Wojciech Kilar

Wojciech Kilar

Entre el sétimo arte y las salas de concierto

Wojciech Kilar es un compositor polaco, nacido el 17 de julio de 1932 en Leópolis, Polonia (actualmente Ucrania), y fallecido el 29 de diciembre de 2013, en Katowice. Compositor de música clásica y de cine. Galardonado con diversos premios. Perteneció, junto con Krzysztof Penderecki y Henryk Górecki, a la vanguardia polaca de la década de 1960. Cursó estudios de piano en algunas de las mejores academias de música de su país, incluyendo la Academia de Música de Katowice (Akademia Muzyczna w Katowicach), antes de trasladarse a París en 1959 para estudiar con Nadia Boulangeren su conservatorio.
Habiendo ya recibido críticas exitosas como compositor clásico, Kilar compuso su primera banda sonora para la película Lunatycy, en 1959, y desde entonces escribió la música para películas de algunos de los directores polacos más importantes, como Krzysztof Kieślowski, Krzysztof Zanussi, Kazimierz Kutzy Andrzej Wajda. Llegó a trabajar en más de cien títulos en su país, incluyendo los internacionalmente reconocidos Bilans Kwartalny (1975), Spirala(1978), Constans (1980), Imperativ (1982), Rok Spokojnego Slonca (1984), y Zycie za Zycie (1991). Asimismo, trabajó con directores de cine franceses y de otras partes de Europa, hasta que Francis Ford Coppola le ofreció su debut en lengua inglesa con su vibrante adaptación de Drácula, de Bram Stoker, en 1992.
Sus otras creaciones para películas en lengua inglesa fueron, el trío de Roman Polanski: La muerte y la doncella (1994), La Novena Puerta (1999) y El pianista (2002), y la de Jane Campion Retrato de una dama (1996), que se caracterizan por sus bajos y violoncelos, temas profundamente románticos y con progresiones de acordes minimalistas. A pesar de estas incursiones, la mayoría de sus trabajos en los últimos años fueron para películas polacas dirigidas por Zanussi o por Wajda.
Además de su obra para el cine, Kilar continuó escribiendo y publicando trabajos puramente clásicos, de los cuales cabe destacar una sonata para trompa, una pieza para un quinteto de viento, unas piezas para orquesta de cámara y coro, los aclamados Baltic Canticles, la épica Èxode (famosa por ser la música del tráiler de La lista de Schindler), y además de su Concierto para piano y orquesta dedicado a Peter Jablonski.

Nota del diario español El País, publicada el mismo día de su fallecimiento, el 29 de diciembre de 2013:

Wojciech Kilar, compositor polaco de fama internacional por las bandas sonoras que creó para películas de Roman Polanski y Francis Ford Coppola, falleció ayer a los 81 años en su ciudad de residencia, Katowice, en el sur de Polonia. Kilar padecía un cáncer desde hacía varios años.
Kilar era uno de los más apreciados y premiados compositores polacos contemporáneos. A lo largo de su medio siglo de carrera artística fue autor de partituras de muy diversos géneros, del concierto a la sinfonía, pasando por el ballet, aunque el inconfundible estilo de las obras que compuso para el cine haya eclipsado en gran medida el resto de su obra.
Su nombre empezó a ser conocido por el público no especialista a partir de 1992, cuando Francis Ford Coppola le propuso componer la banda de su Drácula. Aquella partitura le valió el premio al mejor compositor de música cinematográfica de la Sociedad Americana de Compositores, Autores y Editores. Parece que Coppola no le había marcado directrices demasiado precisas para la composición, y sorprendido al recibir la obra, le preguntó qué hacía falta para escribir aquella música. Kilar le replicó: “Basta con vivir en Katowice”.
Kilar nació en 1932 en lo que entonces era la capital de la Silesia polaca, Lwow, y actualmente es la ciudad ucrania de Lviv. Tras la deportación de la población polaca en 1944, la familia se estableció en Rzeszow, donde el joven Kilar, estudiante de piano, empezó a familiarizarse con la obra de Ravel, Debussy y Zymanowski. En 1948 se instaló en Katowice, donde fijaría su residencia y donde entre 1955 y 1958 amplió sus estudios de piano y composición con Boleslaw Woytowicz, que le marcó profundamente. De aquella época data también su primera obra publicada,Mala uwertura [Pequeña obertura](1955).
Tras concluir su formación con Woytowicz, entre 1959 y 1960 ese periodo tomó lecciones de la maestra de compositores Nadia Boulanger en París. Empezó su carrera musical como un versátil compositor neoclasicista, tan hábil en la escritura polifónica que había estudiado con Woytowicz como en las complejidades de la sinfonía concertante, pero a partir de 1962 empezó a interesarse por las técnicas más innovadoras(Riff 62)y la música vocal(Diphthongos,de 1964 yUpstairs/downstairs,de 1971). Su producción de aquella época, que una crítica calificó de “constructivismo sonorista”, estableció su reputación como uno de los principales músicos de vanguardia de Polonia. En ese periodo compuso también un ballet inspirado en la obra de Poe,Maska czarnej smierci [La máscara de la muerte negra](1961).
Sin embargo, en los setenta simplificó su estilo compositivo y empezó a escribir obras inspiradas en el folklore(Krzesany, Siwa mgla, Orawa)que se incorporaron a los repertorios internacionales y con los que cosechó un éxito apreciable. También empezó a crear música sacra(Bogurodzica [La madre de Dios], Angelus o Victoria).
Desde finales de los años cincuenta Kilar empezó a componer partituras para el cine. Arrendaba su talento a lo que consideraba “la forma artística contemporánea más común” en atención a tres criterios, por este orden: la reputación del director, el salario y el guion. Con arreglo a ellos, trabajó para directores polacos de la talla de Andrzej Wajda, Krzysztof Kieslowski o Krzysztof Zanussi, que rodó una película biográfica sobre el músico. Pero tras el filón de la banda sonora deDrácula, cuyos temas se cuentan entre los máscitadosmusicalmente en otras películas, sus características progresiones de bajos y violonchelos se incorporaron también a filmes comoLa novena puerta(1994), la multipremiadaEl pianista(1999) yLa muerte y la doncella, (2002), de Polanski;Retrato de una dama, (1996) de Jane Champion; oLa lista de Schindler, que utilizó en su tráiler un tema de Kilar,Éxodo. También firmó la partitura deLa noche es nuestra(2007), de James Gray.

Paul Hindemith

Paul Hindemith

Desde los trece años manifiesta su carácter musical

Compositor y violinista alemán, nacionalizado estadounidense. Una de las figuras más importantes de la música del siglo XX y un influyente profesor. Nació en Hanau (Hesse), el 16 de noviembre de 1895, y falleció el 28 de diciembre de 1963, en Fráncfort del Meno. Estudió en el Conservatorio de Hock, Frankfurt. A los trece años, mientras estudiaba en dicho centro, trabajó en orquestas de baile, teatros y cines. Entre 1915 y 1923 fue concertino y, más tarde, director de la orquesta de la Ópera de Fráncfort. En 1921 fue uno de los creadores del famoso Cuarteto Amar-Hindemith (grupo que había creado el húngaro de ascendencia turca, Licco Amaren). En esta agrupación se hizo cargo de la viola.

Prohibiciones a su música y métodos de composición

Durante los años veinte, Hindemith se consagró como compositor. Primero se le consideraba un sucesor de Richard Strauss, y después se le vinculó al ultramodernismo. En 1927 fue nombrado profesor de composición del Berlin Hochschule für Musik. En 1929 actuó como solista en el estreno del Concierto para viola, de William Walton, en Londres. En 1936, a pesar del apoyo que obtuvo del director Wilhelm Fürtwangler, Hitler prohibió sus obras debido a su “extremado modernismo”. Tampoco se avenía al gusto de los nazis el fuerte sentido irónico de obras como la ópera Noticias del día. Poco más tarde, Hindemith se trasladó a Turquía para reorganizar el programa de estudios musicales del país. En 1940 viajó a los Estados Unidos e impartió clases en la Universidad de Yale hasta 1953, año en el que regresó a Europa para enseñar en la Universidad de Zúrich. En 1946 adquirió la nacionalidad estadounidense. Al igual que sus contemporáneos, Hindemith se encontró con el vacío que había dejado la disolución de las estructuras musicales tradicionales, basadas en la armonía tonal. A pesar de que algunas de sus primeras composiciones acusan la influencia del sistema atonal, la mayor parte de su obra no se inscribe en esa dirección. Desarrolló su propio método respecto al tratamiento de la armonía y la tonalidad, basado en una jerarquía entre la tensión (disonancia) y la relajación (consonancia).

Óperas, música orquestal y de cámara

Entre sus óperas, su obra maestra es Matías el pintor, basada en el vida del pintor alemán Matthias Grünewald. Asimismo, una sinfonía inspirada en temas pertenecientes a esta ópera es una de sus obras orquestales más conocidas. Compuso las óperas Cardillac, sobre textos de F. Lion, estrenada en Dresde en 1926; Die Harmonie der Welt (La armonía del universo, 1957), inspirada en la vida de Kepler y La prolongada cena de Navidad (1962). En 1938 había publicado el ballet Nobilissima visione sobre San Francisco de Asís. En 1956 estrenó en Buenos Aires su obra brevísima Hin und zurück (Ida y vuelta). También compuso varias sinfonías, sonatas, conciertos, música de cámara, piezas vocales y obras para viola.

Paul Hindemith, Bertolt Brecht y el contacto con el pueblo

Fue defensor del concepto Gebrauchmusik (música para todos los usos), a través del cual trató de establecer una aproximación entre el compositor y el público, creando obras destinadas a ser interpretadas por grupos de estudiantes y aficionados. Una de estas obras es su ópera para niños Wir bauen eine Stadt (Construimos una ciudad). La llamada ‘música para usar’ corresponde, en sentido estricto, a un movimiento surgido de” la prédica de Bertolt Brecht que sostenía que los artistas debían mantener el contacto con el pueblo. A tal fin, los creadores debían encontrar su inspiración en temas de actualidad y usar un lenguaje cotidiano. Con todo esto, el propio Hindemith y Kurt Weill, de igual modo partidario de estas ideas, pretendían oponerse al ‘arte por el arte’ y destacar la influencia social de su trabajo Ludus tonalis (1943, colección de fugas que abarca todas las tonalidades), un grupo de estudios para piano, destinado al desarrollo de la técnica pianística con el que demostró sus teorías sobre el contrapunto y la organización tonal.

Alfred Schnittke

Alfred Schnittke

Genio arremetido desde su propia tierra

Alfred Gárievich Schnittke nació el 24 de noviembre de 1934 en Engels, en la República Germánica del Volga, en aquel tiempo una autonomía dentro de la Unión Soviética. El padre del compositor, Harry Schnittke, era un judío nacido en 1914 en Frankfurt. Se trasladó a la Unión Soviética en 1927, casándose después con Maria Vogel, nacida en la República Germánica del Volga. Harry trabajó como periodista y traductor del ruso al alemán.
La República Germánica del Volga fue fundada en 1924, agrupando una minoría de emigrantes alemanes que se había establecido a orillas del Volga. Su capital era Pokrovsk hasta que en 1931 se le cambió el nombre por Engels, en honor al filósofo alemán Friedrich Engels.  La invasión alemana marcó el final de la República. En 1941 Stalin abolía la región autónoma, declarando como enemigos del Estado a todos los alemanes. Ordenó la deportación de los alemanes del Volga a Kazajistán y a Siberia.
Por motivos laborales, la familia se traslada a Viena en 1946. Allí empieza el amor por la música del joven Alfred, empezando así sus estudios musicales. Tomará como compositores de referencia a Mozart y Schubert.
La familia se traslada a Moscú en 1948. Ingresa en el Colegio de Música de la Revolución de Octubre, estudiando allí desde 1949 hasta 1953. Después termina sus estudios en el Conservatorio de Moscú en 1961, graduándose en composición. Entre sus maestros se encuentran Nikolai Rakov en instrumentación y Evgeny Golubev en contrapunto y composición. En el mes de marzo de 1956 se casa con Galina Koltsina, una musicóloga compañera suya del Conservatorio. Este matrimonio solo duró tres años. Desde 1962 hasta 1972, imparte clases en el conservatorio moscovita.
Tras varios viajes a Europa y EE. UU., Schnittke abandonó su tierra natal en 1989, al ser invitado para dar clase de composición en Hamburgo. Dos años después, le era concedido uno de los galardones de la última edición de los Premios Lenin, aunque lo rechazó, renegando por completo de la deriva musical soviética. Pocos meses después, la URSS se desintegraba.
No obstante, hasta comienzos de los ochenta, Schnittke estuvo muy implicado en esa línea musical. Ingresó en la Unión de Compositores de la URSS en 1961, se convirtió en uno de los más prominentes compositores de bandas sonoras del cine soviético y junto con Rodión Shchedrín sentó las bases de una modernidad aceptable dentro de la política cultural soviética. Aunque hasta mediados de los ochenta su música fue vista con reticencias de la secretaría de la Unión de Compositores, sus obras se estrenaron con puntualidad, y solo el estreno de su excéntrica Sinfonía n.º1 comportó un escándalo. A los ojos de la vanguardia europea, Schnittke pronto se convirtió en el portavoz de la última generación de compositores soviéticos.
Sin embargo, se llegó a producir una serie de ataques contra él a lo largo de los setenta. En 1974, Tijon Jrénnikov, secretario general de la Unión de Compositores desde el estalinismo, afirma que Schnittke carece de cualquier talento y debería dejar de componer. Días después se prohíbe una interpretación moscovita de su polémica Sinfonía n.º 1. En 1977, la secretaría de Jrénnikov hizo correr el rumor de que el compositor  había desertado. En 1979, Pravda publica un artículo («Planificando una atrocidad») en que se condena una producción de la ópera de Chaikovski La dama de picas en la que Schnittke está implicado.
Entre sus influencias musicales cabe destacar la de Dmitri Shostakóvich, con quien mantuvo una relación tortuosa, así como las de Sergéi Prokófiev y la vanguardia europea de la primera mitad del siglo, cuya música pudo estudiar a partir de mediados de los cincuenta. Fruto de ese estudio Schnittke pasa a componer de acuerdo con estructuras seriales; pero, a partir de comienzos de los setenta, simplificará su estilo, componiendo en un estilizado poliestilismo (término usado habitualmente para él). Alfred Schnittke fallece el 3 de agosto de 1998, en Hamburgo, Alemania.

Winnie Camila Berg

Winnie Camila Berg

CAMILA BERG | VIOLA (Cuba)

Violista. Nace en La Habana, Cuba. Camila Berg realiza sus estudios de violín en la Escuela Nacional de Arte (ENA) y de viola en el Instituto Superior de Arte (ISA), ambos de Cuba. Obtiene en el concurso Jóvenes Talentos 2008, auspiciado por la Escuela Nacional de Arte (ENA), el segundo y tercer premio; posteriormente, el primer premio en el concurso Musicalia 2011, realizado en el Instituto Superior de Arte de la Habana (ISA).
Se ha presentado en varios festivales de música contemporánea de La Habana. Fue violista de la Camerata Romeu por varios años. Reside en Costa Rica desde el 2011, donde ha tocado con la Orquesta Sinfónica de Heredia, entre otras agrupaciones. En julio del 2014 formó parte de la gira por el Caribe con la Orquesta de las Américas (YOA). En la actualidad, es violista titular de la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica.
De su historial artístico, resaltan en la lista sus estudios en la ENA e ISA, su participación en muchas actividades en estas dos escuelas, realización de conciertos personales, también formó parte de la Orquesta de Cámara Profesional de Mujeres, y en la actualidad, además, pertenece al Cuarteto Hispano de Cuerdas de Costa Rica.

Ottorino Respighi

Ottorino Respighi

Hombre culto y sensorial con un corazón simple

Ottorino Respighi nace en Bolonia, Italia, en 1879, y fallece en Roma, en el año 1936. Compositor, director de orquesta y pianista italiano. A los ocho años empezó el estudio del violín, que prosiguió, junto con el de la viola, en 1891 en el Liceo Musical “G. B. Martini” de su ciudad natal. Luego, cursó composición, y a fines de 1900 presentó sus Variazioni sinfoniche. Este mismo año marchó a Rusia, donde permaneció cinco meses y conoció a Rimski-Korsakov, con quien recibió algunas clases que marcaron decididamente su estilo orquestal. Con el correr de esa década, trabajó activamente como intérprete y comenzó a interesarse en la música italiana del pasado más remoto.
Entre 1908 y 1909 estuvo en Berlín, donde absorbió mucho del rico ambiente musical, pero poco de las charlas de Max Bruch a las cuales asistió. Después de un periodo en Bolonia se estableció permanentemente en Roma en 1913, y fue nombrado profesor de composición en el Liceo de Santa Cecilia. En 1924 fue director de esta institución y renunció dos años después para dedicarse por completo a la composición. Durante la última década de su vida continuó enseñando y dirigiendo sus obras a ambos lados del Atlántico. También acompañaba en el piano a su esposa Elsa Olivieri-Sangiacomo, quien además de cantante era compositora y fue más tarde la autora de la biografía de Respighi.
Si bien no fue el principal compositor italiano de su generación, Respighi fue el más exitoso internacionalmente. Las innegables limitaciones de su arte se asocian a su personalidad. Él era un hombre de considerable cultura, pero de un corazón simple y casi infantil. Siempre fue muy receptivo a las impresiones visuales y, por ello, su obra tiende a ser más sensorial en carácter. La mayoría de sus obras tempranas demostraron pocos signos de su real naturaleza. Antes de 1910, estaba absorbiendo las influencias de varios compositores, desde Martucci y Sgambati hasta R. Strauss. Pero solamente unas canciones de aquellos años, como NebbieNevicata y Stornellatrice, ya tienen la frescura e inevitables elementos personales. Su madurez aparece en una canción más extensa, Aretusa, mientras que en el terreno orquestal recién lo hace con la gran Sinfonía Dramática que aparece como un tributo a R. Strauss.
En 1916 completó su primer y mayor hito, Fuentes de Roma, en donde las influencias de R. Strauss y M. Ravel aparecen completamente asimiladas. Aquí, Respighi revela un total manejo de su talento y el perfecto conocimiento de sus limitaciones. Las posteriores obras siguieron un esquema parecido, aunque hay aspectos notables en Pinos de RomaTríptico Botticelliano Impresiones Brasileñas y Fiestas Romanas. En esas y otras partituras, Respighi buscó siempre nuevas posibilidades, pero dentro de la misma estética. En los años venideros surgió un creciente interés por elementos arcaicos, lo que se aprecia en el empleo de motivos gregorianos en Vitrales de Iglesia o en los arreglos de música antigua en las suites Antiguas Arias y Danzas. Tampoco deben olvidarse aquellas obras más sobrias y abstractas de esos años, que también revelan tales tendencias arcaicas, como el Concierto Gregoriano o el Concierto en Modo Misolidio. Quizás, el mejor ejemplo del empleo de material antiguo sea el oratorio Lauda per la Nativitá del Signore. Al final de su carrera, Respighi se fue interesando en la ópera y produjo obras mejor estructuradas en los planos pictórico o idílico que en lo dramático o apasionado. Notable es, sin embargo, la obra infantil La Bella Dormente nel Bosco, concebida originalmente para marionetas y, más tarde, adaptada para mimos infantiles acompañados por cantantes fuera del escenario.

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