II Programa 2018

II Programa 2018

OSH | 2018 – LATITUDES SONORAS

II Festival Internacional OSH I Costa Rica
II PROGRAMA
Eddie Mora | Director titular
Invitados especiales: Cuarteto Chroma (México)
24 Febrero, 8:00 pm | Iglesia El Carmen, Heredia centro.
25 Febrero, 11:00 am | Teatro Eugene O´Neill

  • Gabriela Ortiz (México | 1964)
    La Calaca
  • Blas Atehortúa (Colombia | 1943)
    Suite para orquesta de cuerdas, op 115
  • Adina Izarra (1959 | Venezuela)
    No me pidan atender a tantas voces**
  • Béla Bartók (1881 – 1945 | Hungría)
    Divertimento para cuerdas*

*Estreno nacional  | ** Estreno mundial

 

vacio
NOTAS AL PROGRAMA

OSH | 2018 – LATITUDES SONORAS

II Festival Internacional OSH | Costa Rica
II PROGRAMA
Eddie Mora | Director titular

Invitados especiales: Cuarteto Chroma
23 Febrero, 8:00 pm | Parroquia Nuestra Señora Inmaculada de Heredia
24 Febrero, 11:00 am | Teatro Eugene O´Neill

  • Gabriela Ortiz (México | 1964)
    La Calaca para orquesta de cuerdas

Sólida y rigurosa formación académica

Gabriela Ortiz Torres nace el 20 de diciembre de 1964, en la Ciudad de México. Pertenece a la generación creciente de mujeres compositoras nacidas en la segunda mitad del siglo XX. ​ Estudió el bachillerato en el Colegio de Ciencias y Humanidades, y la licenciatura en composición en la Escuela Nacional de Música, donde fue discípula de Federico Ibarra y Mario Lavista, con este último se formó en el Taller de Composición del Conservatorio Nacional de Música. Destaca su capacidad de sintetizar un estilo sincrético en su música. En ella se reúnen la tradición europea, los recursos nuevos propios de la música contemporánea y del jazz, mediados con elementos mexicanos procedentes, inclusive, del México prehispánico.

Estudió piano en la Escuela Vida y Movimiento, con Robert Saxton en la Guildhall School of Music and Drama, gracias a una beca del British Council, y se doctoró en Composición y Música Electroacústica en The City University de Londres, bajo la supervisión de Simon Emmerson (1992).

Flirteo con el Grammy Latino y eminentes vínculos profesionales

Ha sido nominada al Grammy Latino dos veces consecutivas. Acreedora del Premio Nacional de Artes y Literatura 2016 y miembro de número de la Academia de Artes y Letras, es considerada como uno de los más importantes compositores de su generación. Ha colaborado y ha recibido encargos de diversos festivales e instituciones internacionales, tales como: Orquesta Filarmónica de los Ángeles, BBC Scottish Symphony Orchestra, Malmö Symphony Orchestra, South West Chamber Music, The Royal Liverpool Philharmonic Orchestra, Orquesta Simón Bolívar, Kronos Quartet, Amadinda Percussion Quartet, Percussion Claviers de Lyon, Cuarteto Latinoamericano, Kroumata, Onix, San Francisco Contemporary Music Players; y de reconocidos solistas y directores, entre los cuales destacan: Dawn Upshaw, Gustavo Dudamel, Alejandro Escuer, Sarah Leonard, Esa-Pekka Salonen, Carlos Miguel Prieto, Zoltan Kocsis, Pierre Amoyal, Giséle Ben Dor, Elim Chan, entre muchos otros.

Merecidas distinciones

Primera mexicana en ganar el Premio Nacional de Artes y Literatura

Gabriela Ortiz es la primera compositora mexicana en ingresar como miembro de número a la Academia de Artes y es, también, la primera mexicana en su especialidad en ganar el Premio Nacional de Artes y Literatura, máximo galardón que el gobierno de México otorga a sus creadores. A lo largo de su amplia trayectoria, ha sido congratulada con diversos premios, tales como:

–  John Simon Guggenheim Memorial Foundation Fellowship (2004)

– Distinción Universidad Nacional (2004)

– Primer lugar en el Concurso Nacional Silvestre Revueltas, Música Nueva Fin de Milenio (2000)

– Primer lugar en el concurso de composición Alicia Urreta (1988),

– Entrega de la Medalla Mozart, reconocimiento que otorga la Embajada de Austria junto con la Fundación Cultural Domecq (1997)

– Reconocimiento de la Unión Mexicana de Cronistas de Teatro y Música (1998),

– La beca de estímulo a Jóvenes Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes en México, y otros reconocimientos más.

Difusión de su obra artística

Su trabajo ha sido difundido en transmisiones de radio de diversos países, así como grabaciones en CD, DVD y publicaciones impresas. Su ópera Únicamente la verdad: La verdadera historia de Camelia la Tejana, fue seleccionada por el Festival de México y la Compañía Nacional de Ópera para inaugurar el Festival de México en el 2010. Esta producción obtuvo el premio de Las Lunas del Auditorio al mejor espectáculo de música clásica.

En 2013, Únicamente la verdad fue presentada por Long Beach Opera, en Los Ángeles, California, con excelentes críticas del LA Times y Opera News. En 2014, esta ópera obtiene la nominación al Grammy Latino como mejor obra de música clásica contemporánea. Su obra Elegia de su disco Aroma Foliado con Southwest Chamber Music, obtuvo una nominación como mejor obra de música clásica en los Grammys Latinos de 2013. Recientemente en 2017, recibe su segundo encargo para escribir Téenek-Invenciones de Territorio para la Filarmónica de Los Ángeles y su director artístico, Gustavo Dudamel. Su música ha sido publicada por Ediciones Mexicanas de Música, Arla Music, Y Schott Music. Es profesora de tiempo completo en la Facultad de Música de la UNAM.

Composiciones de Gabriela Ortiz

  • Sinfonía coralLuz de lava, encargada por la Universidad Nacional Autónoma de México para conmemorar su centenario. (2010)
  • Altar de Piedra, concertante para percusiones y orquesta en tres movimientos (2003)
  • Puzzle-tocas, para quinteto de vientos (2002)
  • Altar de Muertos, para cuarteto de cuerdas y cinta (1996)
  • Altar de neón, para cuarteto de percusión y orquesta de cámara (1995)
  • El trompo, para vibráfono y cinta (1994)
  • Concierto Candeal, para percusión (1993)
  • Five Microetudes, para cinta (1992)
  • Cuarteto n.º 1(1988)
  • Río de mariposas, para dos arpas y tambor de acero
  • Huitzil(1989) para flauta de pico
  • Divertimento(1985) para clarinete solo
  • Patios(1988) para orquesta
  • Concierto Candela(1993) para orquesta y percusiones
  • Atlas-Pumas(1995) para marimba y violín
  • Río de mariposas(1995) para dos arpas y steeldrum
  • Zócalo-Bastilla(1996)

Ha compuesto también la banda sonora de las películas 

Óperas

Gabriela Ortiz habla sobre su obra Altar de muertos y, especialmente, del cuarto movimiento, titulado La calaca. Transcripción adaptada de un vídeo de YouTube.

Altar de muertos es una obra creada y estrenada en 1997, año del nacimiento de su hija.

De manera informal, amena y espontánea, Gabriela Ortiz cuenta la historia: “Yo conocí a  David Harrington en el Club Cervantino. Él escuchó una obra mía que se llama Tarde neón y le gustó muchísimo, y me pidió mi teléfono, y hasta ahí quedó la conversación. Unos meses después, recibí un fax y decía Kronos Quartet; me latía el corazón y me decía: ¡Kronos me está enviando un fax!, y me decía David, «Voy a ir a México, me gustaría platicar contigo»”.

Prosigue animadamente: “Vino a México, (…) fue un encuentro muy lindo. Lo llevé a varios lados, al Zócalo. Él en ese momento acababa de perder a su hijo Adam Harrington y estaba muy obsesionado con el rollo de la muerte, con el concepto de muerte, de cómo otros países, otras culturas abordan la muerte. Para él había sido durísimo, estaba completamente desvastado (sic). Estaba muy triste y, realmente, estaba muy metido en ese asunto. Y entonces de ahí salió la idea. Me dijo, « vengo yo aquí a México, precisamente, porque yo quiero que tú compongas una pieza sobre el Día de los muertos ». No fue inicialmente una idea mía, sino, fue un requerimiento de David. Y fue así como empecé a pensar cómo idear esto”.

Sobre Altar de muertos, amplía Ortiz: “Él me pidió, además, en ese encargo, que la obra tuviera ciertos elementos escénicos; que fuera una obra que tuviera elementos escenográficos, que además es complicado, (…), para que, además, pudiera viajar con estos (…).  Ellos tocan en una plataforma, entonces, lo que se me ocurrió es que como es una especie de cajones, que ya forman en sí como un altar; lo que se me ocurrió fue hacer un papel picado de plástico que puedes guardar en una maleta (…) y convertir el altar ellos mismos. Ellos son parte del altar; el escenario se convierte en altar (…). La pieza son cuatro movimientos, es una pieza larga de 35 minutos: Ofrenda, Mi clan, Danza macabra y La calaca. Yo lo que hice, a pesar de los elementos escénicos, siempre quise que la música se sostuviera por sí misma, que independientemente de lo visual, se pudiera escuchar en un disco compacto o se pudiera hacer en un formato de concierto (…)”.

Ya sobre La calaca, explica la compositora: “Y La calaca es el cuarto movimiento, pues lo que habla es de este sincretismo, y de este caos, y de esta cuestión sumamente surrealista de lo que sucede hoy en un día de muertos. Cosas que los europeos no entienden, por qué los mexicanos se ríen, por qué el elemento lúdico o esta cuestión de la ofrenda, a quiénes imitan o a quiénes celebran, o por qué lo celebran, por qué prenden un copal (incienso). Todo este caos y toda esta riqueza de múltiples símbolos es lo que yo traté de reflejar en La calaca, que es una música muy directa, muy viva, con muchos cambios anímicos, con muchas secciones; muy angular, muy contrastante (…)”.

Finaliza la autora, hablando sobre la orquestación de la pieza: “Generalmente tengo obras largas de orquesta. Me hacía falta una obra cortita que se pudiera hacer y ese formato yo no lo tenía o tenía muy pocas obras con ese formato; entonces, dije, se presta para orquestar La calaca; entonces, se hizo la orquestación”.

Cabe señalar, finalmente, que Altar de muertos y, por ende, La calaca, su cuarto movimiento, es una obra concebida para cuarteto de cuerdas, en especial, para el ensamble estadounidense Kronos Quartet.

Transcripción adaptada de: https://www.youtube.com/watch?v=ezbkmMZJfus La calaca para orquesta, palabras de Gabriela Ortiz.

  • Blas Atehortúa (Colombia | 1943)

Suite  para orquesta de cuerdas, Opus 115

El más internacional de los compositores colombianos

Blas Emilio Atehortúa Amaya es compositor, director de orquesta y docente. Uno de los compositores colombianos más prolíficos de su generación y, sin duda, el más importante en el espectro internacional. Su obra abarca gran parte de las tendencias de vanguardia que se cultivaron durante el siglo XX, y conserva del pasado una continua inspiración temática, al mismo tiempo que un interés americanista particular. Todo esto hace de su extensa obra un caso único, donde se conjugan libremente elementos de la tradición, la vanguardia y una visión personal de lo americano. Además, su intensa actividad como docente, director de orquesta, arreglista, compositor de música para el cine, la televisión y el teatro, lo ratifican como una figura prominente dentro del panorama musical colombiano, latinoamericano y mundial.

Antioqueño con profundos y profusos estudios musicales

Blas Atehortúa nace en Santa Helena (Antioquia), el 22 de octubre de 1943. Sus primeros estudios musicales los realiza en el Instituto de Bellas Artes de Medellín. En 1951 cursa estudios de armonía con el profesor Bohuslav Harvaneck, y con él mismo sigue en viola y violín. Tres años más tarde, estudia armonía y contrapunto con el padre salesiano Andrés Rosa, quien entonces ejercía en Medellín. Por esta misma época, pertenece a la banda departamental, encargado de los timbales. Luego, viaja a Bogotá y se matricula en el Conservatorio Nacional. Cursa armonía con Antonio María Benavides, contrapunto con el director del plantel, Fabio González Zuleta; morfología musical con Andrés Pardo Tovar, y orquestación para banda con José Rozo Contreras.

Funge como secretario del Centro de Estudios Folklóricos y Musicales del Conservatorio y, al mismo tiempo, realiza interesantes investigaciones sobre etnomusicología. En 1963 gana, en concurso internacional, una beca para perfeccionar sus estudios en el Centro Latinoamericano de Altos Estudios Musicales del Instituto Torcuato Di Tella en Buenos Aires. Allí es alumno de Alberto Ginastera, director del Centro; de Aaron Copland, Olivier Messiaen, Ricardo Malipiero y otros músicos de fama internacional. Regresa a Colombia en 1968 para dedicarse al profesorado por cuenta de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Altos cargos administrativos y docentes

En 1970 se hace cargo de la Dirección del Conservatorio de Popayán, y a mediados de 1972, se posesiona como director del Conservatorio de la Universidad de Antioquia. En 1973 es nombrado director del Conservatorio Nacional en Bogotá. Su trabajo académico va desde los arduos ensayos en el Instituto de Bellas Artes, hasta sus conferencias y labor pedagógica en Colombia, Argentina, Venezuela y Europa.

Trasciende la música colombiana

Su música está más allá del concepto de música colombiana, pues él logra reunir los elementos de la música contemporánea (el dodecafonismo, el serialismo o el expresionismo), sin dejar de imprimirle a ella su formación, su inspiración posromántica y, en el momento adecuado, el tinte nacionalista.

Trayectoria académica y desarrollo musical

Según el compositor, la primera etapa como creador comprometido con su arte empezó después de su experiencia en el Torcuato di Tella. De esta etapa en Buenos Aires son sus trabajos orquestales Concerto Grosso, opus 18; y Tripartita, opus 25, y obras menores para piano y agrupaciones de cámara. En ellos, el deseo de incorporar las técnicas aprendidas se hace notorio y marca un nuevo rumbo en su carrera, alejado de la tonalidad, pero siempre con ese elemento rítmico incisivo que marca toda su obra.

En 1965 gana una beca de intercambio cultural con algunas universidades norteamericanas, allí en Estados Unidos, escribe Cantico delle creature, su primera obra vocal de gran escala. En 1966 vuelve al Centro de Altos Estudios Musicales en Buenos Aires, donde permanece hasta 1968. A partir de esta fecha, su labor como compositor se ve reconocida gracias al primer premio del Concurso Nacional de Composición en 1971 por su obra Apu Inka Atawalpaman, opus 50. El concurso lo ganaría dos veces más, en 1979 con Tiempo- Americandina, opus 69; y en 1981 con Kadish, opus 107. Además, recibió un premio compartido en el Primer Concurso Internacional de Composición para Cuarteto de Cuerdas, de la agrupación Beethoven de Santiago de Chile en 1979. Durante este periodo, también trabajó como docente y director de varios conservatorios musicales colombianos, entre ellos el de la Universidad Nacional de Colombia y compuso obras por encargo para distintas orquestas colombianas, latinoamericanas y estadounidenses.

Paralelamente a su trabajo de compositor, ha colaborado en diversas ocasiones como director de orquesta. La Orquesta Sinfónica de Colombia, la Orquesta Filarmónica de Bogotá y muchas otras orquestas latinoamericanas y estadounidenses figuran en su carrera, en algunas como director invitado, en otras como director asistente. En reconocimiento a su contribución al desarrollo de Colombia, fue galardonado con El Colombiano Ejemplar en la categoría Cultura, en el año 2010. Tres años antes lo habían nombrado Silletero Honorario en su natal Santa Elena, Antioquia.

Estilo creativo del compositor antioqueño

Ritmo, experimento orquestal, modelos barrocos y libre tonalidad

Musicalmente sus intereses han girado en torno al ritmo, la experimentación orquestal, la adaptación de modelos barrocos y un libre pensamiento tonal, moldeado entre melodías reconocibles y contrapuntos elaborados. Aunque dentro de su búsqueda se pueden oír momentos aleatorios, dodecafónicos y ciertamente atonales. Es esta deliberada intención por no adoptar una escuela ni un estilo lo que hace de su obra una interesante mezcla de elementos.

Algunos procedimientos barrocos de composición se encuentran presentes a menudo en la música de Blas Emilio Atehortúa, incluso los títulos de sus obras tienen profunda relación con este periodo. Pero, sin duda, la mayor influencia proviene del compositor húngaro Béla Bartók y de su maestro Alberto Ginastera.

Muestra de su extenso catálogo de obras

Música vocal

Música religiosa

  • Réquiem de los niños, para soprano, contralto, tenor, bajo, niño solista, coro de niños, orquesta de percusiones, banda sonomagnética, opus 55.
  • Padre nuestro de los niños de Benposta (niños Benposta), para coro de niños, opus 99, ° 1.
  • Laudate sie mi signore, para coro mixto a cappella, opus 116.
  • Réquiem del silencio, a la memoria de Guillermo Cano I. y Rodrigo Lara. (Guillermo Cano I., Rodrigo Lara), para coro mixto y orquesta, opus 143.

Cantatas

  • Tiempo-Americandina. Textos de Andrés Bello, Miguel Ángel Asturias, Rómulo Gallegos, José Eustasio Rivera, Eduardo Carranza, Blas Emilio Atehortúa. Cantata para soprano, recitador, coro y orquesta, opus 69.
  • Oda a la América de Andrés Bello. Texto de Andrés Bello. Cantata para coros y orquesta, opus 105.
  • El nacimiento del Nilo (El llanto de Isis). Cantata coreográfica para coros hablados y orquesta, opus 119.
  • Gaudeamus .Texto de León de Greiff. Cantata para dos sopranos, coro de niños, coro de cámara, coro mixto y orquesta sinfónica, para la colocación antifonal de los distintos grupos en la sala, opus 180.

Elegías

  • Apu Inka Atawalpaman. Elegía americana para soprano, tenor, bajo, coro y orquesta, opus 50.
  • Elegía a un hombre de paz para barítono, bajo, coro de niños, coros mixtos, vientos percusiones y banda sonomagnética, opus 51.
  • Elegía a un adiós en enero para coro mixto a cappella, opus 73, n.° 1. Texto de J. Rivas Groot.
  • Elegía de septiembre para declamador, coro mixto, y orquesta, opus 121.Textos de Porfirio Barba Jacob y Manuel Mejía Vallejo.

Obra coral

  • Tres canciones corales sobre coplas colombianas, opus 26.
  • De las rondas del viento de América para coro mixto, opus 73, n.° 2. Texto de Blas Emilio Atehortúa.
  • Tres piezas corales a cappella, opus 98. Textos de Cerezo Dardón y Ritter Iguarán,

Coro y orquesta

  • Cantico delle creature para barítono, dos coros, vientos y percusión,  opus 29.
  • Himno de tierra, amor y vida para soprano, dos pianos, dos percusiones y banda magnetofónica, opus 33.
  • Rondó- Danzón para barítono, narradora, narrador, coro de niños y orquesta, opus 89. Texto de José Martí.
  • Concertus (J.P.C). Motete para coro mixto y siete instrumentos, opus 94.
  • Simón Bolívar para tenor, coro de niños, coro de actores, coro mixto y orquesta, opus 95.Textos de Pablo Neruda, José Martí, Van Der Briest, Miguel Antonio Caro, Simón Bolívar.

Canciones

  • Dos canciones para barítono y piano, opus 1. Texto de Heinrich Heine.
  • Dos canciones para soprano y piano, opus 11. Texto de Porfirio Barba Jacob.
  • Dos canciones para soprano y piano, opus 21, n.° 2. Textos de Leopoldo Lugones y Blas Atehortua.
  • Dos villancicos. Para coro mixto sobre temas hispano-colombianos, opus 23.
  • Ciclo de canciones educativas para niños, opus 39.
  • Canciones recreativas infantiles sobre temas tradicionales colombianos, opus 60.
  • Dos poemas de Gabriela Mistral para soprano y piano, opus 77.

Música para el teatro y el cine

  • Un sueño de Liliana. Ópera infantil en tres actos, opus 39.
  • Cuatro danzas para una leyenda guajira para banda magnetofónica, opus 45.
  • Cuatro fantasías sinfónicas para ballet, opus 63.
  • La otra guillotina. Ópera-teatro humorística para actores estudiantes y actores instrumentistas con libreto de Mick Gavinner, opus 153.
  • Música incidental para la película Edipo Alcalde. (Sobre el drama de Sófocles, Edipo Rey), guion de Gabriel García Márquez, coproducción hispano-colombo-mexicana; duración música: 80 minutos.

Música instrumental

Sinfónica

  • Fantasía para orquesta, opus 1, n.° 2.
  • Tríptico para orquesta, opus 8.
  • Obertura simétrica, opus 17.
  • Concerto grosso para percusión, contrabajos y orquesta, opus 18.
  • Tripartita para orquesta sinfónica, opus 25.
  • Relieves para orquesta de cuerdas y piano obligado, opus 32.
  • Impromptu para banda, opus 199.
  • Coral y ostinato fantástico, opus 200.

Música orquestal con solista

  • Pieza-Concierto para cuerdas, opus 3.
  • Ensayo concertante para violín, viola, violonchelo y cuerdas, Op. 5.
  • Concierto para timbales y orquesta de cuerdas, opus 12.
  • Concierto juvenil para dos pianos y orquesta en la escolástica antigua, opus 20.
  • Concerto da Chiesa paraara orquesta de vientos, opus 28.
  • Desconcierto para orquesta de cuerdas, opus 83.
  • Concierto para oboe y orquesta de vientos, opus 90.

Música de cámara

  • Trío para dos clarinetes y fagot, opus 2.
  • Primer quinteto para vientos, opus 2.
  • Segundo quinteto para vientos, opus 4.
  • Primer cuarteto de cuerdas, opus 7.
  • Segundo cuarteto de cuerdas, opus 9.
  • Sonata para contrabajo y piano, opus 10.
  • Música de cámara para cinco instrumentos, opus 13.
  • Cuarteto para cuerdas, n.° 5, opus 198.
  • Antífonas 1 para soprano, 4 coros, 3 pianos, 3 arpas, guitarras, 10 percusiones, y contrabajos, opus 205.

Música para instrumento solista

  • Cuatro preludios para orquesta, opus 3.
  • Dos preludios breves para piano, opus 14, n.° 1.
  • Cuatro canciones sin títulos para piano, opus 14, n.° 2.
  • Primera suite para piano en la escolástica antigua, opus 15.
  • Passacaglia y toccata para piano, opus 16.
  • Segunda suite para piano en la escolástica antigua, opus 19, ° 1.

Piezas electroacústicas

  • Syrigma 1. Electroacústica, opus 30.
  • Sonocromías. Electroacústica, opus 31.

 

  • Adina Izarra (1959 | Venezuela)


No me pidan atender a tantas voces

Composición dedicada a Eddie Mora y a la Orquesta Sinfónica de Heredia

Estreno mundial

Admirable hoja de vida como compositora y docente

Adina Izarra es una compositora venezolana de ascendencia vasca, nacida en 1959, actualmente residente en Ecuador, donde es docente en la Universidad de las Artes en Guayaquil. Se desempeña en la música electrónica, el video arte y demás géneros acústicos.

Estudió composición con el maestro Alfredo del Mónaco, en Caracas, y en Inglaterra con el compositor inglés Vic Hoyland, obteniendo un Ph.D. en Composición por la Universidad de York, en 1989. Ha sido docente en la Universidad Simón Bolívar, donde fue profesora titular y jefa del Laboratorio Digital de Música.

Ha obtenido en cuatro ocasiones el Premio Nacional de Composición (1984, 1985, 1990 y 1991) y ha participado tres veces como representante de Venezuela en la International Society of Contemporary Music.

Ha escrito obras para artistas venezolanos como Rubén Riera, Marisela González, Luis Julio Toro y Elena Riú, e internacionales como Luis Rossi, Manuela Wiesler, así como para la Orquesta de Cámara de Uppsala, Suecia, en 1999; asimismo, para el Ensemble Neos de México, para el Festival Cervantino, en 1998; y el Foro Internacional de Música Contemporánea 1997, también en1998; además, para el Festival Instrumental de Verano, México, en 2004. Tales obras, han sido tomadas en cuenta en recitales, discos y giras nacionales e internacionales.

Sus composiciones aparecen bajo el sello Equinoccio (publicaciones de la Universidad Simón Bolívar), Bis Grammophon (Suecia), Boosey&Hawkes (Londres) y otros. Entre el año 2000 y el 2002, fue miembro del comité ejecutivo del la Sociedad Internacional para la Música Contemporánea (ISCM). En el 2002, Izarra fue elegida miembro de número del Colegio de Compositores Latinoamericanos de Música de Arte. Es miembro activo de la RedAsla Red de Arte Sonoro Latinoamericano.

Producción sonora: algunas de sus composiciones

  • Oshunmare, concierto para violín y orquesta, 1982.
  • Mirapara dos pianistas y un narrador, 1983.
  • Tejedora de arpilleras mágicaspara orquesta sinfónica, 1985.
  • Plumismopara flauta piccolo, 1986.
  • Pitangus Sulphuratus, concierto para flauta y cuerdas, 1987.
  • Vojmpara voz e instrumento electrónico, 1988.
  • A Través de algunas Transparenciaspara arpa, 1989.
  • Margaritapara soprano, guitarra y flauta, 1989.
  • Silenciospara guitarra, 1989.
  • Reverónpara flauta oboe y contrabajo, 1989.
  • Querrequerrespara dos piccolos, 1989.
  • Desde una ventana con Lorospara guitarra, 1989.
  • A Dospara flauta y guitarra, 1991.
  • Dos Movimientos para Quintetopara guitarra y cuarteto de cuerdas, 1991.
  • Concierto para guitarra, 1991
  • Homenajepara orquesta de cámara, 1991.
  • Luvinapara flauta bajo, 1992.
  • El Amoladorpara flauta, 1992.
  • Cónclave para piano, 2003.
  • Dos miniaturas medievales para clarinete y piano, 2003
  • Corto para guitarra y cuarteto de cuerdas, 2003.
  • Tercer aria para oboe, clarinete y fagot, 2004.
  • Aria 3c para flauta dulce, bajón y guitarra, 2004.
  • La Tierra es nuestra casa para cuarteto de cuerdas, 2004.
  • De Viseé para tiorba y laptop, 2004.
  • Vihuela en colaboración con Rubén Riera, para vihuela y electrónico, 2005.
  • Toda mi vida os amé, video (con ilustraciones del El Maestro de Luis de Milán), 2006.

Acerca de No me pidan atender a tantas voces.

En breves palabras de la compositora, conozcamos algo acerca de la pieza: «No me pidan atender a tantas voces» (2017) es una obra inspirada en el poema Toledana, de la poeta venezolana Sonia Chocrón. La obra evoca  estados emocionales de Raquel, la Toledana, ante  su propia pasión, el desamor del rey y su muerte. El verso inicial lo dice todo:

«Hay una leyenda que relata los amores de Raquel, judía muy fermosa y toledana con el rey Alfonso VIII de Castilla. Se dice que fué tan grande pasión que los vasallos del monarca a Raquel le dieron muerte por razones de estado». Escrita para la OSH y Eddie Mora.

  • Béla Bartók (1881 – 1945 | Hungría)
    Divertimento para cuerdas

Estreno nacional

Bartók junto a Kodály marcan la historia de la composición húngara

Béla Bartók es un compositor húngaro, nacido en Nagyszenmiklós, hoy Sinnicolua Mare, actual Rumania, en 1881, y fallecido en  Nueva York, en el año 1945. Junto a su compatriota Zoltán Kodály, es el compositor más importante que ha dado la música húngara a lo largo de su historia, y una de las figuras imprescindibles en las que se fundamenta la música contemporánea.

Hijo de un maestro de la Escuela de Agricultura de Nagyszenmiklós, los siete primeros años de vida del futuro músico transcurrieron en esta pequeña localidad, hoy perteneciente a Rumania. Fallecido su padre en 1888, su infancia se desarrolló en las diversas poblaciones húngaras a las que su madre, institutriz, era destinada.

Aunque los primeros pasos de Bartók en el mundo de la música se decantaron hacia la interpretación pianística (en 1905 llegó a presentarse al prestigioso Concurso Rubinstein de piano, en el que fue superado por el joven Wilhelm Backhaus), pronto sus intereses se inclinaron decididamente por la composición musical. De trascendental importancia fue el descubrimiento del folclor húngaro que Bartók, junto a Kodály, estudió de manera apasionada de pueblo en pueblo y de aldea en aldea, con ayuda de un rudimentario fonógrafo y papel pautado.

Se desliga del romanticismo

Adopta estilo propio basado en un folclor referencial

La influencia –del folclor- en su propia labor creadora sería determinante, hasta convertirse en la principal característica de su estilo y permitirle desvincularse de la profunda deuda con la tradición romántica anterior -en especial de la representada por autores como LisztBrahms y Richard Strauss– que se apreciaba en sus primeras composiciones, entre las que figura el poema sinfónico Kossuth.

No sólo el folclor húngaro atrajo sus miradas: también lo hicieron el eslovaco, el rumano, el turco y el árabe. Con todo, no hay que pensar, por ello, que en sus obras se limitara a citarlo o a recrearlo, antes bien: el folclor era sólo el punto de partida para una música absolutamente original, ajena a los grandes movimientos que dominaban la creación musical de la primera mitad del siglo XX, el neoclasicismo de Stravinsky y el dodecafonismo de Schönberg, por más que en ocasiones utilizara algunos de sus recursos.

Si bien en algunas composiciones se conserva total o parcialmente la melodía original (cuarenta y cuatro dúos para dos violines), en otras, sobre todo en las más maduras, se asiste a la total absorción de los ritmos y las formas populares, de manera tal que, pese a no existir referencias directas, se advierte en todo momento su presencia. Páginas como las de la única ópera escrita por el músico, El castillo de Barba Azul; los ballets El príncipe de madera y El mandarín maravilloso; el Concierto para piano n.º 1 y el Allegro bárbaro para piano, contribuyeron a hacer de Bartók un autor conocido dentro y fuera de las fronteras de su patria, a pesar del escándalo que suscitaron algunas de ellas por lo atrevido de su lenguaje armónico, rítmico y tímbrico.

Deja la docencia por la investigación y el piano

II Guerra Mundial lo obliga a refugiarse en EE.UU.

Profesor de piano en la Academia de Música de Budapest desde 1907, y director adjunto de esta misma institución desde 1919, en 1934 abandonó los cargos docentes para proseguir su investigación en el campo de la musicología popular, al mismo tiempo que, como pianista, ofrecía recitales de sus obras en toda Europa y continuaba su tarea creativa, con partituras tan importantes como Música para cuerdas, percusión y celesta y la Sonata para dos pianos y percusión.

El estallido de la Segunda Guerra Mundial lo obligó, como a tantos otros de sus colegas, a buscar refugio en Estados Unidos. Allí, a pesar de algunos encargos puntuales como la Sonata para violín solo o el Concierto para orquesta, Bartók pasó por serias dificultades económicas, agravadas por su precario estado de salud. A su muerte, a causa de una leucemia, dejó inacabadas algunas composiciones, como el Concierto para piano n.º 3 y el Concierto para viola, ambas culminadas por su discípulo Tibor Serly.

Algunos apuntes acerca de la obra

El Divertimento para cuerdas (Sz.113 BB.118) de Béla Bartók es una obra orquestal en tres movimientos, y una de las últimas obras que el compositor húngaro escribió en Europa. Escrita en 1939 a pedido de Paul Sacher para ser interpretada por la Orquesta de Cámara de Basilea, que el propio Sacher dirigía.

El Divertimento no era el primer encargo que esta orquesta le hacía a Bartók, sino que surge luego del éxito de la Música para cuerdas, percusión y celesta (1936), que años antes había sido encargada al compositor. A diferencia del encargo anterior, se le pidió una pieza más “liviana”. Esto era una respuesta a la gran carga intelectual que tenía la pieza anteriormente compuesta para Sacher.

El mismo Sacher y su familia acogieron a Bartók en una villa en el interior de Suiza y le brindaron todas las comodidades para que pudiese componer tranquilamente. Hasta trasladaron un piano desde Basilea con tal fin. En una carta escrita a su hijo Peter, el compositor describe que se sentía como un compositor del siglo XVII o XVIII, como si estuviera componiendo para una corte.

Esto se puede ver reflejado claramente en la mención constante y la idea de «concerto grosso» que tiene el Divertimento. El contraste entre el cuarteto solista y el tutti es un juego que permanece a lo largo de toda la pieza. Bartók contó, además, que compuso la pieza de una forma extraordinariamente rápida, en tan solo dos semanas.

Por último, escribe acerca de lo muy preocupado que está por la inminente guerra que se iba a desatar. Hungría estaba siendo presionada por los nazis y veía la posibilidad de emigrar a Estados Unidos, aunque la cercana relación con su madre le exigía quedarse en Hungría. Estas preocupaciones, se pueden ver de alguna forma en el segundo movimiento del Divertimento. Este movimiento tiene un clásico carácter bartokiano: la música nocturna.

Hay muchos ejemplos de este tipo de carácter o ambiente en su música. Se puede citar el movimiento central (Elegía) del Concierto para orquesta (1943), la fuga inicial de la Música para cuerdas, percusión y celesta, o el comienzo del vals de la ópera El Mandarín maravilloso. El carácter estático y sombrío de este tipo de música lleva un claro sello personal, que se manifiesta técnicamente en el uso de una armonía disonante, en muchos de los casos siguiendo lo que Lendvai ha dado en llamar el “sistema armónico Bartokiano”, sobre todo, en su forma cromática. Este sistema se basa en el uso de intervalos simétricos para conformar acordes y en la utilización de la serie de Fibonacci para escoger las alturas.

Mediante estos recursos, Béla Bartók logra un color propio y distinguible. Más allá de eso, en el Divertimento predomina la armonía triádica, sobre todo, en el primer y tercer movimientos. El sistema armónico que diseñó en los años 1915-1925, pasa a ser reemplazado gradualmente por una vuelta a los acordes tríada, como se puede apreciar en el comienzo mismo del Divertimento. Los años experimentales ya habían pasado.

Análisis del Divertimento para cuerdas

En cuanto a las similitudes y diferencias dentro de la obra, destaca el contraste que hay entre movimientos. El primero tiene una clara impronta húngara, sobre todo, en la utilización de diferentes acentuaciones sobre una división constante. El movimiento transcurre entre constantes cambios de compás que se van acomodando a las irregularidades del diseño melódico. Recuerda las frases de la música campesina húngara que Bartók tanto estudió. Sin embargo, la elaboración del movimiento dista mucho de la música popular, ya que hay un constante uso de recursos académicos: fugados, contrapunto imitativo, y claras demarcaciones formales específicamente con el uso de unísonos.

Formalmente, es una clara forma de sonata aunque con algunas modificaciones. El primer tema se escucha desde el principio y tiene su polo en fa mayor. El segundo tema tiene el carácter de un vals vienés y está centrado en la mayor (en el sentido de polo o centro porque no son tonalidades estrictas y hay un gran uso de giros modales que no pueden ser explicados funcionalmente, por más que se reconozca un claro centro tonal). Luego, hay un desarrollo que a la forma clásica comienza con el tema principal traspuesto y esto es continuado por un vasto contrapuntista/imitativo.

Finalmente, en la coda sí aparece el primer tema en la tonalidad original, relativamente cerca del final del movimiento. Este recurso es habitual en Bartók y lo utilizará de forma casi idéntica en el primer movimiento del Concierto para orquesta que compondría tres años después.

El segundo movimiento ha sido descrito anteriormente, aunque se pueden agregar algunas cosas más. Formalmente es un claro ABA. La primera sección tiene el carácter de música nocturna, estática y oscura. En oposición a esto la sección B plantea un movimiento creciente hacia un punto de clímax, esta sección ya no es estática, sino que tiene una clara dirección, basada en el ostinato de las cuerdas graves y el trino de los primeros violines.

Luego de una interpretación de materiales de ambas secciones, Bartók vuelve a la quietud, con el agregado de una referencia a un carácter claramente húngaro: el verbunkos. Este género popular se caracteriza por gestos muy rápidos de notas de paso entre valores más largos, es claramente reconocible en la escucha, y también aparece ampliamente en el Concierto para orquesta o en Contrastes, entre otras obras.

El tercer movimiento tiene un carácter de danza y es un acelerado juego de pregunta y respuesta entre los solistas y el ‘tuitiva’. Está en forma sonata y la sección del primer tema es un constante diálogo entre el primer violín solista y la fila de primeros violines. El canon aparece en gran medida en este movimiento, sobre todo, a distancia de unísono. Luego de marcar la sección formal de la exposición con un gran unísono, Bartók incluye un tema que será tratado en forma de fuga, primero realiza una exposición de fuga sobre el original, para luego hacerlo sobre el tema invertido.

Tanto en lo macro como en lo micro, si bien aquí invierte el tema, de alguna forma esto anticipa la reexposición, donde los materiales son expuestos en su inversión interlineal. Previo a la exposición hay un pasaje solista del primer violín, donde vuelve al carácter de verbunkos. La reexposición es bastante convencional, salvando la inversión de los temas y luego le sigue una gran coda. Esta coda es tan extensa en relación con las dimensiones del movimiento que termina en forma de burla.

Luego de unos pizzicatos, Bartók pide que se toque el tema una vez más, pero como un chiste, utilizando el recurso del glissando en las violas para darle un carácter ridículo a la música que antes fue expuesta de forma “seria”. Finalmente, luego de un astringiendo muy virtuoso, la pieza termina de forma “desganada” con una última presentación del tema principal.

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Invitados especiales

CUARTETO CHROMA

Cuarteto Chroma es un ensamble de cuerdas gestado en 2015, durante el Seminario “Cuartetos en Escena.” Está integrado por músicos profesionales que se destacan a nivel orquestal así como solistas y académicos: Ilya Ivanov (violín), Carlos Quijano (violín), Félix Alanís (violín/viola), Manuel Cruz (violonchelo).

El Cuarteto Chroma es ganador del segundo lugar del Concurso Nacional de Cuartetos de Cuerdas  ̈La Superior 2017 ̈, del premio “Manuel M. Ponce” del Festival de Música de Cámara de Aguascalientes, así como, del primer lugar del Concurso Nacional de Música de Cámara “Mateo Oliva” 2016.

Esta agrupación de cámara es una de las propuestas artísticas integrales y comprometidas con el arte en la actualidad. Tiene como objetivo alcanzar la calidad artística a través de la innovación musical y la enseñanza de la música como lenguaje universal.

El Cuarteto Chroma ha tomado clases con los cuartetos Penderecki,  American, Latinoamericano y  José White, así como con los maestros Ivo – Jan Van Der Werff  (Medici Quartet) y Alan Durbec (Cuarteto Carlos Chávez).

Asimismo, los integrantes han ofrecido seminarios en la Universidad de Willamette en Salem, Oregón; Conservatorio Pernambucano en Recife, Brasil, y en varias ciudades en México. Chroma ha tocado de solista con la Orquesta Sinfónica de Xalapa, y en festivales como QuartetFest, Allegra 2015, Nuntempa 2015 y 2016, y el Festival Camerata Siglo XXI, donde han estrenado diferentes obras.

El cuarteto ya ha conseguido llamar la atención de compositores, obteniendo arreglos y obras dedicadas para el ensamble como Escenas Dancísticas, del compositor Alejandro Basulto. Desde Septiembre de 2017, el cuarteto está bajo la guía  del famoso Cuarteto Lafayette en la Universidad de Victoria, Canadá.

INTEGRANTES

Ilya Ivanov  (Violín)

Egresado de la Universidad Veracruzana, estudió su maestría en el Conservatorio Real de Bruselas, Bélgica. En el 2011, formó parte de la YouTube Symphony Orchestra. Actualmente, forma parte de la Orquesta Sinfónica de Xalapa, y es miembro fundador del Cuarteto Chroma.

Carlos Quijano  (Violín)

Titulado por la Universidad Veracruzana, ha asistido a los festivales de música de cámara de Aguascalientes, Festival de Música Allegra, y DECODA’S Workshop Mérida. En la actualidad, es el miembro más joven de la Orquesta Sinfónica de Xalapa.​

Félix Alanis  (Viola)

Egresado de la Universidad Veracruzana. Posee dos maestrías en Pedagogía y Ejecución del Violín por la Universidad de Texas Tech, Obtuvo su doctorado en la Universidad de Houston. Hoy en día, es asistente de concertino de la Orquesta Sinfónica de Xalapa y miembro fundador del Cuarteto Chroma.

Manuel Cruz  (Violonchelo)

Titulado por la Universidad Veracruzana, ha tomado cursos con David Schepps, Marcio Carnerio en la Academia Musical de Morges, Suiza, y con el maestro Jean Michelle Fonteneu. Al presente, es principal de cello de la Orquesta Universitaria de Música Popular y miembro fundador del Cuarteto Chroma.

MUSICOS
Violín I Ilya Ivanov (Cuarteto Chroma)
Violín I (asistente) Erasmo Solerti
Violín I Caterina Tellini
Violín I Mariana Salas
Violín I Johan Chapellin
Violín I Mauricio Campos
Violín l Carlos Vargas
Violín I Leonardo Perucci
Violin I Andrés Corrales
Violin I Sandra Ramírez
Violín II Carlos Quijano (Cuarteto Chroma)
Violín II (asistente) Adriana Cordero
Violín II Cristian Cruz
Violín II Andrés Mendieta
Violín II Daniela Garner
Violin II Roger León
Violín II Fabricio Ramírez
Violín II Jeremias Fajardo
Viola Félix Alanis (Cuarteto Chroma)
Viola (asistente) Samuel Ramírez
Viola Amado Domínguez
Viola Luisana Padilla
Viola Mario Sequeira
Viola Elisa Hernández
Viola Esteban Madriz
Violoncello Manuel Cruz (Cuarteto Chroma)
Violoncello (asistente) Cristian Guandique
Violoncello Olman Ramírez
Violoncello Blanca Guandique
Violoncello Beatriz Meléndez
Violoncello Thiago Máximo
Violoncello Gerald Mora
Contrabajos José Pablo Solís
Contrabajos Pedro García
Contrabajos José Saavedra
Contrabajos Alberto Moreno

 

III Programa 2018

III Programa 2018

OSH | 2018 – LATITUDES SONORAS

III PROGRAMA
Eddie Mora | Director titular
24 Marzo, 8:00 pm | Teatro Nacional de Costa Rica
27 Marzo, 7:30 pm | Parroquia Nuestra Señora Inmaculada de Heredia

  •  Yuri Kasparov (1955 | Rusia)
    Homenaje a Honneger para nueve músicos*
  • Claude Debussy (1862 – 1918 | Francia)
    La siesta del fauno (adaptación de Arnold Schoenberg)*
  • Houston Dunleavy (Australia)
    A kiss before the world’s end para viola y ensamble de vientos*
    Solista: Brett Deubner (Estados Unidos)
  • Vladimir Deshevov (1889 – 1955 | Rusia)
    Rieles (1927 – adap. por A. Khubeev | Rusia)*
  • Alexander Mosolov (1900 – 1973 | Rusia)
    La fábrica  (1927 – adap. por A. Khubeev | Rusia)*
  • Arthur Honegger (1892 – 1955 | Suiza)
    Pacific 231 (1927 – adap. por A. Khubeev para la OSH | Rusia)**

*Estreno nacional  | ** Estreno mundial

 

vacio
NOTAS AL PROGRAMA

III PROGRAMA

Temporada 2018 | LATITUDES SONORAS

Eddie Mora |Director titular
24 Marzo: 8:00 pm | Teatro Nacional de Costa Rica
27 Marzo: 7:30 pm | Parroquia Inmaculada Concepción-Heredia

 

PROGRAMA

  • Yuri Kasparov (1955 | Rusia)
    Homenaje a Honneger para nueve músicos*
  • Claude Debussy (1862 – 1918 | Francia)
    La siesta del fauno (adaptación de Arnold Schoenberg)*
  • Houston Dunleavy (Australia)
    A kiss before the world’s end para viola y ensamble de vientos*
    Solista: Brett Deubner (Estados Unidos)
  • Vladimir Deshevov (1889 – 1955 | Rusia)
    Rieles (1927 – adap. por A. Khubeev | Rusia)*
  • Alexander Mosolov (1900 – 1973 | Rusia)
    La fábrica, opus 19 [La fundición de acero] (1927 – adap. por A. Khubeev | Rusia)*
  • Arthur Honegger (1892 – 1955 | Suiza)
    Pacific 231 (1927 – adap. por A. Khubeev para la OSH | Rusia)**

 

*Estreno nacional  | ** Estreno mundial

  • Yuri Kasparov (1955 | Rusia)
    Homenaje a Honegger para nueve músicos*

Estreno nacional

De ingeniero eléctrico a ingeniero de la música académica contemporánea

Yuri Sergeyévich Kasparov es un compositor ruso, nacido en Moscú, el 8 de junio de 1955. Se graduó en el Instituto de Ingeniería Eléctrica de Moscú, en 1978 y en el Conservatorio Estatal  P.I. Chaikovski, en 1984, donde cursó estudios de posgrado en composición con Edison Denisov, entre 1984 y 1991.

Entre sus galardones se encuentran: primer premio en el concurso Guido d’Arezzo (1989), Gran Premio del concurso Henri Dutilleux (1996), y una mención especial en el concurso de la Academia Musical Pescarese, en Pescara, Italia (1999). Asimismo, fue nombrado Caballero de la Orden de las Artes y las Letras por el gobierno de Francia, en 2008.

Se desempeñó como editor musical en jefe del Centro de Estudios Estatal Ruso de Películas Documentales, de 1985 a 1989. Fundó el Conjunto de Música Contemporánea de Moscú en 1990, y ha fungido como su director artístico desde 1990. Además, fue miembro fundador del comité organizador de la Asociación de Música Contemporánea de Moscú. Además, es profesor de composición y orquestación en el Conservatorio Estatal Chaikovski desde 2005. Desde 1992 forma parte del comité organizador del Festival Internacional Moscovita de Otoño de Música Contemporánea.

En 2007, por decreto del presidente de Rusia, le fue otorgado el Premio Honorífico al Trabajador del Arte. En el año 2008, por el Ministerio de Cultura de Francia, le fue concedido el galardón de Caballero de la Orden de las Artes y las Letras. En 2009, la popular publicación Revista Musical, nombra a Yuri Kasparov como compositor del año.

Proyección de su música por medio de destacados solistas y renombradas orquestas

Desde el inicio de su carrera, sus obras han sido incluidas en diversos festivales como Pontino (Italia), FrankfurtFest (Alemania), Festival de Radio-France Présences, Festival de Verano de Tokio (Japón), Ensems (España ), Otoño de Varsovia (Polonia) y muchos otros. Kasparov ha recibido encargos por parte de intérpretes y entidades organizadoras de conciertos y festivales.  Entre ellos se encuentran, Ensemble Modern (Alemania), Radio Francia, junto con l’Institut National de l’Audiovisuel (Groupe de Recherches Musicales); festivales internacionales, tales como, Tage für Neue Musik de Zurich (Suiza) y el Festival de Feldkirch (Austria), Gran Teatro de Tours ( Francia), Orquesta Sinfónica de Stavanger (Noruega), Orquesta Sinfónica de Tours (Francia), Ensemble Accroche Note y Conjunto Orquestal Contemporáneo (Francia), el CORE Ensemble (EE.UU.), Archaeus Ensemble (Rumanía), Orquesta de Flûtes Française y otros.

Sus trabajos han sido interpretados por maestros como Paul Méfano, Pierre Roullier y Daniel Kawka (Francia); Friedrich Goldmann (Alemania), Olivier Cuendet (Suiza), Tadaaki Otaka (Japón), David Milnes (EE.UU.); Emin Khachatourian, Valeri Poliansky, Vladimir Ziva, Sergei Skripka, Vassily Sinaisky, Alexandre Dmitriev (Rusia).

Entre los solistas que han estrenado obras suyas están: el flautista Pierre-Yves Artaud (Francia), el oboísta Dorin Gliga (Rumanía), los clarinetistas Armand Angster (Francia) y Nicholas Cox (Reino Unido), los  fagotistas Valeri Popov (Rusia) y Johnny Reinhard (EE.UU. ), los barítonos Jaques Bona y Vincent Le Texier (Francia), el organista Hervé Désarbre (Francia), el violinista Vladislav Igolinsky, el pianista Mikhail Dubov, los violonchelistas Vladimir Tonkha, Sergei Sudzilovsky y Alexandre Zagorinsky (Rusia).

Sus composiciones han sido interpretadas por agrupaciones  como la Orquesta BBC-Gales (Reino Unido), Orquesta Filarmónica de Niza (Francia), Orquesta Nacional de la Radio Rumana, Ensemble Contrechamps (Suiza), Schoenberg-Ensemble (Países Bajos), 2E2M Ensemble (Francia), así como muchas de las principales orquestas y grupos de cámara de Moscú. Diferentes compañías discográficas han grabado muchas de sus composiciones, entre estas, Olympia (Reino Unido), Le Chant du Monde junto con Harmonia Mundi (Francia), Vista Vera (Rusia) y otras empresas discográficas.

La música de Yuri Kasparov se interpreta regularmente en muchos países alrededor del mundo. Estrenos mundiales de sus obras han tenido lugar en Francia, Italia, Alemania, Austria, España, Inglaterra, Suiza, Bélgica, Polonia, Suecia, Dinamarca, Noruega, Rumania, Finlandia, Ucrania, Japón, EE.UU. y Rusia. Con regularidad ofrece conferencias y clases magistrales en diversas instituciones de educación superior, tanto en Rusia como en el extranjero.

Acerca de Homenaje a Honegger

El compositor se refiere brevemente a su obra: “Homenaje a Honegger para nueve músicos es una obra creada y estrenada en 2005, para el Festival de Otoño de Varsovia. Hommage à Honegger está dedicado al 50 aniversario de su muerte. En sí, la pieza se refiere al movimiento del tren de la obra Pacific 231 (locomotora de vapor), de Arthur Honegger. Por lo tanto, la composición privilegia el movimiento perpetuo, verdadero pivote de esta obra. Los instrumentos desarrollan, también, alusiones a las cinco sinfonías de Honegger que aparecen y desaparecen con regularidad”.

ALGUNAS COMPOSICIONES DE YURI KASPAROV

Música orquestal

  • Sinfonía n.° 1Guernica(1984). Estreno: junio 1984 – Moscú
  • Sinfonía n.° 2,  Kreutzer (1987). Estreno: enero 1987 – Yaroslavl
  • Sinfonía n.° 3,  L’Ecclésiaste (1999). Estreno:  marzo 2000 – Tours (France)
  • Sinfonía n.° 4,  Notre Dame(2008).Estreno: noviembre 2008 – Moscú
  • Concierto para oboe y orquesta (1988). Estreno: diciembre 1991 – Moscú
  • Concierto para fagot y orquesta (1996). Estreno: octubre 1996 – Stavanger (Noruega)
  • Concierto para flauta y orquesta,C’est la vie (2003Estreno:  noviembre 2003 – Moscú

Música para orquesta de cámara de cuerdas

  • DSCH-Meditaciónpara órgano y veinte cuerdas (1999)
  • Con moto morto(2000) Fantasía para cuatro baldes, doce cuerdas órgano y pequeño mono mecánico. Estreno: noviembre 2006 – Rostov-on-Don (Rusia)
  • Le cauchemar nocturne de l’agent Fix(2005), broma musical para orquesta de cuerdas, basado en la novela de Julio Verne, La vuelta al mundo en 80 días. Estreno: junio 2005 – París 
  • Música para ensambles con solistas
  • Sinfonía de cámara n.° 4 para ocho intérpretes. Le monde disparaissant (2010)  Estreno: mayo 2010 – París
  • Sinfonía de cámara n.° 5 para seis intérpretesFive pictures of invisibility(2010). Estreno: junio 2010 – Feldkirch (Austria)
  • Trino del diablo. Variaciones sobre un tema de Tartini para dieciséis instrumentos (1990) Estreno:  diciembre 1990 – Moscú
  • Siete imágenes ilusorias de la memoria para dieciséis instrumentos (1995). Estreno: mayo 1995  – Fráncfort del Meno, Alemania
  • Homenaje a Honegger para nueve intérpretes (2005). Estreno: setiembre 2005 – Varsovia, Polonia

Además, Yuri Kasparov cuenta en su catálogo con música vocal, música para quinteto, cuarteto, trío, dúo y solista; asimismo, bandas sonoras para cine y música para cine animado.

  • Claude Debussy (1862 – 1918 | Francia)
    La siesta del fauno (arreglo de Arnold Schönberg)*

Estreno nacional

Innovaciones armónicas debussyanas abren puertas a un nuevo universo musical

Achille-Claude Debussy fue un compositor francés, cuyas innovaciones armónicas abrieron el camino de los radicales cambios musicales del siglo XX. Fue el fundador de la denominada escuela impresionista de la música. Debussy nació en Saint-Germain-en-Laye, el 22 de agosto de 1862 y se educó en el conservatorio de París, donde comenzó a estudiar a los diez años. En 1879 viajó a Florencia, Venecia, Viena y Moscú como músico privado de Nadejda von Meck, mecenas del compositor ruso Peter Ilich Chaikovski. Durante su estancia en Rusia, conoció la música de compositores como Chaikovski, Borodin, Balakirev y Mussorgski, así como el folclor ruso y gitano. Ganó en 1884 el codiciado Grand Prix de Roma por su cantata El hijo pródigo. De acuerdo con los requisitos del premio, estudió en Roma, donde se instaló en la Villa Médici durante dos años y presentó de modo regular, aunque sin demasiada fortuna, nuevas composiciones al comité del Grand Prix. Entre estas obras se encuentran la suite sinfónica Printemps y una cantata, titulada La señorita elegida, basada en el poema The Blessed Damozel, del escritor británico Dante Gabriel Rossetti.

Música, pintura y literatura: fértil sinergia impresionista

Durante la década de 1880, las obras de Debussy se interpretaron con frecuencia, y a pesar de su por entonces, naturaleza controvertida, se le empezó a valorar como compositor. Entre sus obras más importantes, cabe destacar, el Cuarteto en sol menor (1893) y el Preludio a la siesta de un fauno (1894), su primera composición orquestal madura, escrita a los 32 años, basada en un poema del escritor simbolista Stéphane Mallarmé. El músico fue un lector de Charles Pierre Baudelaire, Paul Verlaine y otros; con el arte de estos maestros de la literatura, así como con los pintores llamados impresionistas, la música que Debussy componía tenía una afinidad esencial. Su ópera Peleas y Melisande, basada en la obra teatral del mismo nombre del poeta belga Maurice de Maeterlinck, data de 1902 y le otorgó a Debussy el reconocimiento como músico de prestigio. La forma en que la partitura realzó el simbolismo y ensueño de la obra original de Maeterlinck fue extraordinaria, así como el tratamiento de la melodía, que, en manos del compositor, se convirtió en una extensión o duplicación del ritmo. Considerada por los críticos como una fusión perfecta entre la música y el drama, se ha llevado a escena en numerosas ocasiones.

Entre 1902 y 1920, Debussy compuso casi de forma exclusiva obras para piano. De su producción de este periodo destacan Estampas (1903), L’île joyeuse (1904), Imágenes (dos series, 1905 y 1907) y varios preludios. Se alejó del tratamiento tradicional del piano como instrumento de percusión y le dio más importancia a sus cualidades expresivas. En 1909 le diagnosticaron un cáncer del que murió el 25 de marzo de 1918, durante los acontecimientos de la I Guerra Mundial. La mayoría de sus composiciones de este periodo son para música de cámara. Entre ellas tenemos el extraordinario grupo de sonatas (para violín y piano, violonchelo y piano, y flauta, viola y arpa), en las que la esencia de su música se destila en estructuras más sencillas, próximas al estilo neoclásico.

La música de Debussy, en su fase de plena madurez, fue la precursora de la mayor parte de la música moderna y lo convirtió en uno de los compositores más importantes de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Sus innovaciones fueron, por encima de todo, armónicas. Aunque no fue él quien inventó la escala tonal completa, sí fue el primero que la utilizó con éxito. Su tratamiento de los acordes fue revolucionario en su tiempo; los utilizaba de una manera colorista y efectista, sin recurrir a ellos como soporte de ninguna tonalidad concreta ni progresión tradicional.  Esta falta de tonalidad estricta producía un carácter vago y ensoñador que algunos críticos contemporáneos calificaron de impresionismo musical, dada la semejanza entre el efecto que producía esta clase de música y los cuadros de la escuela impresionista. Aún hoy se sigue empleando este término para describir su música.

Debussy no creó una escuela de composición, pero sí liberó a la música de las limitaciones armónicas tradicionales. Además, con sus obras demostró la validez de la experimentación como método para conseguir nuevas ideas y técnicas. Entre otras obras importantes destacan la música para escena de El martirio de San Sebastián (1911), de Gabriele d’Anninzio; la música para ballet Juegos (1912), el poema orquestal La mer (1905) y las canciones Cinq poèmes de Baudelaire (1889).

Poesía, poema sinfónico, ballet: trayecto de un texto sobre un fracaso amoroso

El Preludio a la siesta de un fauno (Prélude à l’après-midi d’un faune) es un poema sinfónico de Claude Debussy. Estrenado en París en diciembre de 1894, la obra está inspirada en el poema L’après-midi d’un faune, del poeta simbolista Stéphane Mallarmé. Es una de las obras más conocidas de su autor, y es considerada una obra crucial en el desarrollo de la estética impresionista. La sensualidad y la potencia visual de la obra, motivaron que fuera coreografiada en 1912 por Vaslav Nijinsky, y presentada en los escenarios de los ballets rusos de Serge Diaghilev, provocando cierto escándalo por los gestos masturbatorios del fauno.

Breve anotación acerca del poema de Mallarmé

El poema habla sobre un amor fracasado entre un fauno y una ninfa, mostrando el sufrimiento de este por el amor no correspondido.  Entonces, bebe para poder superar esta deprimente situación y así olvidar su sufrimiento. ¿Por qué el título? Porque, precisamente,  ante su impotencia, bebe vino y se queda dormido, tratando de olvidar su pena y su rencor hacia la ninfa.

El fauno como “Tristán debussyano”

Esta revolucionaria obra es considerada el primer hito del impresionismo sinfónico. En cierto modo, constituye la ansiada respuesta al reto -planteado a partir de la derrota francesa en la Guerra de 1870– de sintetizar un estilo -armonía, forma, orquestación, etc.- capaz de medirse -o, en su caso, capaz de superar- el sinfonismo wagneriano mediante fórmulas inequívocamente francesas.

Pese a la consagración del término “impresionismo” para referirse a esta corriente, la estética de Debussy -y esta obra en particular- parece menos inspirada en esta corriente pictórica que en la poesía simbolista. El poema de Mallarmé -publicado en 1876- utiliza un sofisticado lenguaje poético para contar en primera persona las peripecias de un fauno acaecidas durante la mañana: sus juegos eróticos con las ninfas, el rechazo de estas, y el cansancio resultante.

Misterioso y sensual eco wagneriano

La traducción sonora de Debussy se sume en esta decadente atmósfera, dando como resultado una suerte de fresco sinfónico que, partiendo de los modelos germánicos (Wagner, Liszt), se independiza de ellos de forma radical. En un sentido más particular, podemos considerar esta obra como la respuesta francesa al Preludio de Tristán e Isolda, cuyos ecos resuenan por doquier a lo largo de esta obra, transmutados en una esencia distinta, desde el misterioso acorde (semidisminuido y con ambigua función tonal) que abre la obra, hasta la irresistible sensualidad que ambas encarnan de forma arquetípica.

Los primeros acordes escuchados en el Preludio de Tristán e Isolda y en el Preludio a la siesta de un fauno son un acorde semidisminuido, que se resuelve de forma irregular en un acorde séptima de dominante. En el caso wagneriano, la resolución se produce por descenso de semitono; en el debussyano, en unísono. La orquestación de este último (con protagonismo del arpa y las trompas) contribuye a disimular una interpretación relativamente simple del primer acorde como apoyatura del segundo como variante del +vi – V de Walter Piston, dando como resultado una sonoridad mucho más enigmática.

Fragmento inicial del poema original de S. Mallarmé

LA SIESTA DE UN FAUNO

ÉGLOGA

EL FAUNO:

¡Estas ninfas quisiera perpetuarlas.

Palpita

su granate ligero, y en el aire dormita

en sopor apretado.

¿Quizá yo un sueño amaba?

Mi duda, en oprimida noche remota, acaba

en más de una sutil rama que bien sería

los bosques mismos, al probar que me ofrecía

como triunfo la falta ideal de las rosas.

Reflexionemos…

¡Si las mujeres que glosas

un deseo figuran de tus sentidos magos!

Se escapa la ilusión de aquellos ojos vagos

y fríos, cual llorosa fuente, de la más casta:

mas la otra, en suspiros, dices tú que contrasta

como brisa del día cálida en tu toisón.

¡Que no! que por la inmóvil y lasa desazón

-el son con la frescura matinal en reyertano

murmura agua que mi flauta no revierta

al otero de acordes rociado; sólo el viento

fuera de los dos tubos pronto a exhalar su aliento

en árida llovizna derrame su conjuro;

es, en la línea tersa del horizonte puro,

el hálito visible y artificial, el vuelo

con que la inspiración ha conquistado el cielo.

 

Sicilianas orillas de charca soporosa

que al rencor de los soles mi vanidad acosa,

tácita bajo flores de centellas, DECID

«Que yo cortaba juncos vencidos en la lid

por el talento; al oro glauco de las lejanas

verduras consagrando su viña a las fontanas:

Ondea una blancura animal en la siesta:

y que al preludio lento de que nace la fiesta,

vuelo de cisnes, ¡no! de náyades, se esquive

o se sumerja …»

 

www.elaleph.com

 

El mismo fragmento del poema, pero en francés

 

L’après-midi d’un faune (Églogue)

Stephane Mallarmé (1842-1898)

 

Le Faune:

Ces nymphes, je les veux perpétuer.

Si clair,

Leur incarnat léger, qu’il voltige dans l’air

Assoupi de sommeils touffus.

 

Aimai-je un rêve ?

Mon doute, amas de nuit ancienne, s’achève

En maint rameau subtil, qui, demeuré les vrais

Bois mêmes, prouve, hélas ! que bien seul je m’offrais

Pour triomphe la faute idéale de roses.

 

Réfléchissons…

ou si les femmes dont tu gloses

Figurent un souhait de tes sens fabuleux !

Faune, l’illusion s’échappe des yeux bleus

Et froids, comme une source en pleurs, de la plus chaste :

Mais, l’autre tout soupirs, dis-tu qu’elle contraste

Comme brise du jour chaude dans ta toison ?

Que non ! par l’immobile et lasse pâmoison

Suffoquant de chaleurs le matin frais s’il lutte,

Ne murmure point d’eau que ne verse ma flûte

Au bosquet arrosé d’accords ; et le seul vent

Hors des deux tuyaux prompt à s’exhaler avant

Qu’il disperse le son dans une pluie aride,

C’est, à l’horizon pas remué d’une ride

Le visible et serein souffle artificiel

De l’inspiration, qui regagne le ciel.

 

O bords siciliens d’un calme marécage

Qu’à l’envi de soleils ma vanité saccage

Tacite sous les fleurs d’étincelles, Contez

« Que je coupais ici les creux roseaux domptés

« Par le talent ; quand, sur l’or glauque de lointaines

« Verdures dédiant leur vigne à des fontaines,

« Ondoie une blancheur animale au repos :

« Et qu’au prélude lent où naissent les pipeaux

« Ce vol de cygnes, non ! de naïades se sauve

« Ou plonge… »

 

El entorno musical de la versión arreglada de A. Schönberg

La Verein für Musikalische Privataufführungen (Sociedad de interpretaciones musicales privadas) fue fundada por Arnold Schönberg, sus amigos y estudiantes en la segunda década del siglo XX, con el fin de ofrecer a los compositores, la oportunidad de escuchar importantes partituras del momento en un entorno propicio para el desarrollo una comprensión más profunda de las herramientas musicales y las innovaciones de la época. Entre los principales músicos de este círculo se encuentran, por supuesto, Arnold Schönberg, sus famosos estudiantes Alban Berg y Anton Webern, y otros compositores y arreglistas destacados que trabajan en Viena y sus alrededores, especialmente Erwin Stein. En un principio, se realizaron algunas obras importantes de la New Vienna School en estos conciertos privados, pero la Sociedad también estaba interesada en presentar representaciones de obras que merecen discusión o análisis no escritos por sus miembros.

Tampoco querían limitarse únicamente a realizar y debatir obras de cámara, por lo que, a instancias de Schönberg, comenzaron a hacer arreglos de obras orquestales para un conjunto pequeño, por lo general, uno compuesto por cuerdas solistas, piano y armonio, y algunos instrumentos de viento o cuernos solos. Entre las obras transcritas bajo la supervisión de Schönberg se encuentran la Sinfonía n.° 4, de Gustav Mahler y su ciclo de canciones épicas, Das Lied von der Erde; la Sinfonía n.° 7, de Anton Bruckner,  y obras más ligeras como el Vals Emperador, de Johann Strauss Jr. Muchos de los arreglos fueron iniciados por el propio Schönberg, pero completados por uno de sus aprendices, a menudo Stein, quien hizo todo el arreglo de la Sinfonía n.° 4, de G. Mahler. Aunque los gustos de la Sociedad eran generalmente muy teutónicos, el poema sinfónico de Claude Debussy, Prelude a l’apres midi d’un faune,  fue una obra tan radical e influyente que, ciertamente, fue un tema irresistible para la Sociedad. Se sabe que Schönberg tomó notas extensas sobre cómo se deben hacer los arreglos, pero parece probable que haya dejado la última frase bar-by-bar escribiendo a uno de sus alumnos. Sorprendentemente, Schönberg y sus colegas pudieron crear un arreglo que mantiene intacta la increíble variedad de color y estado de ánimo que está presente en el original trabajo debussyano, al tiempo que le da a la obra un elemento adicional de intimidad y claridad.

  • Houston Dunleavy (Australia)

Un beso antes del fin del mundo para viola y ensamble de vientos*
(A kiss before the world’s end for viola and assembly of winds)

Estreno nacional

El compositor cuenta la historia de su vida en su página electrónica

Nací en Ballymena , Irlanda del Norte con la vista muy cercana de un paisaje montañoso. Se llama Slemish , y es uno de los lugares donde se suponía que residía St. Patrick. Mi familia era «musical» por  ambos lados, y era inevitable que aprendiera a cantar, tocar el piano, etc. cuando era un pequeño niño.

Los problemas de Irlanda del Norte, a finales de los 60 y principios de los 70, obligaron a mis padres a mudarse a Australia, en su opinión, para darnos a mi hermana y a mí, la oportunidad de crecer de forma segura. Esa decisión fue algo extraordinariamente valiente. Nunca lo lamentaron. De ese modo, pude ampliar mi formación musical en Haileybury College en clarinete y teoría, así como en el canto.

Después de graduarme en la Universidad de Melbourne con un BA en Historia y un B. Musical en composición, comencé mi carrera profesional como clarinetista y director de orquesta. Luego, tras un accidente, casi pierdo mi dedo pulgar izquierdo, y tuve que cambiarme a la composición a tiempo completo. Viajé a los Estados Unidos para completar maestrías en composición y dirección coral en el Instituto de Música de Cleveland, estudiando con Donald Erb (composición) y Gilbert Brooks (dirección coral); luego, un Ph.D. en Composición Musical de la Universidad Estatal de Nueva York, en Búfalo, estudiando con David Felder y Charles Wuorinen.

Mientras estaba en el curso Compositores de hoy, en 1995, fui nombrado en la Universidad de Wollongong (SE de Australia) como profesor de Composición. Fui  profesor titular y, finalmente, director interino de la Escuela de Música y Teatro. Cuando el programa fue suspendido y me despidieron, volví a ser un profesional independiente, enseñando en el Australian Institute of Music en Sydney (AIM); más tarde, en Sydney y Melbourne, en 2011. Además, llegué a ser director del Coro de Sydney, en 2010 .

Eventualmente, fui nombrado Jefe del Programa de Composición y Producción en AIM, hasta que fui despedido en 2016. Ahora, he vuelto a ser un profesional independiente, con dos puestos de director musical en Melbourne y tiempo suficiente para componer. Asimismo, soy miembro del grupo de improvisación anárquico Third Rail.

Actualmente, vivo en la hermosa ciudad de Melbourne, Australia.

Breve anotación sobre Un beso antes del fin del mundo para viola y ensamble de vientos

La obra inicia con un «clamor» en los agudos y abre con quintas en la viola, señales reminiscentes de la música tradicional irlandesa. La materia tonal del trabajo se deriva de escalas del Medio Oriente; armónicamente, una combinación de la música tradicional de dos culturas.

La obra dura aproximadamente 16 minutos, y fue estrenada por Brett Deubner –quien la interpretará con la OSH- con la Grainger Wind Simphony y la Queen Symphony, en el Iwaki Auditorium, en Melbourne, Australia, el 3 de diciembre de 2011.

La instrumentación es la siguiente: flautín, flauta traversa, oboe, corno inglés, clarinete si bemol, clarinete bajo, fagot, contrafagot, saxofón alto en mi bemol (2), saxofón tenor en si bemol, saxofón barítono en mi bemol, corno francés en fa (2), trompeta en do (2), trombón tenor, tuba, tímpano, percusión (2) y viola (solista).

Solista: Brett Deubner (Estados Unidos)

Brett Deubner, nacido el 31 de marzo de 1968, en Berkeley, California, es un destacado violista estadounidense. Ha actuado como solista de concierto con más de cincuenta orquestas en cuatro continentes.

En su desarrollo como músico, sus principales maestros fueron los violinistas Melvin Ritter y Fredell Lack , ambos, alumnos destacados de Ivan Galamian en la Juilliard School de la ciudad de Nueva York. Deubner estudió violín y viola en la Eastman School of Music en Rochester, Nueva York, donde sus principales maestros fueron Zvi Zeitlin, Martha Katz, el Cleveland Quartet y John Graham.

Tres continentes han escuchado su maestría con la viola

Discos grabados y obras escritas para él

Ha tocado como solista con diversas orquestas de todo el mundo. En los Estados Unidos, entre otras orquestas, ha actuado con: Grand Rapids Symphony, Peninsula Symphony, New Jersey Symphony Orchestra, Missoula Symphony  y Knoxville Symphony. En América del Sur con orquestas de Ecuador, Venezuela, Brasil, y Argentina, además de México, en América del Norte. En Europa, Deubner ha participado con la Orquesta Bel’Arte de París, la Thüringer Symphoniker de Saalfeld, Alemania; la Orquesta de Cámara Nacional de Ucrania,  y orquestas de Italia, Dinamarca y Bulgaria. Finalmente, en Australia, con la Percy Grainger Wind Symphony, Melbourne.

Compositores ganadores de premios Grammy como Lalo Schifrin, Carlos Franzetti y Richard Danielpour, han escrito viola para Brett Deubner.

A partir de 2017, Deubner cuenta con más de ochenta obras para viola, incluyendo treinta y siete conciertos de viola, y numerosos trabajos en solitario y de cámara, escritos para él. Ha grabado 15 discos compactos, incluidos, conciertos de Trent Johnson, Frank Lewin y Andrew Rudin, e hizo grabaciones de música de cámara para cuarteto de cuerdas , trío de arpa , trío de clarinete / viola / piano , dúo de viola / guitarra y 5 discos de viola / piano.

Ha colaborado con directores de orquesta como Perry So , Anne Manson , Lucas Richman, Patricio Aizaga, David Lockington , Oliver Weder  y Rossen Milanov .

Colaboraciones con brillantes músicos

Como colaborador de música de cámara, Deubner ha actuado con los violinistas Pinchas Zukerman , Timothy Fain, Gregory Fulkerson, Stefan Milenkovich  y Dimitry Sitkovetsky; el Cuarteto de Tokio, Claremont Trio, el Cuarteto Vermeer; los pianistas Joseph Kalichstein, Jeffrey Swann y Robert Koenig; las violonchelistas Wendy Warner y Sarah Sant’Ambrogio; los clarinetistas Guy Deplus y Alexander Fiterstein; las flautistas Carol Wincenc y Ransom Wilson, etc.

Durante 2017, Deubner grabó y estrenó el Concierto de viola, del compositor Richard Danielpour, galardonado con un Grammy, que fue escrito especialmente para él. Deubner instruye a jóvenes violistas en la facultad de la Escuela de Música Aaron Copland, en Queens College, Nueva York.

Además, es el director artístico de la serie de conciertos Music and More en el área metropolitana de la ciudad de Nueva York; también, sirve como director de la Facultad del Round Top Festival Institute en Texas,  y del Festival Internacional de Música de Gramado en Brasil. Brett Deubner ofrece clínicas maestras en los Estados Unidos y en el extranjero.

  • Vladimir Deshevov (1889 – 1955 | Rusia)
    Rieles, opus 16 (1927 – adap. por A. Khubeev | Rusia)*

Estreno nacional

Nombre indispensable en la vanguardia musical rusa

Vladimir Mikhaylovich Deshevov  es un compositor  soviético, nacido el 11 de febrero de 1889, en San Petersburgo, y fallecido el 27 de octubre de 1955, en Leningrado.  Músico prodigioso de Tsárskoye Seló, autor de las primeras óperas y ballets soviéticos.

Su padre fue ingeniero de minas, mientras que su madre, cantante de música de cámara. En su familia, desde 1898, que vivía en Tsárskoye Seló, todos eran aficionados a la música, su padre era un asistente habitual en los conciertos, y estudió teoría musical. La abuela, Anna Konstantinovna Loseva, era una pianista de primera clase, tenía habilidades pedagógicas y una gran influencia en el desarrollo de las habilidades musicales de su nieto.

Vladimir Deshevovo estudió primero en la escuela de gramática de Tsárskoye Seló, en la que también estudiaron sus hermanos Konstantin y Sergei; luego, se graduó en la escuela de Nicolás II, en 1908. Conoció e hizo amistad con Sergei Prokófiev. Desde 1904, asistió a conciertos sinfónicos, de mayo a septiembre en Pavlovsk; en 1906, tomó lecciones privadas de teoría de la música y solfeo con el joven compositor A. Pashchenko. Siempre estuvo en la casa de Arens, junto con Vasily Komarovsky , Nikolai Gumilev , Nikolai Punin, y otros.

En 1908 ingresó en el Conservatorio de San Petersburgo. Entre sus profesores, en la clase del piano, tuvo a  Winkler y Nikolaev; en armonía, a Kalafati, y a otros sobresalientes profesores como Lyadov, Shteinberg y Gauk .Su desarrollo musical fue seguido con interés por A. Glazunov  y B.V. Asafyev. Se graduó del conservatorio en 1914.

Con el estallido de la I Guerra Mundial, fue reclutado en el ejército, luchó hasta el comienzo de la revolución de febrero. Luego, llegó a Elisavetgrad, donde trabajó como secretario en el departamento de educación pública, y enseñó teoría de piano y música en la escuela de la ciudad. Más tarde, impartió clases en Sebastopol, donde en 1921, se organizó junto con Sobinov, y dirigió el Conservatorio Popular. En Sebastopol tomó lecciones en la teoría de la composición, el futuro compositor y teórico del arte, Konstantin Konstantinovich Saradzhev. En octubre de 1922, regresó a Petrogrado. Perteneció al ala izquierda de los compositores de Leningrado. Enseñó técnica musical, y fue director de orquesta en teatros dramáticos.

Música para la escena y el cinematógrafo

Escribió música para más de treinta representaciones dramáticas y cinco musicales, incluida la obra de teatro de títeres de Leningrado, Gulliver en el país de los liliputienses (1936). Muchas obras no se entregaron o se eliminaron inmediatamente del repertorio. Trabajó en el cine. Escribió música para la película animada Mail (1930), basada en el poema homónimo de Marshak, y para las películas The Shard of the Empire , Servant of Two Masters, Academlo Pavlov, y otras.

La mayoría de las obras de Deshevov permanecieron archivadas, y mucho de su trabajo no se ha conservado. Un estudio sistemático de su legado recién está comenzando. Desde finales de la década de los 90 y principios del 2000, las obras de Chebotarev se han interpretado cada vez más en Rusia y en el extranjero, junto con el legado de Roslavets, Mosolov, Zhivotov,  Polovinkin y otros representantes de la vanguardia revolucionaria rusa.

Encomio de Darius Milhaud hacia Vladimir Deshevov

Durante la década de 1920, Vladimir Deshevov fue considerado como uno de los compositores soviéticos más prometedores. Darius Milhaud, que lo conoció en 1926 durante una visita a Leningrado, lo elogió en la prensa francesa como un «genio» y un compositor «extremadamente original». Sin embargo, los intentos posteriores de hacer que sus composiciones fueran más conocidas en el extranjero, no tuvieron éxito. En 1929, escribió la composición más conocida: Hielo y acero. Pero, fueron tales las tensiones ideológicas de este período, que esta obra de vanguardia pronto desapareció del escenario público. Aunque Deshevov fue uno de los principales defensores de la vanguardia musical de izquierda en la década de 1920, y explícitamente se mostró a favor de la apropiación crítica de elementos del modernismo occidental, no fue objeto de ataques ideológicos directos durante la era estalinista. Sin embargo, ninguno de los dos, a pesar de moderar claramente su estilo compositivo, logró obtener una posición prominente en la cultura musical conformista del realismo socialista que prevaleció después de 1932. Fue solo después del estallido de la Segunda Guerra Mundial que comenzó una vez más a produce obras principales propias: música de ballet basada en materiales clásicos y poemas de tono patriótico.  No obstante, esto no evitó que su nombre fuera cada vez más olvidado.

 

Composiciones de Vladimir Deshevov

Música para la escena

Rey Edipo de Sófocles (1924)

Ópera

Hielo y acero (1929, en 2007 fue entregado a Saarbruecken )

La estepa hambrienta (1932)

Ballets

Torbellino rojo (1924)

Jabella (1926)

Jeyrang (principios de 1930)

Bela (1941) [3]

El cuento de la princesa muerta y los siete Bogatyrs (1949 )

Operetas

Mago de Bagdad (1927)

Colina amistosa (1928)

Música de cámara y sinfónica

1918,  poema sinfónico ( 1919 – 1923 )

Meditaciones para piano (1921)

Rieles (1926)

Suite china (1926)

Suite japonesa (1927)

Preludio (1927)

Toccata (1927)

Etude (1929)

El lugar del chamán (1931)

La suite de Samarkanda (1931)

Cuento de hadas ruso (1947)

Obertura rusa (1950)

Leningrado (1953)

  • Alexander Mosolov (1900 – 1973 | Rusia)
    La fábrica, opus 19 (1927 – adap. por A. Khubeev | Rusia)*

(También conocida como La fundición de acero)

 

Reinhold Glière y Nikolái Miaskovski, sus primeros maestros

Aleksandr Vasílievich Mosólov nace en Kiev, un 11 de agosto de 1900, y muere en Moscú, un 22 de julio de 1973. Fue un compositor ruso, un importante vanguardista de la época soviética. Fue hijo de un abogado, que lo dejó huérfano cuando solo tenía cinco años, y de una cantante del Teatro Bolshói. Durante la época de la revolución rusa (1917-1918) llegó a tener contacto personal con Lenin. Posteriormente, prestó servicio en el ejército durante la Primera Guerra Mundial en el frente polaco y en Ucrania, resultando herido y siendo afectado por neurosis de guerra. A partir de 1920, trabajó como pianista en salas de cine mudo, y en 1922, ingresó en el conservatorio de Moscú para estudiar bajo la dirección de Reinhold Glière y Nikolái Miaskovski, culminando sus estudios en 1925. Seguidamente, trabajó para la Asociación de Música Contemporánea como director de música de cámara.

Propaganda antisoviética y alcoholismo

Sus obras han sido acusadas a menudo de cierto brutalismo y maquinismo. Su composición más famosa es la pieza para orquesta La fundición de hierro, también conocida como La fundición de acero, y un movimiento para un ballet titulado Acero (1927), el cual fue interpretado en todo el mundo. Más tarde, cayó en desgracia por motivos políticos, y tras violentos ataques a su reputación, fue expulsado de la Asociación de Música Contemporánea, supuestamente, a causa de su alcoholismo. Fue enviado a Armenia, Kirguistán, Turkmenistán y la república rusa del Daguestán para realizar estudios de música popular y componer una canción sobre Stalin.

En 1937 fue arrestado por propaganda antisoviética y condenado a siete años de trabajos forzados. Gracias a la intervención de sus antiguos profesores fue puesto en libertad a los pocos meses, y continuó sus actividades de estudio de música folclórica a pesar de su estado de salud. Le fue reiteradamente denegada su petición de audiencia por las autoridades soviéticas para lograr su rehabilitación completa. Poco después de su muerte su música comenzó a ser de nuevo apreciada y recuperada.

Acerca de la obra

Evocación musical de la clamorosa industrialización soviética

La composición más famosa del compositor soviético Alexander Mosolov (1900-1973), La fundición de acero, originalmente el primer movimiento de la suite del ballet Acero. La obra se estrenó en Moscú el 4 de diciembre de 1927, en un concierto de la Asociación por la Música Contemporánea para conmemorar el décimo aniversario de la Revolución. Su estreno europeo fue en el Festival de la ISCM de 1930, en Lieja, y dos meses más tarde, fue estrenada en América por la Orquesta de Cleveland. Se trata de un «poderoso himno a la máquina» y una obra que glorificaba a la industrialización socialista y al trabajador dueño de su destino. De Acero sólo sobrevive La fundición de acero; el manuscrito del ballet se perdió en 1929.

Subtitulado «La música de las máquinas», la breve composición es una evocación musical clamorosa de la industrialización de la época, una pieza bastante audaz en la que el ruido de las máquinas impone una dinámica creadora de gran originalidad. Fue tomada rápidamente por directores en toda Europa como un ejemplo representativo del nuevo arte soviético.

La Revolución de Octubre de 1917 creó las condiciones ideales para incubar un movimiento de corte futurista en ese país. Los compositores soviéticos comenzaron a experimentar en este campo. De este proceso se generó un grupo de futuristas, entre los que se encuentran Roslavets, Mosolov, Deshevov, Davidenko, Goedicke, Gnessin y Pathenko. Ellos se plantearon escribir obras de estructura simple, modernas y que fueran de fácil audición por la gran masa de la población, desde los granjeros colectivos, hasta los obreros de las siderúrgicas, basándose en los nuevos temas protagonistas del nuevo mundo construido tras la toma del poder de la clase obrera: el trabajo, el progreso, la fábrica, el futuro, entre otras cosas.

Los compositores revolucionarios no querían más que representar en sus notas el enorme significado para el futuro del triunfo de los soviets, y contarnos con la voz de sus instrumentos el ritmo vertiginoso al que estaba cambiando el mundo.

Algunas de sus composiciones

 

Instrumental

Sonata para piano n.º 2

Sonata para piano n.º 4

Sonata para piano n.º 5

Nocturnos para piano

Concierto para piano n.º 1

La fundición de hierro

Sinfonía n.º 3

Sinfonía n.º 5

Sinfonía n.º 6

Concierto para violonchelo y orquesta, n.° 2, re menor

Concierto para violín

 

Óperas

Un héroe -ópera de cámara (1928)

La cortina de fuego  – Libreto Ya. Zadykhin (1929-1930)

Una señal – libreto O. Litovsky (1941)

Mascarada – Con base en la obra de Mijaíl Lérmontov (c. 1944)

 

  • Arthur Honegger (1892 – 1955 | Suiza)
    Pacific 231- H. 53 (1927 – adap. por A. Khubeev para la OSH | Rusia)**

Estreno mundial

Compositor suizo nacido en Francia y miembro del Grupo de los seis

Arthur Honegger nace en  El Havre, el 10 de marzo de 1892, y fallece en París, el 27 de noviembre de 1955. Fue un compositor suizo nacido en Francia y que vivió la mayor parte de su vida en París. Fue miembro de Les Six (Grupo Los Seis). Su obra más interpretada, probablemente, es la pieza orquestal Pacific 231, inspirada por el sonido de una locomotora de vapor.

Nacido como Oscar-Arthur Honegger (nunca usó su primer nombre), de padres suizos, estudió en principio armonía y violín en su ciudad natal, El Havre. Tras una formación durante dos años en Zúrich, ingresó en el Conservatorio de París, donde estuvo de 1911 a 1918 y estudió con Charles-Marie Widor y Vincent d’Indy. Su presentación como compositor en París data de 1916, y en 1918 escribió el ballet Le dit des jeux du monde, considerada como su primera obra característica. En 1926 se casó con Andrée Vaurabourg, pianista y condiscípula en el Conservatorio de París, con la condición de que viviesen en apartamentos diferentes. Vivieron separados durante todo su matrimonio, con la excepción de los años de 1935 a 1936, tras sufrir Varaubourg un accidente de tráfico, y en el último año de vida, cuando no pudo valerse por sí mismo. Tuvieron una hija, Pascale, nacida en 1932. Honegger también tuvo un hijo, Jean-Claude (1926-2003), con la cantante Claire Croiza.

Entre la música para el cine, óperas, oratorios y ballets

A comienzos de la década de 1920, Honegger saltó a la fama con su «salmo dramático» Le Roi David, que aún está en el repertorio coral. Entre las dos guerras mundiales Honegger fue muy prolífico. Compuso la música para la película épica de 1927, Napoleón, de Abel Gance. Escribió nueve ballets y tres obras escénicas vocales, entre otras obras. Una de esas obras escénicas, Jeanne d’Arc aur bûcher (1935), un «oratorio dramático» (con texto de Paul Claudel), se contempla como una de sus mejores obras. Además de su trabajo en solitario, colaboró con Jacques Ibert, tanto en una ópera (L’Aiglon, 1937) como en la opereta Les petites cardinal. En esta época también escribió la Danse de la chèvre (1921), una pieza esencial en el repertorio de flauta. Dedicada a René le Roy, esta obra es viva y encantadora, pero con la misma sinceridad de toda la producción de Honegger.

El fragor de la guerra deprimió su pentagrama

Honegger siempre se mantuvo en contacto con Suiza, el país de origen de sus padres, hasta que el estallido de la guerra y la invasión de los nazis le hizo imposible abandonar París. Se unió a la resistencia francesa y, en general, los nazis no le causaron problemas y le permitieron continuar con su trabajo sin demasiadas interferencias. Dio clases de composición en la École Normale de Musique de Paris y entre sus alumnos estuvo Yves Ramette. Sin embargo, la guerra lo deprimió mucho. Entre su estallido y su muerte escribió las cuatro últimas sinfonías (de la segunda a la quinta), que están entre las más importantes obras sinfónicas del siglo XX. Entre ellas, la segunda, para cuerdas con una trompeta solista que interpreta una melodía coral de Johann Sebastian Bach en el último movimiento, y la tercera, subitulada Symphonie Liturgique, con tres movimientos que evocan la música para la misa de Réquiem (Dies Irae, De profundis clamavi y Dona nobis pacem) son probablemente las más conocidas. Escrita en 1946, justo al final de la guerra, tiene su paralelismo con la Sinfonia da Requiem, de Benjamin Britten, de 1940. En contraste con esta obra está la Sinfonía n.º 4, lírica, nostálgica, subtitulada Deliciae Basiliensis («Los gozos de Basilea»), escrita como tributo a los días de distensión pasados en esa ciudad suiza durante la guerra.

Amor por los trenes

Es conocida la pasión de Honegger por los trenes y en una ocasión dijo: “Siempre he amado a las locomotoras de un modo pasional. Para mí, son seres vivos a los que amo, igual que otros aman a las mujeres o a los caballos. Su «movimiento sinfónico» Pacific 231 (una descripción de una locomotora de vapor) le hizo obtener notoriedad en 1923”.

Muchas de las obras de Honegger recibieron el gran apoyo de su amigo Georges Tzipine, que dirigió las primeras grabaciones de algunas de ellas (el oratorio Chris du Monde, Nicolas de Flüe).

En 1953 escribió su última composición, Una cantata de Navidad. Tras una larga enfermedad, murió en su casa de París, víctima de un ataque al corazón, en noviembre de 1955 y está enterrado en el Cementerio Saint-Vincent del barrio parisino de Montmartre.

Estructura estilística de Honegger:

Contrapunto, ritmo, melodía, armonía, impresionismo sonoro, arquitectura formal

Los principales elementos del estilo de Honegger son el contrapunto bachiano, marcados ritmos, amplitud melódica, armonías muy coloristas, uso impresionista de las sonoridades orquestales y preocupación por la arquitectura formal. Su estilo es más potente y solemne que el de sus colegas de Les Six. Lejos de reaccionar contra el romanticismo alemán como hicieron otros miembros del grupo, las obras de madurez de Honegger tienen una gran influencia de ellas. A pesar de las diferencias de sus estilos, él y sus colegas de Les Six como Darius Milhaud fueron grandes amigos; habían estudiado juntos en el Conservatorio de París. Milhaud dedicó su cuarto quinteto de cuerda a la memoria de Honegger, mientras que Francis Poulenc, de igual modo, le dedicó la Sonata para clarinete.

Quizá sea mundialmente famoso por su frase épica: “El primer requisito para un compositor es estar muerto”. Je suis compositeur, 1951.

Impronta del compositor

Honegger aparece en el billete de veinte francos suizos que se emitió en octubre de 1996 y que se retiró en 2017. Serge Ivanoff pintó su retrato en París en 1944. Se grabó su movimiento sinfónico Rugby con él dirigiendo a la Orquesta Sinfónica de París en una grabación eléctrica de 1929, que se puede escuchar en YouTube​.

En el año 2002, en su ciudad natal, se inauguró un nuevo conservatorio (hecho por los arquitectos parisinos Jerôme Brunet y Eric Saunier) que lleva su nombre «Conservatoire Arthur Honegger».

En relación con la obra

Movimiento sinfónico de una locomotora

Pacific 231 es un trabajo orquestal de Arthur Honegger, compuesto en 1923. Honegger era conocido por ser un entusiasta de los trenes, y una vez llegó a decir: «Siempre me han gustado las locomotoras apasionadamente. Para mí son como criaturas vivientes y las amo como los demás pueden amar a las mujeres o a los caballos». Es una de sus obras que más frecuentemente se interpretan.

La lectura popular de la pieza es que representa a una locomotora de vapor, una interpretación que es apoyada por el título de la pieza. Honegger, sin embargo, insistió en que él la escribió como un ejercicio sobre la creación de sensación de velocidad, mientras el tempo de la pieza se ralentiza. Originalmente titulada Mouvement Symphonique, fue finalmente titulada Pacific 231 a secas, después de haber sido terminada. Pacific 231 hace referencia a una clase de locomotora de vapor designada en notación Whyte como un 4-6-2, con cuatro ruedas de piloto, seis ruedas motrices, y dos ruedas tiradas (los franceses, que cuentan los ejes en lugar de ruedas al describir las locomotoras, denominan esta disposición como 2-3-1).

La orquestación se compone de los siguientes: dos flautas, flautín, dos oboes, corno inglés, dos clarinetes, clarinete bajo, dos fagotes, contrafagot, cuatro trompas, tres trompetas, tres trombones, tuba,  cuatro percusionistas (tambor tenor, platillos, bombo, tam-tam) y cuerdas.

Pacific 231 es el primero de una serie de tres movimientos sinfónicos compuestos por Honegger. Los otros dos son Rugby y Mouvement Symphonique Nº 3. Honegger se lamentaba de que su «pobre Movimiento Sinfónico n.º 3 pagó un precio muy alto por su estéril título».  Los críticos generalmente lo ignoran, mientras que Pacific 231 y Rugby, con títulos más sugestivos, han sido tratados en profundidad.

Una galardonada película francesa de 1949, Pacific 231, dirigida por Jean Mitry, utiliza la obra orquestal como banda sonora en homenaje a la locomotora de vapor, e incluye tomas de cerca de las ruedas motrices, los rodamientos del tren y el ferrocarril, en su mayoría tomadas mientras está en marcha, y escenas que siguen la música.

Principales obras del catálogo de Arthur Honegger

Los números de catálogo (H.) provienen del realizado por Harry Halbreich.

Música orquestal

Sinfonías

1930 : Sinfonía n.º 1- H. 75

1941 : Sinfonía n.º 2 para cuerdas y trompeta en re mayor  – H. 153

1946 : Sinfonía n.º 3 (Symphonie Liturgique )- H. 186

1946 : Sinfonía n.º 4 en la mayor (Deliciae basiliensis) –  H. 191

1950 : Sinfonía n.º 5 en re mayor (Di tre re) – H. 202

 

Movimientos sinfónicos

1923 : Pacific 231 (Movimiento sinfónico n.º 1) – H. 53

1928 : Rugby (Movimiento sinfónico n.º 2) – H. 67

1933 : Movimiento sinfónico n.º 3 – H. 83

 

Conciertos

1924 : Concertino para piano y orquesta en mi mayor  – H. 55

1929 : Concierto para violonchelo y orquesta en do mayor  – H. 72

1948 : Concierto de cámara para flauta, corno inglés y cuerda – H. 196

 

Otros

1917 : Le chant de Nigamon – H. 16

1920 : Pastorale d’été – H. 31

1923 : Chant de joie (Canto de gozo) – H. 47

1951 : Monopartita – H. 204

 

Oratorios

1921 : Le roi David (El rey David) libreto de René Morax. Versión para orquesta en 1923 – H. 37

1935 : Jeanne d’Arc au bûcher, libreto de Paul Claudel. Versión con prólogo en 1941 – H. 99

1938 : La danse des morts, (La danza de los muertos). Libreto de Paul Claudel – H 131

1953 : Une cantate de Noël (Una cantata de Navidad) – H. 212

 

Óperas

1903 : Philippa (ni orquestada, ni editada, ni interpretada).

1904 : Sigismond (perdida)

1907 : La Esmeralda, según El jorobado de Nôtre-Dame de Victor Hugo ( inacabada e inédita).

1918 : La mort de sainte Alméenne, libreto de M. Jacob (inédita y solo con los interludios orquestados).

1925 : Judith, libreto de René Morax, estrenada en la Ópera de Monte-Carlo el 13 de febrero de 1925

1927 : Antigone, libreto de Jean Cocteau, basado en Sófocles, estrenada en La Monnaie el 28 de diciembre de 1927 – H. 65

 

Operetas

1925 : L’Aiglon, escrita en colaboración con Jacques Ibert, libreto de los actos 2–4 de H. Cain, según E. Rostand, libreto de los actos 1 y 5 de Ibert, Ópera de Monte-Carlo, 10 de marzo de 1937 – H. 108

1930 : Les aventures du roi Pausole, libreto de A. Willemetz, según P. Louÿs, estrenada el 12 de diciembre de 1930, París, Bouffes-Parisiens

1931 : La belle de Moudon, libreto de René Morax, , Mézières, Jorat, Suiza, 30 de mayo de 1931, inédita.

1937 : Les petites cardinal, libreto de Willemetz y P. Brach, según L. Halévy, París, Bouffes-Parisiens, 13 de febrero de 1938

 

Ballets

1918 : Le dit des jeux du monde – H. 19

1921 : Horace victorieux, symphonie mimée – H. 38

 

Música de cámara

1917 : Cuarteto de cuerda n.º 1 en do menor – H. 15

1935 : Cuarteto de cuerda n.º 2 en re mayor – H. 103

1937 : Cuarteto de cuerda n.º 3 en mi mayor – H. 114

1945 : Paduana para violonchelo solo – H. 181

1947 : Intrada para trompeta en do y piano – H. 193

 

Obras para piano solo

1910 : Tres piezas (Scherzo, Humoresque, Adagio)

1916 : Toccata y variación

1915–9 : Tres piezas (Preludio, Homenaje a Ravel, Danse)

1919–20 : Siete piezas breves

1920 : Sarabande (para el Album de Six)

1923–4 : Le Cahier Romand

1928–9 Homenaje a Albert Roussel

1932 : Prelude, Arioso y Fughetta sobre el nombre BACH

1941 : Petits Airs sûr une basse celebre

1943–4 : Dos esbozos

MUSICOS
Director Titular: Eddie Mora
Artista Invitado: Brett Deubner
Violin I Erasmo Solerti
Violín II Adriana Cordero
Viola Samuel Ramírez
Violoncello Cristian Guandique
Contrabajo José Pablo Solís
Flauta – Piccolo Mario Velazco
Flauta – Piccolo José Mario Portillo
Oboe Roslyn Cerdas
Corno Inglés Raquel Arguedas
Clarinete Bb Sergio Delgado
Clarinete bajo Pablo Cruz
Fagot María de Jesús Fernández
Contrafagot Luis Diego Cruz
Saxofón alto I Ricardo Chavez
Saxofón alto II Mónica Leandro Murillo
Saxofón tenor María Fernanda Cháves
Saxofón Barítono Patrick Miranda
Corno I Mauricio Villalobos
Corno II Daniel Rivas
Trompeta I Roberto Fonseca
Trompeta II Nahum Leiva
Trombón tenor Juan Pablo Marín
Trombón bajo Luis Enrique Lizano
Tuba Andrés Porras
Timbales Allan Vega
Percusión I Andrés Barboza
Percusión II Dennis Arce
Piano Osvaldo Portuguez
Harmonium  Kevin Sequeira
IV Programa 2018

IV Programa 2018

OSH | 2018 – LATITUDES SONORAS

IV PROGRAMA
Luis Adolfo Víquez | Director invitado
21 de julio, 8:00 pm | Parroquia de Heredia –  Inmaculada Concepción
22 de julio, 11:00 am | Teatro Eugene O´Neill

Costa Rica desde afuera

• José Mora Jiménez (1977 | Costa Rica)
3 Piezas para Ensamble (2018) **
I- Uke nage
II- Iridiscencia
III- Ecos
• Andrés Soto ( 1986 | Costa Rica)
Amalgama (2018) **
• Guido Sánchez Portuguez (1974 | Costa Rica)
Atavismos (2018) **
• Bohuslav Martinú (1890-1959 | Checoslovaquia)
Nonetto No.2 (1959) *
I- Poco Allegro
II- Andante
III- Allegretto
• Pablo Santiago Chin (1982 | Costa Rica)
Si Chavela met Matta (2018) **

* Estreno nacional | ** Estreno mundial

NOTAS AL PROGRAMA

OSH | 2018 – Latitudes Sonoras
IV PROGRAMA – Costa Rica desde afuera

Luis Adolfo Víquez | Director invitado
21 de julio, 8:00 pm | Parroquia Inmaculada Concepción de Heredia
22 de julio, 11:00 am | Teatro Eugene O´Neill

  • José Mora Jiménez ( 1977 | Costa Rica)

Tres piezas para ensamble (2018) **
A la Orquesta Sinfónica de Heredia
I- Uke nage
II- Iridiscencia
III- Ecos

  • Andrés Soto ( 1986 | Costa Rica)

Amalgama para orquesta de cámara (2018) **

  • Guido Sánchez Portuguez ( | Costa Rica)

Atavismos **

  • Bohuslav Martinú (1890-1959 | Checoslovaquia)

Nonetto n.° 2 (1959) *
I- Poco Allegro
II- Andante
III- Allegretto

  • Pablo Santiago Chin ( 1982 | Costa Rica)

Si Chavela met Matta para voz femenina con parte de cinta opcional (2018) **

* Estreno nacional | ** Estreno mundial

José Mora Jiménez ( 1977 | Costa Rica)
Tres piezas para ensamble (2018) **

De la tierra de los valles y volcanes a la tierra de los tulipanes
José Mora Jiménez nació en San José, Costa Rica, donde estudió guitarra clásica y composición en la Universidad de Costa Rica. Vive en los Países Bajos (Holanda) desde 2006. Completó sus estudios de composición en The Royal Conservatory of The Hague (Real Conservatorio de La Haya), y también obtuvo el grado de maestría en Economía y Emprendimiento Cultural en la Erasmus University Rotterdam (Universidad Erasmo de Róterdam), donde se graduó Cum Laude (con honores).
Su música ha sido publicada por Edizioni Musicali en Italia,  y por  Les Productions d’Oz en Canadá, y es regularmente interpretada en diferentes países alrededor del mundo.  En la actualidad, es un compositor muy activo de música moderna, así como de composiciones de música para videojuegos y medios digitales.

RECONOCIMIENTOS Y PREMIOS

  • Tercer premio en el Concurso de Composición del Festival Internacional de Guitarra de Rust, Austria (2017).
  • Ganador del Concurso Internacional de Composición de Timo Korhonen, Finlandia (2016).
  • Tercer premio en el Concurso Internacional de Guitarra Clásica Nilufer, Turquía (2015)
  • Mención de Honor en el Concurso de Composición Boston Guitarfest, Estados Unidos (2013).
  • Ganador del 4º concurso de composición de Calefax Reed Quintet 2011, Países Bajos (2011).
  • Ganador del concurso de composición de la asociación «Vrienden van het lied», Países Bajos (2011).
  • Finalista en el «Premio Internacional de Música por la Excelencia en Composición» Colorado, USA / Grecia (2011).
  • Seleccionado dos veces para la serie de conciertos «15 minutos de fama» en Nueva York (2011).
  • Segundo premio en el Boston Composite Composition Competition, Estados Unidos (2009).
  • Segundo premio en el Concurso Nacional de Composición para Guitar Ensemble, Costa Rica (2002).
  • Segundo premio en el Primer Concurso Nacional de Composición para Guitarra Solista, Costa Rica (2001).

Tres alegorías, tres tiempos, una obra
Tres piezas para ensamble
A la Orquesta Sinfónica de Heredia

José Mora Jiménez, compositor de Tres piezas para ensamble, explica el origen y sentido de su composición:
I- Uke-nage
Uke-nage es un concepto utilizado en el Aikido, en donde los dos participantes entrenando se complementan el uno al otro. Uno de los participantes lanza un ataque y el otro lo recibe. La relación entre Uke y Nage no es de competencia, sino de complemento en el cual dos personas practican partes diferentes de un mismo movimiento. Originalmente, pensada como una obra para dos pianos, su potencial se ve mucho mejor realizado en la actual versión para ensamble. En esta pieza la instrumentación divide al ensamble en dos grupos en el que uno inicia el “ataque” y el otro complementa.
II- Iridiscencia
La iridiscencia es el fenómeno óptico de ciertas superficies en las cuales el tono de la luz varía de acuerdo con el ángulo desde el que se observa la superficie, dependiendo del ángulo con el que se ilumine la superficie, se verá de distintos colores. Por ejemplo, en las manchas de aceite o las burbujas de jabón. Esta obra toma este concepto como punto de partida para crear una atmosfera en la cual la armonía cambia gradualmente, y en donde los diferentes grupos instrumentales (vientos, cuerdas y vibráfono) van entrando y saliendo, sucesivamente, dando un “color” diferente a cada acorde.
III-Ecos
En esta obra hay un motivo percusivo ejecutado por el piano y el vibráfono, al cual responden en forma de eco repetido, tanto cuerdas como vientos. La obra es carácter enérgico, aunque hay secciones de calma en las que el eco se convierte en una resonancia de los acordes ejecutados por el piano. Hacia el final de la obra, se da una recapitulación del motivo, pero ahora los roles se invierten y son el piano y vibráfono, quienes hacen eco del resto del ensamble.

Andrés Soto ( 1986 | Costa Rica)
Amalgama para orquesta de cámara (2018) **

Versatilidad sin límites
Entre las salas de concierto y de cine, la música pop y de videojuegos

Andrés Soto Marín nace en San José, en 1986. Es un compositor y arreglista costarricense, radicado en el área de Nueva York. Realizó estudios de composición, teoría y piano en Hofstra University en Long Island, NY, y en New York University en Manhattan, donde obtuvo una Maestría con énfasis en música para cine. Aunque se ha desenvuelto más como compositor de música clásica contemporánea y bandas sonoras, su versatilidad como arreglista lo ha llevado a colaborar con varios artistas en diversos géneros musicales  como cine, musicales, videojuegos, comerciales, música electrónica, rap, pop, música de cámara, ópera, etc.

Su música sinfónica ha sido interpretada por orquestas en Costa Rica, Nueva York, España, Praga, Texas, y New Hampshire. La Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica estrenó dos obras suyas: Costa Rica aérea en el 2016, y La rosa y el niño, para narrador y orquesta en el 2015, basada en la novela Cocorí de Joaquín Gutiérrez. En este mismo año, debuta como compositor en Carnegie Hall, con la obra Swashbuckler, encargo del ensamble Tromba Mundi.  Con la Orquesta Sinfónica de Heredia estrena en el 2012, su poema sinfónico El Susurro de una brisa, y Tío Conejo en el 2014.  Asimismo, ha compuesto música de cámara que ha sido ejecutada por diversas agrupaciones. En el 2015, también colaboró con Edín Solís en la edición y orquestación de Preciosa y el aire, obra ganadora del Premio Nacional de Música.

Su música para cine incluye bandas sonoras para cuatro largometrajes, cuatro documentales, y más de veinte cortometrajes, muchos de los cuales han sido filmados en lugares como EE.UU., Brasil, Costa Rica, Turquía, Chipre, Abu Dhabi, Jerusalén, y han sido aceptados en varios festivales de cine alrededor del mundo. En el 2017, compone la banda sonora de Buscando a Marcos Ramirez y He matado a mi marido. Finalmente, en el 2016, compone la banda sonora para el videojuego Guns of Icarus, de MuseGames, su primera incursión en este género.

Previamente, obtuvo una beca de la Fundación Hispana para las Artes en EE.UU. en el 2010 y 2011. Su música es publicada por Abundant Silence Publishing.

Para más información visite su página web: www.andres-soto.net  o www.soundcloud.com/andres-soto

AMALGAMA: los discursos que nos atraviesan son inexcusables
La honestidad creadora de Andrés Soto

El compositor de Amalgama, Andrés Soto, narra cómo fue la gestación de su obra: “Después de haber compuesto varias obras de carácter programático, como Cocorí, o la Rosa y el Niño» (2015), y Costa Rica Aérea (2016) para la Orquesta Sinfónica Nacional, y El Susurro de una Brisa  (2012), y Tío Conejo (2013) para la Orquesta Sinfónica de Heredia, sentí la necesidad de componer una obra de música absoluta, sin usar ningún tema de literatura o arte como inspiración”.

Continúa diciendo: “No tenía planes preconcebidos sobre su estructura, ni compuse motivos ni melodías antes de comenzar a componer – quería dejar que la música fuera dictando su destino por sí sola, que cada compás me sugiriera hacia donde quería proseguir a través de la página del pentagrama. El tempo agitado y veloz no da tregua (una vez montados en este tren es difícil bajarse), entonces es la orquestación la que termina definiendo la estructura de la pieza”.

Prosigue: “Al rato, me surgió un motivo que no quería irse y lo dejé aparecer varias veces. Después, el material de los primeros compases quiso regresar, pero transformado en otra tonalidad. En fin, cuando llegué a lo que consideré podría ser la coda, inevitablemente se me colaron unos ritmos costarricenses en 6/8 y decidí no disimular y aceptar que la música, por más absoluta que queramos que sea, es influenciada por lo que nos rodea. El titulo fue lo último en aparecer: me encontré el vocablo «amalgama» de casualidad y me gustó que podría representar la mezcla homogénea de ideas en mi obra, manteniendo un título lo suficientemente ambiguo como para encapsular mi pieza en tan solo tema”, concluye Soto.

Guido Sánchez-Portuguez ( | Costa Rica)
Atavismos **

En la EAM de la UCR se gesta el exitoso periplo del guitarrista

El Dr. Guido Sánchez- Portuguez comenzó sus estudios musicales en la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica, donde se graduó con honores en 2001, bajo la dirección de Mario Solera. En 1997, 1998 y 1999, obtuvo la beca «Estudiante de Honor» en la Universidad de Costa Rica y viajó a Francia y España para asistir al Stage de Guitares D’Alsace, y al Festival Internacional de Guitarra de Córdoba. En el 2000, fue finalista en el Concurso y Festival Internacional de Guitarra de La Habana, Cuba, una de las competiciones de guitarra más prestigiosas del mundo. Obtuvo la Mención de Honor del Jurado en el Primer Concurso de Composición de Guitarra 2001 por su pieza, Rondó de Vidrio. Además, ganó el primer premio al año siguiente por su pieza de orquesta de guitarra, Arenal. De 1995 a 2003, fue la primera guitarra de la Orquesta de Guitarras de Costa Rica, con la cual ha grabado cinco discos compactos y ha realizado giras por todo el mundo, y en 2003, ganó el Primer Premio en el Concurso Nacional de Guitarra en San José, Costa Rica. También es copropietario de la Escuela Superior de Guitarra en Costa Rica, para la cual ha trabajado como maestro y director.

Maestría y doctorado coronan su capacidad y vocación

Asimismo, en 2004,  Sánchez-Portuguez comenzó su maestría en la Escuela de Música Jacobs de la Universidad de Indiana con el distinguido profesor y guitarrista, internacionalmente aclamado, Ernesto Bitetti. Continuó en el prestigioso Programa de Doctorado en la Jacobs School of Music, graduándose en mayo de 2012 como Doctor en Música, en guitarra, con Menciones en Teoría y Composición Musical, donde estudió con los compositores Luis Diego Herra, Sven-David Sandstrom, Per Martensson, Gabriela Ortiz, y Don Freund. En 2008, ganó el premio a la Mejor Interpretación del Trabajo Obligatorio en el Concurso Internacional de Concierto para Guitarra Joann Falletta. 1.

Ha interactuado con Pepe Romero, Leo Brouwer  y Mario Ulloa
Sus frutos como profesor, productor, arreglista, propietario e invitado de honor en festivales son numerosos

Ha participado en clases magistrales con numerosas figuras como Leo Brouwer, Costas Cotsiolis, Pepe Romero, Eduardo Fernández, Nuccio D’Angelo, Javier Hinojosa, Jorge Luis Zamora, Jorge Cardoso, Mario Ulloa, Juan Falú, Francisco Ortiz, Eduardo Martín, Baltazar Benítez y Jesús Ortega.

Entre 2009 y 2014, Sánchez-Portuguez fue profesor en la Escuela de Música Jacobs de la Universidad de Indiana, donde impartió cursos de historia de la música latinoamericana y técnicas para arreglar o componer estilos latinos. También, fue el arreglista residente y director musical del Ensamble de Música Popular de América Latina. Con este conjunto, recientemente grabó Paisaje urbano, un disco compacto que presenta su habilidad como intérprete y arreglista, así como, también, como director y productor.

En 2012, dirigió y produjo un disco compacto con la cantante ganadora del Grammy, Sylvia McNair, en la que también aparece como intérprete y arreglista. En 2014 y 2015 se desempeñó como Director de Estudios de Guitarra en Franklin College en Indiana, donde también enseñó World Music. En 2015, comenzó a enseñar clases de guitarra clásica y clases de apreciación de música en línea en Parkland College. Y en ese mismo año, creó su propio estudio de guitarra privado de corte clásico y “fingerstyle” en The Upper Bout.

Guido Sánchez-Portuguez ha sido invitado a participar en numerosos festivales en todo el mundo, incluyendo el Festival de Música Boardwalk en Virginia, el Festival de Guitares D’Alsace en Francia, el Festival Internacional de Guitarra en San José, Costa Rica; el Festival de Guitarra de Guanacaste en Liberia, Costa Rica; Guitar Days en Buffalo, NY; el Festival Permanente de Música de Suchitoto en El Salvador, y el Indiana Guitar Festival. Además, ha realizado recitales y dictado clases magistrales y conferencias en varias universidades, incluidas Marshall University, Universidad de Costa Rica, Tulane University, University of Illinois, Indiana University, University of Indianapolis y Indiana University Purdue en Indianápolis.

Actualmente, ocupa el cargo de profesor de guitarra en la Escuela de Música de la Universidad de Illinois. Continúa componiendo y presentándose como concertista, tanto a nivel local como internacional.

Texturas atávicas en un transformado universo sonoro
Atavismos (Guido Sánchez-Portuguez)

Guido Sánchez-Portuguez, autor de Atavismos, describe la génesis de la obra: “Hasta muy recientemente, mi obra se ha compuesto primordialmente de música para guitarra y música de cámara. Atavismos es mi segundo encuentro con la escritura orquestal (el primero fue mi Concierto para guitarra y orquesta del año 2012), lo cual, a nivel personal, representa un gran paso adelante en mi labor artística como compositor. Un atavismo implica una forma de conducta propia de generaciones pasadas que se hereda a nivel genético y se manifiesta en descendencias posteriores, usualmente saltándose una o más generaciones intermedias. Basándome en esta definición, mi intención ha sido el ilustrar mediante distintos tipos de textura, la transformación en la conducta de un motivo recurrente”.

Amplía el compositor: “El final de la introducción contiene uno de los motivos melódicos más importantes, expuesto por el clarinete, el primer violín y luego la flauta. Justo después, las cuerdas revelan el patrón rítmico que funciona como pilar principal para el desarrollo de la arquitectura contrapuntística y la transformación motívica. La sección media presenta el primer cambio anímico drástico, con un tópico marcial que se va diluyendo hasta llegar a lo que, tal vez, es el momento más evidente en el que se presenta un atavismo: la aparición del contrapunto medieval, elaborado al estilo particular de los compositores del sur de Francia de finales del siglo XIV. Esta sección representa lo que se puede considerar como el resurgimiento de ciertas conductas pertenecientes a una generación antigua, las cuales poco a poco comienzan a interactuar con los tejidos expuestos al principio de la obra, creando una especie de vórtice temporal que culmina con un retorno modificado y extrovertido de la conducta inaugural”, finaliza Sánchez-Portuguez.

Bohuslav Martinú (1890-1959 | Checoslovaquia)
Noneto n.° 2 (1959) *
I- Poco Allegro
II- Andante
III- Allegretto

Cosmopolita influido por la cultura francesa que nunca olvidó el espíritu de su patria

Compositor checo, tal vez el más famoso del siglo XX después de Leoš Janáček. Nació en Policka (hoy república Checa o Chequia), el 8 de diciembre de 1890,  y estudió con el compositor y violinista checo Josef Suk y, en 1923, en París con el compositor francés Albert Roussel, quien ejerció una influencia decisiva en su estilo. Martinú vivió en Estados Unidos entre 1940 y 1946, periodo en el que comenzó a componer sus seis sinfonías, donde combina la tonalidad disonante y el estilo neoclásico de Roussel con una especial sensibilidad hacia la música folclórica checa. Entre sus obras cabe destacar Memorial de Lidice para orquesta (1943), la Sinfonía n.º 6 (1953), y la ópera la Pasión griega sobre el texto de Cristo nuevamente crucificado, de Nikos Kazantzakis (1958).

Martinú fue un autor muy prolífico. Entre sus numerosas composiciones se encuentran obras coreográficas, las seis sinfonías ya mencionadas, así como obra concertante y música de cámara. Fue un compositor cosmopolita, influido por la cultura francesa, pero que jamás olvidó los acentos de su patria checa adonde las vicisitudes de la política le impidieron regresar. Murió de cáncer en Suiza. Bohuslav Martinú recibió una fuerte influencia tanto del impresionismo como de otros compositores y del jazz. Sin embargo, su obra es ante todo la expresión del ideal nacional de la música checa en un lenguaje internacional.

En vida del compositor, a pesar de la difusión que alcanzaron otras obras suyas, su veintena de óperas para la escena y para la radio se conoció poco. Emigró de su país y vivió de manera inestable, tal vez por su carácter, en parte impulsado también por la inestabilidad de la época, en muchos lugares del mundo: París, Italia, Suiza, Estados Unidos. Nunca volvió a su patria, pero durante toda la vida fue fiel a la música de su país. Siempre aparecen en sus obras melodías y ritmos checos.

Martinú fue después de la Primera Guerra Mundial un compositor de vanguardia, luego se pasó al neoclasicismo, que contenía también rasgos románticos. En el ámbito del idioma alemán se interpretaron sus siguientes obras: Julietta, Wovon die Menschen leben y Die Heirat (basada en Gógol y estrenada en Hamburgo en 1954) y Mirandolina.

Bohuslav Martiní fallece el 28 de agosto de 1959, en Liestal, Suiza.

Algunas de sus obras

  • Trío para flauta, violín y piano
  • Julieta o el Libro de los sueños
  • Mirandolina
  • Pasión griega
  • Concierto para piano n.° 1, H.149
  • Tres danzas checas, H.154
  • Sexteto para piano e instrumentos de viento, H.174
  • Concierto para piano n.° 2, H.237
  • Sonata para flauta, violín y piano, H.254
  • Concertino para piano y orquesta, H.269
  • Fantasía y Toccata, H.281
  • Sinfonía n.° 1, H.289
  • Sinfonía n.° 2, H.295
  • Sinfonía n.° 3, H.299
  • Trío para flauta, violonchelo y piano, H.300
  • Sinfonía n.° 4, H.305
  • Sonata para flauta y piano, H.306
  • Estudios y Polkas, H.308

El Noneto para flauta, oboe, clarinete, cuerno, fagot, viola, violín, violonchelo y contrabajo
Misterio y tristeza que presagia la cercanía de la parca

 El Noneto fue compuesto en 1959, poco antes de su muerte. Está orquestado para trío de cuerdas, contrabajo y quinteto de viento. El trabajo fue encargado para celebrar el 35 aniversario del famoso Nonet Checo, prácticamente el único conjunto permanente de este tipo. Esta composición ha recibido considerable aclamación por parte de la crítica. La obra consiste en tres movimientos, todos de una longitud modesta. El primer movimiento, Poco allegro, es soleado y brillante, recordando un poco el sonido de un Haydn neoclásico. La música es animada, pero no agitada. Los vientos y las cuerdas están muy bien combinados, y la obra conserva la naturaleza íntima de la música de cámara en lugar de inclinarse hacia la orquesta. El segundo movimiento, Andante, se presenta en marcado contraste con el primero. Aunque el aire de misterio se extiende por todas partes, también hay una profunda vena de tristeza y derrota, tal vez una señal del hecho de que, por el tiempo en que compuso la música, murió de cáncer. El rango dinámico prácticamente nunca se eleva por encima de un mezzoforte. El tema principal del movimiento final, Allegretto, es rítmicamente complejo, mientras que su melodía es una vez más de tono brillante. Un segundo tema generado por las cuerdas superiores, y luego reiterado por los vientos en masa, tiene una cálida característica de ensueño. Le sigue un interludio lúdico y juguetón, antes de la breve y sosegada coda calmada. Este es un trabajo moderno de primera clase. (The Chamber Music Journal)

Pablo Santiago Chin ( 1982 | Costa Rica)
Si Chavela met Matta para voz femenina con parte de “tape” opcional (2018) **

Conservatorio de Castella y Escuela de Artes Musicales (UCR), los derroteros.
Estados Unidos: la meta soñada y alcanzada

El compositor costarricense, oriundo del cantón de Desamparados, San José, y radicado en Estados Unidos, Pablo Santiago Chin Pampillo, nace en 1982. Inicia sus estudios musicales con énfasis en clarinete en 1994, en el Conservatorio de Castella, con el maestro Fernando Sánchez. Del 2000 al 2002, continúa sus estudios de clarinete en la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica con la maestra Yamileth Pérez y, en el 2002, toma clases privadas de composición, análisis y armonía con el compositor Alejandro Cardona. En el 2003 se matricula en el programa de composición de la Universidad Internacional de Florida, donde estudia dicha especialidad con Fredrick Kaufman y Orlando García, además, continúa sus estudios de clarinete con Paul Green. Pablo Chin obtuvo su Doctorado en Composición en la Universidad de Northwestern, en Chicago.

Su producción, comisiones y artistas que han tocado su música

Los trabajos recientes de Chin se inspiran en las narraciones del cine y la literatura, las estructuras fonéticas en el texto y el uso de métodos de transcripción idiosincrásicos, que permiten la exploración imaginativa de fuentes musicales preexistentes.

Su música se ha presentado en Sur, Centro y Norteamérica, en Israel, Asia y en Europa. Ha sido comisionado para componer obras para Ensemble Recherche, International Contemporary Ensemble (ICE), miembros de Anubis Quartet, MAVerick Ensemble, Latino Music Festival of Chicago y Ensemble Dal Niente, entre otros. Su música también ha sido interpretada por artistas como Ostravská Banda, Donatienne Michel-Dansaq, Pierre-Stéphane Meugé, Marino Formenti, Claire Chase, Eric Lamb, Gan Lev y Marcuss Weiss.

Galardones, instructores, festivales y trabajo actual

Ha sido galardonado con el Premio Cacavas, el Premio William T. Faricy y el Premio William Karlins, todos de la Universidad Northwestern, donde obtuvo su doctorado en composición. Allí estudió con Hans Thomalla, Jay Alan Yim y Aaron Cassidy. Los instructores anteriores incluyen a Alejandro Cardona en su Costa Rica natal y Orlando García en Miami. En las clases magistrales, ha trabajado con Richard Barrett, Oliver Knussen, Chaya Czernowin y Kaija Saariaho, entre otros. Ha asistido a prestigiosos festivales internacionales de música nueva, incluidos los 45º y 46º Cursos de Verano para Música Nueva en Darmstadt, Ostrava Days 2009 y Center Acanthes 2011. Pablo Chin es instructor de Composición de Música Electrónica en la Universidad de Drew en Nueva Jersey, y es cofundador y director artístico de la Consorte Fonema. En 2017, Chin lanzó un álbum de retratos bajo la etiqueta New Focus Recordings con sus obras para flauta.

Ficción musical: fusión de la obra pictórica de Roberto Matta y la voz de Chavela Vargas.

El compositor Pablo Santiago Chin, explica los pormenores de su obra: “Si Chavela met Matta propone una situación musical ficticia en la que los contornos visuales de la obra del pintor chileno Roberto Matta, se funden con la voz a cappella de Chavela Vargas, nacida en Costa Rica e ícono de la cultura Mexicana. Grabaciones de Vargas y de distintas progresiones de acordes fueron transformadas a través de una aplicación por computadora de síntesis granular. Siguiendo los contornos de la obra de Matta al tiempo que las grabaciones sonaban en la aplicación, éstas se ralentizaban, aceleraban, congelaban, se revertían, y subían o bajaban las alturas. Luego, los audios resultantes fueron transcritos a notación musical y adaptados a las posibilidades de cada instrumento o combinación instrumental. La obra, entonces, presenta tres perspectivas sobre la convergencia creación visual y sonora: el personaje transformado de Chavela Vargas, un acompañamiento de piano y percusión cual si fueran bongós y guitarra de fondo, pero en un mundo alternativo, y breves reflexiones sobre el trío anterior, tocadas por un octeto de vientos y cuerdas”.

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Luis Adolfo Víquez | Director de orquesta invitado

Inicio y desarrollo de una carrera brillante

Luis Adolfo Víquez Córdoba, costarricense, clarinetista y director de orquesta, nace en 1988. Fue seleccionado como clarinetista concertino de la Orquesta Latinoamericana de Vientos (2009) en Colombia, y como miembro de la Orquesta Mundial de Vientos Taiwán (2011). Es egresado de la Licenciatura en Música con énfasis en clarinete de la Universidad de Costa Rica y, más tarde, obtuvo una maestría doble en Clarinete y Dirección de Bandas en Truman State University (USA).

Laboró como profesor de cursos teóricos, clarinete, y ha sido director de bandas en las escuelas municipales de música de Cartago y Paraíso. Víquez ha sido miembro de la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica, la Orquesta Municipal de Cartago, la Southeast Iowa Symphony y la Orquesta Sinfónica de Heredia, en la cual se desempeñó como clarinetista principal en varias de sus producciones discográficas y participó como solista invitado para las temporadas 2012 y 2013.

Internacionalmente, Víquez ha brindado recitales y conciertos en Colombia, Guatemala, Honduras, Panamá y los Estados Unidos, entre otros países. Ha sido ganador del Robert Fountain Memorial Award, la Truman Gold Medal Concerto Competition, la MissourI MMTA State Competition, la Medalla de Oro Truman 2013, el Premio Memorial de la Fuente Robert 2014, y recibió el Premio al mejor director en la Competencia Nacional de Banda de Costa Rica (2011), y en la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de Costa Rica, la Medalla de Honor en 2009, entre otros galardones.

Madurez profesional de un joven músico con profusa trayectoria

Luis Adolfo Víquez disfruta de una carrera que demuestra gran versatilidad, tanto como clarinetista solo, como orquestal, de  ópera y como director de banda de vientos. El Dr. Víquez se unió a la Facultad de Música de la Universidad de Dakota del Sur (USD) en 2016, como director de actividades orquestales y profesor asistente de clarinete, donde también supervisa el programa de posgrado en dirección de orquesta, y realiza la producción anual de ópera.

También se ha desempeñado como director de la Banda de Conciertos de la Universidad de Dakota del Sur, y ha impartido cursos de orquestación, literatura musical instrumental, teoría musical y habilidades auditivas. Se presenta con la South Dakota Chamber Winds y con Víquez-Wadley Dúo.

El Dr. Víquez ha actuado y dirigido extensamente a lo largo y ancho de los Estados Unidos, Costa Rica, Inglaterra, Panamá, Colombia, Guatemala, Honduras y Taiwán. Como director invitado, ha dirigido las orquestas del Conservatorio de Música y Danza de la Universidad de Missouri, la Orquesta Sinfónica de Cartago (Costa Rica), el Ensamble de Cámara del Medio Oeste de Kansas City, la Banda Sinfónica Nacional  de Cartago (Costa Rica), la Banda de Conciertos de Heredia (Costa Rica), la Orquesta Sinfónica de Truman, la Sinfonía de Viento y Banda de Conciertos de la Universidad Estatal Truman, la Banda Nacional de Conciertos de Puntarenas (Costa Rica) y la Banda Sinfónica Nacional de San José, Costa Rica.

Apariciones en afamados montajes operísticos

Ha sido destacado conductor en la Conferencia de la Asociación Nacional de Maestros de Música 2013 en Anaheim, California y, asimismo, actuó como solista invitado en la Conferencia de Educadores de Música de Missouri 2016, y como artista invitado en la Conferencia Nacional de Compositores NACUSA 2016 en Knoxville, estado de Tennessee. Las apariciones en ópera incluyen The Old Maid and the Thief, de G. Menotti, con el Truman Opera Theatre, en 2013; Die Zauberflote, de W.A. Mozart; The Turn the Screw, de B. Britten, con el UMKC Opera Theatre, en 2015 y 2016; en  Die Fledermaus (El murciélago),  de R. Strauss, (2017), y en The Consul (2018) con la Ópera de la Universidad de Dakota del Sur, obra de G. Menotti,

Luis Víquez tiene una gran demanda como examinador  y juez, presentando talleres de conducción instrumental y clases magistrales de clarinete a nivel regional e internacional. Con frecuencia aparece como clínico y director honorario con las orquestas nacionales y la Dirección Nacional de Bandas del Ministerio de Cultura de Costa Rica, y el Conservatorio Nacional de Música de Honduras. Viquez ha sido el clarinetista principal de la Orquesta Sinfónica de Heredia (Costa Rica), habiendo grabado en cuatro de sus producciones discográficas, y ha sido presentado como solista invitado para la temporada 2012 con el Concierto Clarinet K. 622, de Mozart. En 2013, fue invitado nuevamente a presentar un concierto de relanzamiento del primer concierto de viento jamás escrito en Costa Rica: el Concierto para clarinete y orquesta, de Benjamín Gutiérrez. En 2009, fue seleccionado como el clarinetista principal de la Orquesta de Viento Juvenil Latinoamericana (Manizales, Colombia), y fue uno de los cuatro músicos latinoamericanos  seleccionados para actuar en la World Youth Wind Orchestra (2011-Ciudad de Chiayi, Taiwán).

Labores desempeñadas antes de llegar a los Estados Unidos

Publicaciones académicas en prestigiosos medios

Antes de llegar a los Estados Unidos, Luis Víquez se desempeñó como profesor de música en las escuelas municipales de música de Cartago y Paraíso, y actuó como clarinetista de la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica y de la Orquesta Municipal de Cartago. Como académico, ha publicado artículos, tanto en inglés como en español, sobre procedimientos de ensayo de música instrumental, pedagogía de clarinete y repertorio sinfónico latinoamericano en la Asociación de Directores de Orquesta del Journal of the College, la Revista WASBE World, la Revista Electrónica «La Retreta «, la Revista Educación de la Universidad de Costa Rica, y la Revista de la Asociación Mundial de Bandas Sinfónicas y Conjuntos, y es coautor de un libro sobre el estilo musical del compositor costarricense Benjamín Gutiérrez, publicado por la Editorial de la Universidad de Costa Rica (EUCR), en marzo de 2016.

Apreciables atestados de un inquieto músico

Tiene títulos de la Universidad de Costa Rica (BM Clarinet Performance), la Universidad Estatal Truman (MA Clarinet Performance – MA Wind Band Conducting), el Conservatorio de Música y Danza de la Universidad de Missouri-Kansas City ( DMA en dirección de orquesta y ópera), y ha completado estudios superiores en dirección en el Royal Northern College of Music en Manchester, Reino Unido.

MÚSICOS
Músicos participantes en el IV programa «Costa Rica desde afuera»

Director Invitado: Luis Adolfo Víquez

 

Violín Erasmo Solerti
Violín II Johan Chapellin
Viola Samuel Ramírez
Violoncello Olman Ramírez
Contrabajo Jose Pablo Solís
Flauta Mario Velazco
Clarinete Sergio Delgado
Oboe Roslyn Cerdas
Fagot María de Jesús Fernández
Saxofón soprano y alto Mónica Leandro Murillo
Saxofón tenor y barítono Israel Castro
Trompeta Nahum Leiva
Trombón Luis Enrique Lizano
Corno Mauricio Villalobos
Piano Sharon Villegas
Soprano Marcela Alfaro
Percusión Andrés Barboza
Percusión Dennis Arce
V Programa 2018

V Programa 2018

OSH | 2018 – LATITUDES SONORAS

V PROGRAMA
Eddie Mora | Director titular
28 de julio, 8:00 pm | Parroquia Nuestra Señora Inmaculada de Heredia
29 de julio, 11:00 am |  Teatro Eugene O´Neill

  • Giya Kancheli (1935 | Georgia)
    V&V para violín, tape y cuerdas*
    Solista: Erasmo Solerti (Costa Rica)
  • Shigeru Umebayashi (1951 | Japón)
    In the mood for love
  • Takashi Yoshimatsu (1953 | Japón)
    And the birds are still…
  • Eddie Mora (1955 | Costa Rica)
    Ritual urbano
    Solistas: Ensamble de percusión UNED

*Estreno nacional 

NOTAS AL PROGRAMA

OSH | 2018 – Latitudes Sonoras

V PROGRAMA


Eddie Mora | Director titular
28 de julio, 8:00 pm | Parroquia Inmaculada Concepción de Heredia
29 de julio, 11:00 am |  Teatro Eugene O´Neill

  • Giya Kancheli (1935 | Georgia)
    V&V para violín, tape y cuerdas* (1994)
    Solista: Erasmo Solerti (Costa Rica)
  • Shigeru Umebayashi (1951 | Japón)
    In the mood for love (Música de película: In the Mood for Love, dir. Wong Kar-wai)
  • Takashi Yoshimatsu (1953 | Japón)
    And the birds are still. Opus 72 / Adagio
  • Eddie Mora (1955 | Costa Rica)
    Ritual urbano
    Solistas: Ensamble de percusión UNED

*Estreno nacional

Giya Kancheli (1935 | Georgia)
V&V para violín, cinta y cuerdas* (1994)
Solista: Erasmo Solerti (Costa Rica)

Reconocido por su música incidental y sinfónica

Giya Kancheli nace en Tiflis, Georgia, el 10 de agosto de 1935. Actualmente, reside en Bélgica. Realiza sus estudios entre 1959 y 1963 en el Conservatorio Nacional de Georgia, en la ciudad de Tiflis. En su país natal adquiere reconocida fama por su música incidental para teatro. De hecho, en 1971, se convierte en director musical del Teatro Rustaveli de la capital. En 1976 recibe un premio nacional por su Cuarta Sinfonía, que se estrena en enero de 1978 en los Estados Unidos, por Yuri Temirkánov y la Orquesta de Filadelfia. A partir de ese momento, sus obras son interpretadas por músicos de la talla de Gidon Kremer, Mstislav Rostropovich, Dennis Russell Davies, Jansug Kakhidze, Yuri Bachmet, Kim Kashkashian y el Kronos Quartet.

Desde 1991 Kancheli ha vivido en Europa Occidental: primero en Berlín, y desde 1995 en Amberes, Bélgica, donde fue compositor residente de la Royal Flemish Philharmonic. Kancheli ha compuesto la música de más de cincuenta películas, la mayoría de la época soviética, y es precisamente a esas obras que debe la gran fama de que goza en su patria y en Rusia. Compone la primera de sus siete sinfonías en 1967.

Kancheli: estilo simple, más bien, minimalista

Su obra es a menudo tonal, simple, a veces, inclusive, minimalista, con influencias de compositores modernos como Béla Bartók. Conocido principalmente por sus siete sinfonías, ha compuesto también diversas obras para orquesta, una ópera y música de cámara.

Primeras cinco películas a las que les compuso la banda sonora

  • 1964 — Children of the sea
  • 1965 — Gold (Animated film)
  • 1967 — Melancholy romance
  • 1968 — Extraordinary Exhibition
  • 1968 — Don’t Grieve

Hasta 2012, últimas cinco bandas sonoras

  • 2004 — National Bomb
  • 2009 — Happiness
  • 2010 — Felicita
  • 2010 — After the mountains
  • 2012 — Ku! Kin-dza-dza (Animated film)

 Obras tempranas

  • Concierto para orquesta (1961)
  • Quinteto de vientos de madera (1961)
  • Largo y Allegro (1963)
  • Sinfonía n.° 1 (1967)

 Música orquestal  /  Sinfonías

  • Sinfonía n.° 2, “Canciones” (1970)
  • Sinfonía n.° 3 (1973)
  • Sinfonía n.° 4, “A la memoria de Miguel Ángel” (Michelangelo) (1974)
  • Sinfonía n.° 5, “A la memoria de mis padres«(1977)
  • Sinfonía n.° 6 (1978–1980)
  • Sinfonía n.° 7, “Epilogo” (1986)

Otras obras orquestales

  • Otro paso… (Noch Einen Schritt…)(1992)
  • Magnum Ignotum (1994)
  • V & V (1995)
  • Vals Boston (1996)
  • Sio (1998)
  • Rokwa (1999)
  • Ergo (2000)
  • Zona de guerra (2002)
  • Crepúsculo (2004)
  • Oración silenciosa (2007)
  • Mu.Zu (I don’t know, 2015)

Música de cámara

  • Oraciones matutinas para orquesta de cámara y cinta (1990; primer trabajo de un ciclo en cuatro partes, titulado Una vida sin navidad)
  • Oraciones del mediodía para soprano clarinete y orquesta de cámara. (1990; segundo trabajo de un ciclo de en cuatro partes, titulado Una vida sin Navidad)
  • Oraciones nocturnas para cuarteto de cuerdas (1992–1995; cuarto trabajo de un ciclo en cuatro partes, titulado Una vida sin Navidad)
  • Vals Bostonpara piano y cuerdas (1996)
  • En lugar de un tango para violín, bandoneón, piano y contrabajo (1996)
  • Siopara cuerdas, piano y percusión (1998)
  • Quinteto para vientos de madera (flauta, oboe, clarinete, corno y fagot ) (2013)

Música coral y ópera

  • Música para la vida, ópera en dos actos (1982–1984)
  • Luz de melancolía, música para orquesta, coro infantil y dos niños sopranos (40 aniversario de la victoria sobre el fascismo ) (1984)
  • Salmo 23 para soprano y orquesta de cámara (1993)
  • Styx para viola, coro mixto y orquesta (1999)
  • «Dixi» para coro mixto y orquesta (2009)

 

Shigeru Umebayashi (1951 | Japón)
In the mood for love (Con ánimo para amar o Deseando amar)
Música de película, dirigida por  Wong Kar-wai

Del concierto rockero a las salas de cine

Shigeru Umebayashi es un destacado compositor japonés, nacido el 19 de febrero de 1951, en Kitakyushu, Fukuoka. Fue el líder de la famosa banda japonesa de rock new-wave EX. Cuando se disolvió la banda en 1985, empezó a escribir música para el cine. En ese mismo año recibió varios premios musicales por Sorekara y Tomoyo Shizukani Nemure, como el Music Award en Maiichi Film Contest, el Japanese Academic Music Award, así como otros premios en los Festivales de Cine de Yokohama y Osaka.

Hasta el momento, ha compuesto más de cuarenta bandas sonoras japonesas y chinas, siendo quizá más conocido en occidente por su colaboración con directores como Wong Kar-wai, In the Mood for Love (2001), 2046 (2004), My Blueberry Nights (2007); y Zhang Yimou, House of Flying Daggers (La casa de las dagas voladoras-2004). Shigeru Umebayashi es también el compositor de la música del primer musical serbio, Charleston & Vendetta (2008).

Música para el sétimo arte

1984: Itsuka Darekaga Korosareru
1985: Tomoyo Shizukani NemureSorekara
1986: SorobanzukuShinshi Domei
1987: Kyohu no Yacchan
1988; Getting Blue in Color
1990: Hong Kong ParadiseTekken
1991: YumejiOteGoaisatsu
1992: Arihureta Ai ni Kansuru ChosaByoin he Iko 2 Yamai ha KikaraNemuranai Machi Shinjuku Zame
1994: Izakaya Yurei
1995; Zero Woman – Boxer JoeKitanai YatsuHashirana Akan Yoake MadeThe Christ of Nanjing
1996: Shin Gokudo KishaIzakaya Yurei 2
1997: Ichigo DomeiIsana no UmiWatashitachi ga Sukidatta KotoG4 Option Zero
1998: FuyajoBelle Epoch
2000: 2000 A.D.ShojoIn the Mood for Love (Deseando amar)
2001: Midnight FlyHikari no AmeOnmyoji
2003: Onmyoji IIFloating Land Scape
2004: House of Flying Daggers (La casa de las dagas voladoras)2046Hibi
2006: FearlessDaisyMare NeroCurse of the Golden Flower (La maldición de la flor dorada)
2007: Hannibal, el origen del malThe World UnseenMy Blueberry Nights
2008: A Simple Love StoryCharleston & VendettaAbsurdistanIncendiaryReal Shaolin
2009: A Single Man
2015: La novia

Takashi Yoshimatsu (1953 | Japón)
And the birds are still. Opus 72 / Adagio
Solista: Erasmo Solerti (Costa Rica)

 Autodidacta amante de la música de Pink Floyd

Takashi Yoshimatsu nace el 18 de marzo de 1953. Compositor japonés de música clásica contemporánea. Actualmente, es mejor conocido por crear la música para la nueva versión del animado japonés Astroboy. Nació en Tokio, Japón. Como Tōru Takemitsu, no recibió educación formal en la música, así que se le considera un compositor autodidacta. Dejó la Facultad de Tecnología de la Universidad de Keiō, en 1972, para unirse a una banda de amateurs llamada «NOA» como tecladista, periodo en el cual emulaba la música de Pink Floyd. Para entonces, se interesaba mucho en el jazz, en el rock progresivo, y en las nuevas posibilidades musicales abiertas, gracias a la música electrónica.

Se decanta por la música académica con sonidos jazzísticos y rockeros

Fue un fan de los Walker Brothers y los Ventures cuando tenía trece años, pero las sinfonías de Beethoven y Chaikovski lo fascinaron a los catorce. Desde entonces, empezó a componer piezas clásica hasta hacer su renombre con la obra serialista Threnody for Toki, en el año 1981. Poco tiempo después, se desencantó por la música atonal, y entonces empezó a componer en un estilo neorromántico libre con fuertes influencias del jazz, del rock y de la música clásica japonesa.

Hasta el 2004, Yoshimatsu había compuesto cinco sinfonías, cinco conciertos (uno para cada uno de estos instrumentos: piano, violoncelo, guitarra, trombón y saxofón), algunas sonatas, y algunas piezas más cortas para ensambles u orquestas de todo tipo. Sus suites Atom Hearts Club para orquesta de cuerdas, hacen un homenaje explícito a Los Beatles, Pink Floyd y Emerson, Lake and Palmer.

Algunas composiciones de Takashi Yoshimatsu

  • Threnody to Toki para piano y orquesta de cuerdas, opus12
  • Chikap para orquesta (1981 rev.2003) Opus 14a
  • Concierto para guitarra, «Pegasus Effect», opus 21 (1993)
  • La era de las aves para orquesta, opus 25 (1986)
  • Sinfonía n.°1 ,»Kamui-Chikap», opus 40 (1988-1990)
  • Sinfonía n.°2, «At terra» , opus 43 (1991)
  • Concierto para trombón, «Orion Machine» , opus 55 (1993)
  • Concierto para saxofón, «Cyber-Bird», opus 59 (1994)
  • Oda a las aves y al arcoíris, opus 60 (1994)
  • Concierto para piano «Memo-Flora«, opus 67
  • Atom Hearts Club-Suite para orquesta de cuerdas, °.1, opus 70a (1997-2000)
  • Sinfonía n.°3, opus75 (1998)
  • Atom Hearts Club -Suite para orquesta de cuerdas,°.2, opus 79a (1999-2000)
  • Sinfonía n.°4, opus 82 (2000)
  • Preludio a la celebración de las aves, opus 83 (2000)
  • Sinfonía n.°5, opus 87 (2001)
  • Concierto para violoncelo, «Centaurus Unit» , opus 91 (2003)

 

Eddie Mora (1965 | Costa Rica)
Ritual urbano
Solistas: Ensamble de percusión UNED

Lauros y producciones señeras de un maestro

El compositor y director de orquesta, Eddie Mora Bermúdez, es uno de los músicos más activos y relevantes de Latinoamérica. Ganador del Grammy Latino 2017 como director de la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica en la categoría “Mejor Álbum de Música Clásica“. Director Artístico de la Orquesta Sinfónica de Heredia (OSH), con la cual ha grabado varios discos compactos: Ecos del silencio (2018), Fuego (2016), Abstracto (2016), Voces (2015), Heredia (2014), Tiempos (2013), Rompiendo moldes (2012), Retratos (2012) y Caminos (2011).

Director Residente de la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica en el período  2014 – 2015. Con esta agrupación sinfónica grabó Música de compositores costarricenses – Vol. I  y Vol. II – producciones nominadas a los Grammy Latino 2014 y 2016 como mejor álbum de música clásica. Con el segundo obtuvo el premio en dicha categoría. Se suma a esta colección el álbum doble Benjamín Gutiérrez, su música.

Miembro de Número del Colegio de Compositores de Música de Arte, fundador del Instituto de Investigaciones en Arte (IIARTE) en la Facultad de Bellas Artes y del Seminario de Composición Musical (SCM) en la Escuela de Artes Musicales, en donde ejerce la docencia. Se desempeñó como Decano de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Costa Rica (2007 – 2015).

Como compositor, ha sido reconocido en varias ocasiones con el Premio Nacional en Composición Aquileo J. Echeverría, Premio ACAM (Asociación de Compositores y Autores Musicales) de Costa Rica y Premio Musical Áncora (La Nación).

Festivales y producción discográfica

Mora ha participado en diferentes festivales de música contemporánea, entre ellos el V Festival Leo Brouwer, el Otoño Moscovita en Rusia, el Festival de la Habana, el I Taller Latinoamericano de Composición (UNEAC–Casa de las Américas/ Cuba), invitado especial del XXXI Foro de Música Nueva–Manuel Enríquez en México, el CDMC en Madrid, el Festival Latinoamericano de Música en Venezuela, I Congreso Puertorriqueño de Creación Musical, en la Fiesta Iberoamericana de las Artes (Puerto Rico) y en el V Festival de Música Contemporánea de Morelia.

Parte de su obra ha sido publicada por la Editorial Periferia (Barcelona–España), la Revista Casa de las Américas (Cuba) y la Editorial de la Universidad de Costa Rica. Varios discos compactos compilan parte de su catálogo, en donde se registran algunas de sus obras más tempranas hasta las escritas recientemente. Estos son: Plegaria (2016), Desde la tierra que habito (2015), Bosque adentro (2014), Mujeres (2012), Cuartetos de cuerda (2012), Premieres (2010), Música de cámara (2009), Música incidental (2008), Música para cuerdas (2007), Música de Eddie Mora (2001), Diálogos (1998), así como un DVD con la producción interdisciplinaria Amighetti, en donde dirigió la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica.

En el 2009, grabó con la Orquesta de la Radio y Televisión Rusa una de sus obras para el proyecto discográfico del sello español Verso, que editó en 2010 con un disco monográfico titulado Eddie Mora–Música de Cámara. En el 2012, el sello discográfico Quartz Music de Inglaterra publicó un segundo disco monográfico, con sus tres cuartetos de cuerda interpretados por el Cuarteto latinoamericano, Sula´ con la Orquesta Sinfónica de Heredia y Bocetos a Yolanda con el Ensamble Contemporáneo Universitario.

En fin, su catálogo reúne obras para el formato sinfónico, de cámara, instrumental solo e incidental. Algunas de sus composiciones han sido comisionadas por la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica y otros eminentes ensambles dentro y fuera del país.

Eddie Mora en el podio  y batuta en mano

En calidad de director ha participado con la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico, la Orquesta de la Radio y Televisión Rusa (Moscú), la Orquesta de Cámara de Bellas Artes (OCBA), la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato (OSUG) y la Orquesta Sinfónica de Oaxaca (OSO- México).

En la actualidad es director titular de la Orquesta Sinfónica de Heredia (OSH), proyecto musical único en la zona, el cual dedica su programación a la música escrita en los siglos XX y XXI, otorgando un especial énfasis a la creación musical latinoamericana. También ejerce la docencia en la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica.

Eddie Mora es graduado del Conservatorio Chaikovski de Moscú, y oriundo de Desamparados  (S.J., C.R). Inició sus estudios musicales en el Conservatorio de Castella y en la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica.

Ritual Urbano (2016)

Ritual urbano fue concebida en el año 2016, especialmente escrita para ser estrenada por el Ensamble de Percusión UNED y la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica en el marco del XI concierto de la temporada.

Eddie Mora, compositor de la obra, se refiere a la estructura y sentido de Ritual urbano.

Aspectos estructurales de la obra. La conformación de la orquesta tiene a cuatro solistas de percusión y bajo eléctrico, que son acompañados de forma activa por el piano, el arpa y la sección de cuerdas.

Escrita en un solo movimiento, la pieza se divide en seis secciones, fácilmente reconocibles, que se distribuyen de la siguiente manera: A | B | C | B1 | D | A1

Las secciones A y A1 forman un arco en la totalidad de la obra, ya que se desarrollan lentamente. Los eventos musicales aparecen y desaparecen con claridad en el contexto de la obra como prólogo y epílogo.

B y B1 son fracciones rápidas, que se definen en un carácter brioso por medio del ritmo y de los compases irregulares. Las dos partes comparten material temático.

Lo que podría considerarse como el desarrollo de la obra se concentra en la sección C, que incorpora una mayor cantidad de instrumentos afrocaribeños, y que en su esencia rítmica, dan mucho más peso al cuerpo orquestal. En este momento, la obra toma más velocidad y contrapone varias capas sonoras. Es aquí, cuando aparece un momento para improvisar, culminando con un solo de timbales que nos devuelve al estado anímico de B1.

Resta solo ubicar en este mapa musical la sección D. La principal función de esta parte es la conducirnos hacia el final de la obra, empujando el material sonoro con fuerza y perseverancia.

El sentido del opus, según Mora

El nombre de la pieza Ritual urbano retrata mi intención como compositor en este opus. Es un paseo nocturno por San José de noche, que inicia a las 11 p.m. y termina con las primeras luces de la madrugada. Los momentos más oscuros de la noche son los más bulliciosos, alegres a veces, un tanto sórdidos por instantes. El caos nocturno está en la sección central de la pieza, precisamente, donde los músicos improvisan sobre un material nada complaciente.

www.eddiemora.com

ENSAMBLE DE PERCUSIÓN COSTA RICA-UNED
Universidad Estatal a Distancia

Premio Nacional de Música 2009 – Mejor grupo de cámara

El Ensamble de percusión Costa Rica-UNED es una de las agrupaciones más importantes de música de cámara en Costa Rica. Desde su fundación en 1993 por el maestro Bismarck Fernández, ha tenido como objetivo desarrollar un lenguaje de composición e interpretación nunca explorado por ningún otro ensamble similar en Latinoamérica.

El Ensamble se ha presentado en las más prestigiosas salas del país. Cabe destacar su participación en la celebración del centenario del Teatro Nacional, máximo coliseo de la cultura costarricense.

Dentro de sus logros está la realización del disco compacto Marimbando, que contiene exclusivamente, música de compositores costarricenses, y el cual, en el año 2001 recibió, por parte de la Asociación de Compositores  de Costa Rica, el Premio Nacional de Música Alternativa y, asimismo, el Premio a la Mejor Producción del Año.

A escala internacional, se ha presentado en el Palacio de Linares en Madrid, España (1993); y en el festival Somos Latinoamericanos, en Santiago de Chile (1997), donde obtuvo excelentes críticas. Por tal motivo, fue necesario llevar al grupo fuera del marco del festival, al prestigioso Teatro de la Universidad de Chile.

En marzo del año 2002, el Ensamble realizó un concierto en la ciudad de Ámsterdam, Holanda, dentro de la celebración del 150 aniversario de las relaciones diplomáticas entre Costa Rica y los países bajos. Además, entre el 24 de mayo y el 7 de junio del mismo año, representó a Costa Rica en el Seoul Drum Festival en Corea, evento oficial de FIFA, con motivo de la realización del Campeonato Mundial de Fútbol.

En 2005 fue el grupo escogido para participar junto con la Orquesta Sinfónica Nacional en la gira por Japón, donde cosecharon apreciables conceptos del público japonés. Desde el año 2008, es el grupo residente de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), institución con la que organizó el primer Festival Internacional de Ensambles de Percusión con grupos participantes de la Universidad de Minessota, Universidad del Norte de Illinois y el Conservatorio Simón Bolívar de Venezuela.

Asimismo, el Ensamble fue invitado como el único grupo internacional para cerrar el Festival “Bogotá cada vez más clásica” en Colombia, en el 2006. En enero del 2010, la agrupación recibió el Premio Nacional de Música, otorgado por el Ministerio de Cultura y Juventud como máximo galardón del gobierno costarricense. Este premio fue compartido. También en el 2010, el Ensamble participó en el Festival Internacional de Marimba, organizado por la Universidad de Minessota, en las ciudades de Minessota y Saint Paul.

El ensamble universitario cuenta con seis miembros, todos profesionales de gran experiencia en el ámbito musical, dentro de los cuales se encuentran cuatro miembros de la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica. Dada la versatilidad de sus integrantes, dentro de su repertorio cuenta con obras para percusión clásica, música latinoamericana, jazz y música costarricense.

Adscrito al Programa de Promoción Cultural y Recreativa, de la Dirección de Extensión Universitaria, Ensamble de Percusión Costa Rica-UNED está conformado por Marco Antonio “Chiqui” Ortiz Monestel, William Esteban Ramos Calvo, Bismarck Fernández Velásquez, Ricardo Hernández Velásquez, Alejandro Molina Salas y Ricardo Alvarado Hernández.

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SOLISTA EN EL VIOLÍN

Erasmo Solerti

Nacido en la Fábrica de Sueños, formado en el Campus Rodrigo Facio

Erasmo Solerti nació en San José, Costa Rica, en 1981. Inició sus estudios musicales en el Conservatorio de Castella. Posteriormente, cursa estudios en la Escuela de Artes Musicales de la UCR. En el 2004, obtuvo su título de Licenciado en Música con énfasis en Violín, bajo la tutela del maestro Eddie Mora.

Joven violinista de gran proyección nacional e internacional. En diciembre de 2007, estrenó en Cornell University, de la ciudad de Nueva York,  la obra Silencio V para violín solista, ensamble de vientos y percusión, del compositor Eddie Mora, bajo la dirección de Cynthia Johnston y con el acompañamiento del CU Winds.

En varias ocasiones se ha distinguido como alumno de honor de Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica, y fue ganador del Concurso Jóvenes Solistas 2003 de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN). Solerti fue alumno becado por tres años de la Youth Symphony Orchestra of the Americas(YOA), con la cual participó en las giras internacionales Suramérica 2005, Europa 2006 y Suramérica en 2008.

Bajo la batuta de Abbado, Dudamel, Domingo, entre otros maestros
Miembro de varias orquestas, docente y productor radial

 Ha tenido oportunidad de tocar bajo la batuta de renombrados directores como Claudio Abbado, Ricardo del Carmen, Plácido Domingo, Gustavo Dudamel, Ferenc Gabor, Laszto Heltay, Irwin Hoffman, Isaac Karabtchevski, Chosei Komatsu, John Nelson, Carlos Prieto, Benjamin Sander y Barbara Scowcoft. Ha tocado en clases magistrales para violinistas como Saúl Bitrán, Zahar Bron, Agustín Cullel, Jan Dobrzelewski, Gela Dubrova, Dylana Jenson, Yair Kless, Leon Spierer y Ludmila Vernigora.

Activo miembro y solista de las orquestas del Conservatorio de Castella, Universidad de Costa Rica, Orquesta Sinfónica Juvenil y la Orquesta Sinfónica Nacional, y se desempeñó por tres años consecutivos como concertino de la Orquesta Filarmónica de Costa Rica. Actualmente, se desempeña como profesor de violín y viola en la Escuela de Artes Musicales, y es el actual concertino de la Orquesta Municipal de Heredia. En Radio Universidad de Costa Rica produce el programa En primera fila y un segmento en el que caracteriza y explica la historia de ciertos instrumentos musicales.

MÚSICOS
Músicos participantes en el V programa «Ritual Sonoro»

Director Titular: Eddie Mora

 

Violín I Erasmo Solerti
Violín I Adriana Cordero
Violín I Caterina Tellini
Violín I Johan Chapellín
Violín I Mauricio Campos
Violín l Carlos Vargas
Violín I Leonardo Perucci
Violin I Andrés Corrales
Violín I Guillermo Salas
Violín II Mariana Salas
Violín II Cristian Cruz
Violín II Azeneth Loáisiga
Violín II Andrés Mendieta
Violin II Róger León
Violín II Fabricio Ramírez
Violín II Jeremías Fajardo
Violín II Kevin Henríquez
Violas Samuel Ramirez
Violas Marisel Méndez
Violas Esteban Madriz
Violas Luisana Padilla
Violas Mario Sequeira
Violas Elisa Hernández
Violas Andrei Montero
Violoncellos Olman Ramírez
Violoncellos Blanca Guandique
Violoncellos Beatriz Melendez
Violoncellos Gerald Mora
Violoncellos Ileana Rogel
Violoncellos Guillermo Quirós
Violoncellos Gabriel Solano
Contrabajos Jose Pablo Solís
Contrabajos Pedro García
Contrabajos Jose Saavedra
Contrabajos Alberto Moreno
Piano Carolina Ramírez
Arpa Mariela Flores
Percusión UNED Alejandro Molina Salas
Percusión UNED William Esteban Ramos Calvo
Percusión UNED Ricardo Alvarado Hernández
Percusión UNED Ricardo Hernández Velásquez
Percusión UNED Bismarck Fernández Vázquez
Bajo electrico Marco Antonio Ortiz Monestel
VI Programa 2018

VI Programa 2018

OSH | 2018 – LATITUDES SONORAS

VI PROGRAMA
Eddie Mora | Director titular
15  de diciembre, 8:00 pm | Parroquia Nuestra Señora Inmaculada de Heredia
16 de diciembre, 11:00 am | Teatro Eugene O´Neill

Repertorio

  1. Igor Stravinski (1882-1971 |Rusia)

Petrushka, música de ballet

  1. Las melodías heredianas para marimba y orquesta

(Arreglo musical de Vladislav Soifer) 

  1. Música de salón del siglo XX 

(Arreglo musical de Vladislav Soifer)

VACIO
NOTAS AL PROGRAMA

PROGRAMA  |  COMPOSITORES Y OBRAS 

  1. Igor Stravinski (1882-1971 |Rusia)

Petrushka, música de ballet 

POLITONALISMO, RITMO ABRUPTO Y AGRESIVA ORQUESTACIÓN

Cabeza de un nuevo estilo musical 

Igor Fiódorovich Stravinski nace en Rusia, en 1882, y fallece en Nueva York, EE.UU., en 1971.  Nacionalizado francés y, posteriormente, estadounidense. Una de las fechas clave que señalan el nacimiento de la llamada música contemporánea es el 29 de mayo de 1913, día en que se estrenó el ballet de Stravinski, La consagración de la primavera. Su armonía politonal, sus ritmos abruptos y dislocados y su agresiva orquestación provocaron en el público uno de los mayores escándalos de la historia del arte de los sonidos. 

Autor de otros dos ballets que habían causado sensación, El pájaro de fuego (la obra que lo dio a conocer internacionalmente en 1910) y Petrushka, el citado día de 1913, Stravinski se confirmó como el jefe de filas de la nueva escuela musical. Sin embargo, él nunca se consideró un revolucionario; de manera similar a Picasso en el campo de las artes plásticas, el compositor se caracterizó siempre por transitar de un estilo a otro con absoluta facilidad, sin perder por ello su propia personalidad. El ruso, el neoclásico y el dodecafónico son, a grandes rasgos, los tres períodos en los que puede dividirse la carrera compositiva de este maestro, uno de los referentes incuestionables de la música del siglo XX. 

Con El pájaro de fuego inicia su vuelo de colorido musical 

Alumno de Nikolái Rimski-Korsakov en San Petersburgo, la oportunidad de darse a conocer se la brindó el empresario Sergei Diaghilev, quien le encargó una partitura para ser estrenada por su compañía, los Ballets Rusos, en su temporada parisiense. El resultado fue El pájaro de fuego, obra en la que se advierte una profunda influencia de su maestro en su concepción general, pese a lo cual apunta ya algunos de los rasgos que definirán el estilo posterior de Stravinski, como su agudo sentido del ritmo y el color instrumental. 

Su rápida evolución culminó en la citada Consagración de la primavera y en otra partitura destinada al ballet, Las bodas, instrumentada para la original combinación de cuatro pianos y percusión, con participación vocal. En estas obras el músico llevó al límite la herencia de la escuela nacionalista rusa hasta prácticamente agotarla. 

Su estilo experimentó, entonces, un giro que desconcertó a sus propios seguidores: en lugar de seguir el camino abierto por estas obras, en 1920 dio a conocer un nuevo ballet, Pulcinella, recreación, a primera vista respetuosa, de la música barroca a partir de composiciones de Giovanni Battista Pergolesi. 

Neoclasicismo como relectura de elementos musicales del pasado 

Comenzaba así la etapa neoclásica, caracterizada por la revisitación de los lenguajes del pasado, con homenajes a sus compositores más admirados, como Bach (Concierto en re), Chaikovski (El beso del hada), Händel (Oedipus rex), Haydn (Sinfonía en do) o Mozart (La carrera del libertino), y con obras tan importantes como el Octeto para instrumentos de viento, la Sinfonía de los salmos o el ballet Apollon Musagète.

En ellas, Stravinski abandonó las armonías disonantes y la brillante orquestación de sus anteriores composiciones para adoptar un estilo más severo y objetivo -el neoclasicismo, de hecho, nació como una oposición al arrebatado subjetivismo del Romanticismo y el expresionismo germánicos-, estilo, sin embargo, que no excluía cierto sentido del humor en su aproximación al pasado. 

Igor Stravisnki dodecafónico

Con la Sinfonía en tres movimientos y la ópera La carrera del libertino concluye esta etapa, tras la cual Stravinski volvió a sorprender al adoptar el método dodecafónico sistematizado por su colega y rival Arnold Schönberg, aunque, eso sí, a la muerte de éste. De nuevo un ballet, Agon, señaló la apertura de este nuevo período, en el que sobresalen títulos como Canticum sacrumThreniMonumentum pro Gesualdo y Requiem Canticles, ninguno de los cuales ha obtenido el nivel de aceptación de las obras de las dos épocas precedentes. Fallecido en Nueva York, Estados Unidos, sus restos mortales fueron inhumados en Venecia. 

ACERCA DE PETRUSHKA

Estreno, orquestación y compañía de ballet 

Igor Stravinski compuso Petrushka entre agosto de 1910 y el 26 de mayo de 1911. La primera interpretación del ballet se realizó por medio de los Ballets Rusos de Serguéi Diaghilev, en el Teatro del Châtelet, bajo la dirección de Pierre Monteux, en París, el 13 de junio de 1911. Stravisnki hizo una simplificación a la orquestación en 1946; no obstante, la partitura que se interpreta por estos días es la original de 1911. Esta primera consiste en cuatro flautas traversas y dos piccolos, cuatro oboes y cuatro cornos ingleses, cuatro clarinetes y cuatro clarinetes bajos, cuatro fagotes y cuatro contrafagotes, cuatro cornos franceses, cuatro trompetas, tres trombones y una tuba, timbales, triángulo, platillos, bombo, pandereta, redoblante, gong, celesta, xilófono, dos arpas, piano y cuerdas. El tiempo de interpretación es de aproximadamente treinta y cuatro minutos.   

ANTECEDENTES DE LA COMPOSICIÓN 

El pájaro de fuego fue para Stravinski su primer gran éxito, haciéndolo famoso. Casi literalmente en una sola noche, a la edad de veintiocho años.  Petrushka es la más difícil de las creaciones artísticas posteriores. El pájaro de fuego no solo hace a Stravinski estar en boca de París, por entonces, la capital mundial del arte, ya que, capturó la atención de grandes figuras en la gran ciudad, tal es el caso de Debussy y Proust, y tuvo gran reacción en Sergéi Diaghilev, quien tomó el riesgo de contratar al joven, un compositor relativamente desconocido para escribir la música de los Ballets Rusos en la temporada de 1910. Naturalmente, ambos caballeros iban en busca de nuevas sensaciones para el siguiente año.   

Stravinski ya tenía una idea. Después de que finalizó la orquestación de El pájaro de fuego, soñó con un solemne ritual pagano: ancianos sabios, sentados en círculo, mirando a una chica danzando su propia danza de la muerte. Ellos están sacrificándola para sosegar al dios de la primavera. Estas poderosas imágenes sugirieron la música a Stravinski, y casi de inmediato realizó un boceto (manuscrito) de la obra. Desde sus inicios, la mayor parte de la música iniciática de Stravisnki fue inspirada por imágenes visuales. En un inicio, pensó esto como una sinfonía, pero cuando tocó partes en el piano para Diaghilev al inicio del verano, el empresario supo inmediatamente que esta era música para danza. Con Diaghilev apresurándolo, el compositor continuó trabajando en la partitura que, eventualmente, llegaría a ser la sensación más grande: La consagración de la primavera (La consagración de la primavera). Sin embargo, mientras tanto, Stravinski se apartó.   

Cuando Diaghhilev visitó a Stravinski en Suiza, hacia el final del verano, quedó estupefacto al descubrir que el compositor había iniciado, en cambio, un trabajo completamente diferente. Como Stravinski recordó, Diaghilev quedó atónito cuando, distinto a lo que esperaba, escuchó los bosquejos de La consagración de la primavera; le toqué la pieza que justamente componía y que, más tarde, llegaría a ser la escena segunda de Petrushka

Para la segunda mitad del año, uno de los hitos en las partituras de Stravinski había comenzado, no como una música para danza, sino como una partitura sinfónica abstracta sin título. Pero a diferencia de La consagración de la primavera, Petrushka fue llevada como bocetos en escena sin interrupciones severas. Lo que comenzó como un desvío de La consagración de la primavera, ahora se convierte en el proyecto principal del año, y al mismo tiempo, en la partitura con que Stravinski halló su voz modernista, la voz que hizo posible La consagración de la primavera.  Musicalmente, tiene un inicio suficiente como para mostrar inocencia, casi como una especie de calentamiento para La consagración de la primavera. «Encontré mi propio refrescamiento, dijo más tarde Stravinski, «por componer una pieza orquestal en la que el piano tocaría la parte más importante». La narrativa –guion- y el título llegan más tarde, a pesar de que el autor admitió que «componiendo la música tengo en mente distintas imágenes de una marioneta, de repente dotada de vida». (Petrushka es la versión rusa mitad humano de las marionetas Judy y Punch). 

Nota adicional: es lo que en el ámbito latino equivaldría a Pulcinella. 

Como con La consagración de la primavera, fue Diaghilev quien, inmediatamente, vio el deslumbrante potencial de la música de Stravinski para otro ballet clásico.   

[Diaghilev] estuvo muy satisfecho con el hecho de que no lo dejaría solo y empezó a persuadirme para desarrollar el tema de las marionetas sufrientes y hacerlo todo en un ballet.  Cuando él permaneció en Suiza trabajamos juntos las líneas generales del tema y el argumento de acuerdo con ideas que le sugerí…Comencé de una vez a componer la primera escena del ballet. 

Hubo algunos detalles por trabajar, incluyendo los honorarios de Stravinski (1000 rublos) y la selección del pintor Alexander Benois para que le diera brillo (belleza) el escenario y aportara el vestuario y los decorados. Michel Fokine pronto fue anunciado como el coreógrafo y Pierre Monteux contratado como el director de la premier. Con esta extraordinaria conformación del equipo, Stravinski y Diaghilev ya tuvieron la nómina del espectáculo, sobrepasando así el éxito de El pájaro de fuego.  Al margen de la brocha envenenada con nicotina en febrero de 1911, trabaja progresando sin contratiempos. Los bailarines y los músicos, ignorantes del terror de La consagración de la primavera, aún no más [viendo] un  montón de bosquejos, encontraron la complejidad de la partitura de Stravinski casi inmanejable. 

EXITOSO ESTRENO CON NIJINSKI

Guion escénico en cuatro secciones 

Sin embargo, la noche del estreno fue un gran triunfo, coronado por el brillante baile de Vaslav Nijinski en el rol principal. Impetuoso, atrevido, excitante y provocativo, Petrushka fue otro éxito nocturnal con el público. Por los siguientes dos años, hasta la legendaria premier de La consagración de la primavera encendió los escenarios parisinos con una refrescante controversia, Petrushka fue la última palabra en el modernismo musical. 

El argumento (guion) consta de cuatro escenas. La primera y la última se realizan en lugares públicos, tienen lugar en la Plaza del Palacio de San Petersburgo, en el año 1830; las de en medio (2 y 3) se escenifican en espacios privados y enfatizan en los caracteres individuales. Petrushka abre con una escena de una ocupada muchedumbre, un caleidoscópico panorama de bailarines callejeros, percusionistas, un mago tocando una flauta, un músico callejero con su zanfona (instrumento de cuerda pequeño de la familia de los cordófonos frotados) y tres marionetas: Petrushka, una bailarina y un moro. Stravinski mueve y mezcla los elementos como si fuera un moderno director de cine: pasajes musicales son cortados y pegados, patrones rítmicos son empujados uno contra otro. Finalmente, el solo de flauta encanta a las tres marionetas para darles vida y se unen en una brillante danza rusa. 

Las dos escenas de en medio (2 y 3) son más íntimas, dependen menos de la orquesta y construyen un nivel más modesto de importancia. En la primera de las escenas el foco recae en Petrushka, a solas en su habitación, reflexionando acerca de su grotesca apariencia y la desesperanza, debido a la incapacidad para ganar el amor de la bailarina. Esta es la música que Stravinski tocó primero a Diaghilev en el piano, que exaspera la paciencia de la orquesta con una diabólica cascada de arpegios. La orquesta contraataca con una amenazante ráfaga de trompetas. El resultado es un terrible ruido (algarabía sonora) que alcanza su clímax y termina con un triste y quejumbroso colapso de la pobre marioneta. 

Cuando comenzó (bosquejó) la primera escena de Petrushka, Stravinski fue poseído por la imagen de un músico rodando por las teclas blancas y negras del piano, con dos propósitos, que lo condujo a la idea de efectos bitonales hechos con la combinación de notas blancas en arpegios de do mayor, con notas negras en arpegios de fa mayor. Esta doble sonoridad domina la escena de Petrushka (la primera música que escribió) y mientras el trabajo progresaba, llegó a representar los dos lados conflictivos de su carácter (el de Petrushka), el humano versus la marioneta. En la escena del moro construye un romántico encuentro con la bailarina, ella entra con un deslumbrante solo de trompeta. Los amantes bailan valses “prestados”, sin que sea una evidente apología de Joseph Lanner, quien fuera amigo de Johann Strauss, padre. Son interrumpidos por el celoso Petrushka. El final es otra creciente escena de una muchedumbre. Caracterizada por una cálida variedad musical que se empuja una contra otra. Petrushka entra siendo perseguido por el Moro, quien lo ataca con su sable. Cae y la creciente multitud guarda silencio. Pero cuando llaman al mago, demuestra que Petrushka es meramente una marioneta (de trapo) rellena de aserrín. La plaza queda desierta. Entonces, el mago arrastra la marioneta, ve el fantasma de Petruska en el tejado del escenario (haciéndole el gesto de burla con el dedo pulgar en la nariz). Este, de acuerdo con Stravinski, es el Petrushka verdadero, y su aparente final, hace que juegue como el Petrushka anterior (muñeco o marioneta). 

Texto original en inglés de Phillip Huscher para la Orquesta Sinfónica de Chicago.   

  1. Varios Autores (Costa Rica)

Música de salón de Costa Rica (2015)

Años 20-siglo XX

Autores: desconocidos

Arreglo: Vladislav Soyfer (Rusia) 

ANTECEDENTES DE LA MÚSICA DE SALÓN EN COSTA RICA

Contexto económico, social y cultural 

La investigadora y profesora María Clara Vargas Cullel, de la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica, en su libro De las fanfarrias a las salas de conciertoMúsica en Costa Rica (1840-1940), edición del año 2004, señala respecto de la música de salón: 

Los cambios económicos y sociales que se habían iniciado en la década de 1840, tuvieron su expresión más evidente en los centros urbanos y, sobre todo, en la ciudad de San José, a finales del siglo XIX. Nuevos servicios, mejora en el sistema de transportes, así como la construcción de numerosos edificios, calles, parques, monumentos y barrios, fueron algunos de esos cambios que transformaron el orden urbano y arquitectónico de la ciudad. También un aumento considerable de centros de entretenimiento y de sociabilidad, tanto para los sectores populares como para la élite. Esta sociabilidad se promovió formalmente por medio de clubes, centros, sociedades artísticas, sociedades de beneficencia, sociedades de socorro mutuo e, informalmente, en actividades como veladas conciertos, representaciones escénicas, bailes, cenas, picnics, excursiones, paseos y actividades deportivas. Muchas de estas actividades se realizaron en espacios nuevos como los teatros, hoteles, restaurantes, los que cada vez fueron más numerosos- A medida que la sociabilidad se incrementó, la necesidad de música también aumentó. 

Las orquestas de salón

Función social en bailes y actividades sociales 

En el mismo libro, De las fanfarrias a las salas de conciertoMúsica en Costa Rica (1840-1940), María Clara Vargas, actual decana de la Facultad de Bellas Artes de la UCR, manifiesta en torno de las orquestas de salón: 

Desde mediados del siglo XIX, las bandas, grupos improvisados integrados mayoritariamente por miembros de las bandas, o simplemente un pianista, eran los encargados de amenizar bailes y otras actividades sociales que requerían apoyo musical. A finales de la década de 1880, debido al aumento de músicos, de las actividades sociales y a nuevas disposiciones gubernamentales que desanimaban a los músicos militares a participar en toques particulares, se empezaron a organizar nuevas agrupaciones musicales. Estos nuevos grupos, llamados “orquestas de salón”, tenían entre cinco y diez integrantes, aunque en ocasiones especiales, llegaron a tener hasta treinta músicos. Eran grupos con un director, y ofrecían sus servicios para amenizar bailes matrimonios, paseos, picnics, serenatas, almuerzos, cenas, fiestas campestres, fiestas deportivas y celebraciones religiosas. A diferencia de los grupos aficionados, los cuales tocaban para entretenerse, estos nuevos grupos lo hacían para complementar su salario de profesor de música o de músico de banda. 

  1. Varios Autores (Costa Rica)

Melodías Heredianas, para marimba y orquesta (2016)

Arreglo: Vladislav Soyfer (Rusia)

Solista: Dennis Arce Matamoros 

Reseña biográfica

Dennis Arce Matamoros | Marimbista 

Primeros pasos en la música 

Nacido en Costa Rica, Dennis Arce Matamoros se inicia en la música a la edad de siete años, y a los catorce en percusión. Estudió en el Instituto Nacional de Música, donde fue alumno de los profesores Alejandro Molina y Bismarck Fernández. Ha ido desarrollando una carrera como solista a través de los años, especialmente con la marimba. Fue ganador del concurso Jóvenes Solistas de la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica en los años 2011 y 2015. En el año 2017 tuvo la oportunidad de tocar como solista el Concierto para marimba y orquesta, del compositor costarricense Luis Diego Herra, en la gira centroamericana de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Costa Rica, bajo la batuta del reconocido director Irwin Hoffman, en países como Nicaragua, Honduras, Guatemala y El Salvador. Además, ha tenido la oportunidad de asistir a seminarios en Alemania, Bélgica, Holanda y Estados Unidos. Actualmente es profesor de percusión en el Instituto Nacional de Música de Costa Rica. 

Integrante de varias orquestas y un ensamble 

Como músico de ensamble ha tenido la oportunidad de tocar con la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica, la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Costa Rica y la Orquesta Sinfónica Municipal de Cartago. Actualmente es músico de la Orquesta Sinfónica de Heredia, proyecto que se destaca por la difusión e interpretación de música contemporánea, y de la Banda de Conciertos de San José, del Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ). Asimismo, forma parte del Ensamble Eco, encargado, también, de la difusión de la música contemporánea. En el año 2017 asiste al International Katarzyna Mycka Marimba Academy”, en Arcata, California. Dennis Arce ha recibido clases de actualización con Katarzyna Mycka, Marta Klimasara, Ludwig Albert, Olaf Tzchoppe, Pascal Pons, Sergio Quesada, Chris Hanning, John Kilkenny, Fernando Meza y Sergio Quesada. 

MÚSICOS
Aplaudimos el talento y la entrega de las y los músicos de la OSH, quienes en cada concierto evidencian su capacidad de respuesta ante una propuesta contemporánea y retadora.

Entérese de los y las protagonistas del I programa de la temporada 2017 CON – TEMPO

Artistas invitados:

  • Cuauhtémoc Rivera (violín I México)
  • Andreas Neufeld (violín I Alemania)
  • Yolanda Martínez (piano I Cuba)
  • Leonardo Gell (cémbalo, piano I Cuba)
Instrumento Nombre
Violín I Erasmo Solerti
Violín I Caterina Tellini
Violín I Azeneth Lozaíga
Violín I Cristian Cruz
Violín I Johan Chapellín
Violín I Sara Miranda
Violín I Andrés Mendieta
Violín II Mariana Salas
Violín II Leonardo Perucci
Violín II Mauricio Campos
Violín II Carlos Vargas
Violín II Andrés Corrales
Violín II Daniela Garner
Violín II Roger León
Violín II Fabricio Ramírez
Violas Samuel Ramírez
Violas Elisa Hernández
Violas Amado Domínguez
Violas Mario Sequeira
Violas Luisana Padilla
Violoncellos Cristian Guandique
Violoncellos Beatriz Meléndez
Violoncellos Blanca Guandique
Violoncellos Thiago Máximo
Violoncellos Gerald Mora
Violoncellos Olman Ramírez
Contrabajos Jose Pablo Solís
Contrabajos Alberto Moreno
Contrabajos José Saavedra
Flauta Mario Velasco
oboe y corno inglés Roslyn Cerdas
Clarinete I Sergio Delgado
Clarinete II Daniel Porras
Contrafagot y Fagot Luis Diego Cruz
Corno francés Esteban Murillo
Corno francés Daniel Rivas
Trompeta Nahum Leiva
Trombón Luis Lizano
Tuba Andrés Porras
Percusión José María Piedra
Percusión Allan Vega
Percusión Andrés Barboza
Percusión Josué Jiménez
Percusión Dennis Arce
Piano Leo Gell
Órgano/ Celesta Kevin Sequeira
Cémbalo Yolanda Martínez
Bajo eléctrico Pedro García
Guitarra eléctrica  Alejandro Gómez
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