprendente Sinfonía n.° 1, escrita en ocasión de su graduación en el conservatorio, atrajo inmediatamente sobre él la atención del mundo musical. Las obras inmediatamente posteriores, como la ópera La narizo el ballet La edad de oro, no hicieron sino confirmar el talento de un joven compositor especialmente dotado para la sátira.

Últimos opus con un tono obituario

Tras la muerte de Stalin en 1953, la música de Shostakovich se hizo más personal, y se tradujo en una larga serie de partituras presididas por la idea de la muerte. Es el caso de las tres últimas sinfonías y de sus cuartetos de cuerda, un género que el compositor convirtió en el medio idóneo en el que expresar sus preocupaciones y miedos de una manera privada, sin necesidad de recurrir a máscaras o disfraces. Su música, sobre todo la de estos años postreros, ha influido considerablemente sobre la de sus compatriotas más jóvenes, como Alfred Schnittke o Edison Denisov, entre otros.

Wojciech Kilar

Wojciech Kilar

Entre el sétimo arte y las salas de concierto

Wojciech Kilar es un compositor polaco, nacido el 17 de julio de 1932 en Leópolis, Polonia (actualmente Ucrania), y fallecido el 29 de diciembre de 2013, en Katowice. Compositor de música clásica y de cine. Galardonado con diversos premios. Perteneció, junto con Krzysztof Penderecki y Henryk Górecki, a la vanguardia polaca de la década de 1960. Cursó estudios de piano en algunas de las mejores academias de música de su país, incluyendo la Academia de Música de Katowice (Akademia Muzyczna w Katowicach), antes de trasladarse a París en 1959 para estudiar con Nadia Boulangeren su conservatorio.
Habiendo ya recibido críticas exitosas como compositor clásico, Kilar compuso su primera banda sonora para la película Lunatycy, en 1959, y desde entonces escribió la música para películas de algunos de los directores polacos más importantes, como Krzysztof Kieślowski, Krzysztof Zanussi, Kazimierz Kutzy Andrzej Wajda. Llegó a trabajar en más de cien títulos en su país, incluyendo los internacionalmente reconocidos Bilans Kwartalny (1975), Spirala(1978), Constans (1980), Imperativ (1982), Rok Spokojnego Slonca (1984), y Zycie za Zycie (1991). Asimismo, trabajó con directores de cine franceses y de otras partes de Europa, hasta que Francis Ford Coppola le ofreció su debut en lengua inglesa con su vibrante adaptación de Drácula, de Bram Stoker, en 1992.
Sus otras creaciones para películas en lengua inglesa fueron, el trío de Roman Polanski: La muerte y la doncella (1994), La Novena Puerta (1999) y El pianista (2002), y la de Jane Campion Retrato de una dama (1996), que se caracterizan por sus bajos y violoncelos, temas profundamente románticos y con progresiones de acordes minimalistas. A pesar de estas incursiones, la mayoría de sus trabajos en los últimos años fueron para películas polacas dirigidas por Zanussi o por Wajda.
Además de su obra para el cine, Kilar continuó escribiendo y publicando trabajos puramente clásicos, de los cuales cabe destacar una sonata para trompa, una pieza para un quinteto de viento, unas piezas para orquesta de cámara y coro, los aclamados Baltic Canticles, la épica Èxode (famosa por ser la música del tráiler de La lista de Schindler), y además de su Concierto para piano y orquesta dedicado a Peter Jablonski.

Nota del diario español El País, publicada el mismo día de su fallecimiento, el 29 de diciembre de 2013:

Wojciech Kilar, compositor polaco de fama internacional por las bandas sonoras que creó para películas de Roman Polanski y Francis Ford Coppola, falleció ayer a los 81 años en su ciudad de residencia, Katowice, en el sur de Polonia. Kilar padecía un cáncer desde hacía varios años.
Kilar era uno de los más apreciados y premiados compositores polacos contemporáneos. A lo largo de su medio siglo de carrera artística fue autor de partituras de muy diversos géneros, del concierto a la sinfonía, pasando por el ballet, aunque el inconfundible estilo de las obras que compuso para el cine haya eclipsado en gran medida el resto de su obra.
Su nombre empezó a ser conocido por el público no especialista a partir de 1992, cuando Francis Ford Coppola le propuso componer la banda de su Drácula. Aquella partitura le valió el premio al mejor compositor de música cinematográfica de la Sociedad Americana de Compositores, Autores y Editores. Parece que Coppola no le había marcado directrices demasiado precisas para la composición, y sorprendido al recibir la obra, le preguntó qué hacía falta para escribir aquella música. Kilar le replicó: “Basta con vivir en Katowice”.
Kilar nació en 1932 en lo que entonces era la capital de la Silesia polaca, Lwow, y actualmente es la ciudad ucrania de Lviv. Tras la deportación de la población polaca en 1944, la familia se estableció en Rzeszow, donde el joven Kilar, estudiante de piano, empezó a familiarizarse con la obra de Ravel, Debussy y Zymanowski. En 1948 se instaló en Katowice, donde fijaría su residencia y donde entre 1955 y 1958 amplió sus estudios de piano y composición con Boleslaw Woytowicz, que le marcó profundamente. De aquella época data también su primera obra publicada,Mala uwertura [Pequeña obertura](1955).
Tras concluir su formación con Woytowicz, entre 1959 y 1960 ese periodo tomó lecciones de la maestra de compositores Nadia Boulanger en París. Empezó su carrera musical como un versátil compositor neoclasicista, tan hábil en la escritura polifónica que había estudiado con Woytowicz como en las complejidades de la sinfonía concertante, pero a partir de 1962 empezó a interesarse por las técnicas más innovadoras(Riff 62)y la música vocal(Diphthongos,de 1964 yUpstairs/downstairs,de 1971). Su producción de aquella época, que una crítica calificó de “constructivismo sonorista”, estableció su reputación como uno de los principales músicos de vanguardia de Polonia. En ese periodo compuso también un ballet inspirado en la obra de Poe,Maska czarnej smierci [La máscara de la muerte negra](1961).
Sin embargo, en los setenta simplificó su estilo compositivo y empezó a escribir obras inspiradas en el folklore(Krzesany, Siwa mgla, Orawa)que se incorporaron a los repertorios internacionales y con los que cosechó un éxito apreciable. También empezó a crear música sacra(Bogurodzica [La madre de Dios], Angelus o Victoria).
Desde finales de los años cincuenta Kilar empezó a componer partituras para el cine. Arrendaba su talento a lo que consideraba “la forma artística contemporánea más común” en atención a tres criterios, por este orden: la reputación del director, el salario y el guion. Con arreglo a ellos, trabajó para directores polacos de la talla de Andrzej Wajda, Krzysztof Kieslowski o Krzysztof Zanussi, que rodó una película biográfica sobre el músico. Pero tras el filón de la banda sonora deDrácula, cuyos temas se cuentan entre los máscitadosmusicalmente en otras películas, sus características progresiones de bajos y violonchelos se incorporaron también a filmes comoLa novena puerta(1994), la multipremiadaEl pianista(1999) yLa muerte y la doncella, (2002), de Polanski;Retrato de una dama, (1996) de Jane Champion; oLa lista de Schindler, que utilizó en su tráiler un tema de Kilar,Éxodo. También firmó la partitura deLa noche es nuestra(2007), de James Gray.

Paul Hindemith

Paul Hindemith

Desde los trece años manifiesta su carácter musical

Compositor y violinista alemán, nacionalizado estadounidense. Una de las figuras más importantes de la música del siglo XX y un influyente profesor. Nació en Hanau (Hesse), el 16 de noviembre de 1895, y falleció el 28 de diciembre de 1963, en Fráncfort del Meno. Estudió en el Conservatorio de Hock, Frankfurt. A los trece años, mientras estudiaba en dicho centro, trabajó en orquestas de baile, teatros y cines. Entre 1915 y 1923 fue concertino y, más tarde, director de la orquesta de la Ópera de Fráncfort. En 1921 fue uno de los creadores del famoso Cuarteto Amar-Hindemith (grupo que había creado el húngaro de ascendencia turca, Licco Amaren). En esta agrupación se hizo cargo de la viola.

Prohibiciones a su música y métodos de composición

Durante los años veinte, Hindemith se consagró como compositor. Primero se le consideraba un sucesor de Richard Strauss, y después se le vinculó al ultramodernismo. En 1927 fue nombrado profesor de composición del Berlin Hochschule für Musik. En 1929 actuó como solista en el estreno del Concierto para viola, de William Walton, en Londres. En 1936, a pesar del apoyo que obtuvo del director Wilhelm Fürtwangler, Hitler prohibió sus obras debido a su “extremado modernismo”. Tampoco se avenía al gusto de los nazis el fuerte sentido irónico de obras como la ópera Noticias del día. Poco más tarde, Hindemith se trasladó a Turquía para reorganizar el programa de estudios musicales del país. En 1940 viajó a los Estados Unidos e impartió clases en la Universidad de Yale hasta 1953, año en el que regresó a Europa para enseñar en la Universidad de Zúrich. En 1946 adquirió la nacionalidad estadounidense. Al igual que sus contemporáneos, Hindemith se encontró con el vacío que había dejado la disolución de las estructuras musicales tradicionales, basadas en la armonía tonal. A pesar de que algunas de sus primeras composiciones acusan la influencia del sistema atonal, la mayor parte de su obra no se inscribe en esa dirección. Desarrolló su propio método respecto al tratamiento de la armonía y la tonalidad, basado en una jerarquía entre la tensión (disonancia) y la relajación (consonancia).

Óperas, música orquestal y de cámara

Entre sus óperas, su obra maestra es Matías el pintor, basada en el vida del pintor alemán Matthias Grünewald. Asimismo, una sinfonía inspirada en temas pertenecientes a esta ópera es una de sus obras orquestales más conocidas. Compuso las óperas Cardillac, sobre textos de F. Lion, estrenada en Dresde en 1926; Die Harmonie der Welt (La armonía del universo, 1957), inspirada en la vida de Kepler y La prolongada cena de Navidad (1962). En 1938 había publicado el ballet Nobilissima visione sobre San Francisco de Asís. En 1956 estrenó en Buenos Aires su obra brevísima Hin und zurück (Ida y vuelta). También compuso varias sinfonías, sonatas, conciertos, música de cámara, piezas vocales y obras para viola.

Paul Hindemith, Bertolt Brecht y el contacto con el pueblo

Fue defensor del concepto Gebrauchmusik (música para todos los usos), a través del cual trató de establecer una aproximación entre el compositor y el público, creando obras destinadas a ser interpretadas por grupos de estudiantes y aficionados. Una de estas obras es su ópera para niños Wir bauen eine Stadt (Construimos una ciudad). La llamada ‘música para usar’ corresponde, en sentido estricto, a un movimiento surgido de” la prédica de Bertolt Brecht que sostenía que los artistas debían mantener el contacto con el pueblo. A tal fin, los creadores debían encontrar su inspiración en temas de actualidad y usar un lenguaje cotidiano. Con todo esto, el propio Hindemith y Kurt Weill, de igual modo partidario de estas ideas, pretendían oponerse al ‘arte por el arte’ y destacar la influencia social de su trabajo Ludus tonalis (1943, colección de fugas que abarca todas las tonalidades), un grupo de estudios para piano, destinado al desarrollo de la técnica pianística con el que demostró sus teorías sobre el contrapunto y la organización tonal.

Alfred Schnittke

Alfred Schnittke

Genio arremetido desde su propia tierra

Alfred Gárievich Schnittke nació el 24 de noviembre de 1934 en Engels, en la República Germánica del Volga, en aquel tiempo una autonomía dentro de la Unión Soviética. El padre del compositor, Harry Schnittke, era un judío nacido en 1914 en Frankfurt. Se trasladó a la Unión Soviética en 1927, casándose después con Maria Vogel, nacida en la República Germánica del Volga. Harry trabajó como periodista y traductor del ruso al alemán.
La República Germánica del Volga fue fundada en 1924, agrupando una minoría de emigrantes alemanes que se había establecido a orillas del Volga. Su capital era Pokrovsk hasta que en 1931 se le cambió el nombre por Engels, en honor al filósofo alemán Friedrich Engels.  La invasión alemana marcó el final de la República. En 1941 Stalin abolía la región autónoma, declarando como enemigos del Estado a todos los alemanes. Ordenó la deportación de los alemanes del Volga a Kazajistán y a Siberia.
Por motivos laborales, la familia se traslada a Viena en 1946. Allí empieza el amor por la música del joven Alfred, empezando así sus estudios musicales. Tomará como compositores de referencia a Mozart y Schubert.
La familia se traslada a Moscú en 1948. Ingresa en el Colegio de Música de la Revolución de Octubre, estudiando allí desde 1949 hasta 1953. Después termina sus estudios en el Conservatorio de Moscú en 1961, graduándose en composición. Entre sus maestros se encuentran Nikolai Rakov en instrumentación y Evgeny Golubev en contrapunto y composición. En el mes de marzo de 1956 se casa con Galina Koltsina, una musicóloga compañera suya del Conservatorio. Este matrimonio solo duró tres años. Desde 1962 hasta 1972, imparte clases en el conservatorio moscovita.
Tras varios viajes a Europa y EE. UU., Schnittke abandonó su tierra natal en 1989, al ser invitado para dar clase de composición en Hamburgo. Dos años después, le era concedido uno de los galardones de la última edición de los Premios Lenin, aunque lo rechazó, renegando por completo de la deriva musical soviética. Pocos meses después, la URSS se desintegraba.
No obstante, hasta comienzos de los ochenta, Schnittke estuvo muy implicado en esa línea musical. Ingresó en la Unión de Compositores de la URSS en 1961, se convirtió en uno de los más prominentes compositores de bandas sonoras del cine soviético y junto con Rodión Shchedrín sentó las bases de una modernidad aceptable dentro de la política cultural soviética. Aunque hasta mediados de los ochenta su música fue vista con reticencias de la secretaría de la Unión de Compositores, sus obras se estrenaron con puntualidad, y solo el estreno de su excéntrica Sinfonía n.º1 comportó un escándalo. A los ojos de la vanguardia europea, Schnittke pronto se convirtió en el portavoz de la última generación de compositores soviéticos.
Sin embargo, se llegó a producir una serie de ataques contra él a lo largo de los setenta. En 1974, Tijon Jrénnikov, secretario general de la Unión de Compositores desde el estalinismo, afirma que Schnittke carece de cualquier talento y debería dejar de componer. Días después se prohíbe una interpretación moscovita de su polémica Sinfonía n.º 1. En 1977, la secretaría de Jrénnikov hizo correr el rumor de que el compositor  había desertado. En 1979, Pravda publica un artículo («Planificando una atrocidad») en que se condena una producción de la ópera de Chaikovski La dama de picas en la que Schnittke está implicado.
Entre sus influencias musicales cabe destacar la de Dmitri Shostakóvich, con quien mantuvo una relación tortuosa, así como las de Sergéi Prokófiev y la vanguardia europea de la primera mitad del siglo, cuya música pudo estudiar a partir de mediados de los cincuenta. Fruto de ese estudio Schnittke pasa a componer de acuerdo con estructuras seriales; pero, a partir de comienzos de los setenta, simplificará su estilo, componiendo en un estilizado poliestilismo (término usado habitualmente para él). Alfred Schnittke fallece el 3 de agosto de 1998, en Hamburgo, Alemania.

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