III PROGRAMA 

Eddie Mora – Director Titular 

Sábado 13 de abril 8:00 pm | Teatro Nacional de Costa Rica 
Martes 16 de abril 8:00 pm | Parroquia Inmaculada Concepción, Heredia 

Solistas
Pablo Ortíz (Costa Rica) | Guitarra

Iván Manzanilla (México) | Percusión 

1. Igor Stravinsky (Rusia | 1882-1971) 
Ragtime para once instrumentos (1918) **
2. Byron Latouche (Costa Rica | n.1980) 
Pasos diminutos (2019) *
3. Alejandro Cardona (Costa Rica | n.1959) 
Palenque (toques cimarrones) (2019) *
4. Alexandre Tansman (Polonia | 1897-1986) 
Homenaje a Manuel de Falla (1954)**
5. Arnold Schönberg (Austria | 1874-1951) 
Sinfonía de cámara No.1 en Mi Mayor Op.9 (1906) 

*Estreno mundial | **Estreno nacional 

www.teatronacional.go.cr 

VACIO
NOTAS AL PROGRAMA

Temporada 2019 OSH “en el Nacional”

III PROGRAMA
Eddie Mora |Director titular
Sábado 13 de abril 8:00 pm | Teatro Nacional
Martes 16 de abril 8:00 pm | Parroquia Inmaculada Concepción-Heredia 

PROGRAMA
Igor Stravinski (Rusia | 1882-1971) **

Ragtime para once instrumentos 

Byron Latouche (Costa Rica | 1980)

Obra comisionada para percusión (2019) *

Alejandro Cardona (Costa Rica | 1959)

Obra comisionada para percusión (2019)*

Alexandre Tansman (Polonia | 1897-1986)

Homenaje a Manuel de Falla (1954) ** 

Arnold Schönberg (Austria | 1874-1951)

Sinfonía de cámara n.° 1, mi mayor, opus 9 (1906) 

Solistas invitados
Pablo Ortiz (Costa Rica) | Guitarra

Iván Manzanilla (México)  | Percusionista

* Estreno Mundial ** Estreno Nacional 

 

RESEÑAS BIOGRÁFICAS Y MUSICALES DEL III PROGRAMA

 

  1. Igor Stravinski (Rusia | 1882-1971)

           Ragtime para once instrumentos (1918)

 

De la hermenéutica jurídica a la composición musical

Compositor ruso, una de las figuras más influyentes de la música del siglo XX. Nació el 17 de junio de 1882 en Oranienbaum (actualmente Lomonosov), hijo de un bajo de la Ópera Imperial de San Petersburgo, estudió derecho en la Universidad de esta ciudad. Allí conoció al hijo del compositor ruso Nikolái Rimski-Kórsakov, músico que le dirigió sus primeras composiciones musicales.

 

El impulso visionario de Diághilev

En 1908 el empresario ruso Sergei Diáguilev, impresionado por sus obras orquestales Scherzo fantástico (1908) y Fuegos artificiales (1910), le propuso que compusiera para sus Ballets Rusos, iniciando así una colaboración que duró muchos años. Sus primeros ballets para Diáguilev, El pájaro de fuego (1910) y Petrushka (1911), tuvieron un éxito rotundo y fueron muy admirados por su impacto dramático, su rica orquestación y sus melodías que evocaban la música tradicional rusa. Sin embargo, en el estreno de La consagración de la primavera (1913) la coreografía informal de Nijinski, las intensas disonancias y los fuertes ritmos asimétricos provocaron una reacción del público tan fuerte que ni siquiera los bailarines podían oír la orquesta. Las actuaciones posteriores tuvieron una mejor acogida por parte del público. Al año siguiente, al estallar la I Guerra Mundial, Stravinski se trasladó a Suiza. Allí, en parte debido a que las difíciles condiciones sociales y económicas no permitían la representación de proyectos mayores, compuso Historia del soldado (1918) para siete instrumentistas, tres actores y una bailarina, donde se advierte su desilusión por los años de guerra y el impacto del jazz, al igual que en Ragtime (1918) para once instrumentos y en Piano ragmusic (1919). En 1920 se trasladó a París. De esta época datan sus célebres sinfonías de instrumentos de viento (1920), la ópera cómica Mavra (1922) y el ballet-cantata La boda, notablemente influido por la música tradicional rusa e interpretada por primera vez por los Ballets Rusos en 1923. En esta última obra, compuesta para cuatro pianos, percusión y voz y con influencia de las melodías tradicionales rusas, se advierte una liberación de las tensiones del diálogo que, posteriormente, caracterizó el resto de su obra. Durante su etapa en París, también trabajó como pianista y director para ayudar a mantener a su familia. Así empezó a componer obras que se ajustaban a su habilidad pianística, como el Concierto para piano e instrumentos de viento (1924). A comienzos de la década de 1920 se enamoró de la actriz Vera de Bosset Soudeikine, con quien contrajo matrimonio en 1940, después de la muerte de su primera mujer.

 

«La música no tiene, por naturaleza… poder para expresar nada»

Hacia 1923 empezó a componer sus primeras obras neoclásicas, marcadas por su interés en el estilo de los siglos XVII y XVIII. Estas obras también se caracterizan por un ideal de objetividad que en parte era una reacción contra el emocionalismo de finales del romanticismo. Este ideal se refleja, posteriormente, en su Autobiografía (1935), donde escribió: «La música no tiene, por naturaleza… poder para expresar nada» y opinaba que los intérpretes debían seguir las intenciones del compositor sin complementarlo con sus propias ideas-posición estética con un fuerte impacto en la música moderna. Algunas obras de este periodo son la ópera-oratorio Edipo rey (1927) con un texto en latín, versión de J. Danielou de un texto de Jean Cocteau inspirado en Sófocles y el melodrama Perséfone (1934), para recitantes, cantantes y orquesta, con texto de André Gide, inspirado en el mito griego así como el ballet Apolo Musageta (1928, titulada posteriormente Apolo) entre otras obras escritas para el coreógrafo ruso George Balanchine. A mediados de la década de 1920,  Stravinski atravesó una época de crisis espiritual y, en 1926, se convirtió a la religión ortodoxa rusa (que había abandonado a los 18 años). Poco después, en 1930, compuso la Sinfonía de los salmos, para coro y orquesta. En 1939, Stravinski dejó Europa para trasladarse a Hollywood, California (Estados Unidos). Allí se mantuvo gracias a diversos encargos como Circus Polka (1942) compuesta para ser bailada por elefantes de circo; Danzas concertantes (1942) para orquesta y Escenas de ballet (1944) para una revista de Broadway, la Sinfonía en tres movimientos (1945), Misa (1948) y la ópera de gran éxito El progreso del libertino (1951, con libreto de W. H. Auden y Chester Kallman), obra que puede ser calificada como la culminación de su periodo neoclásico.

 

Versatilidad: de la música tradicional rusa al serialismo

En 1948, Stravinski entabló amistad con el joven director estadounidense Robert Craft, quien pasó a ser su asistente musical. Craft le animó a escuchar la música de los serialistas, que trataban la melodía atonal como una serie de tonos sin relaciones armónicas o melódicas y cuyas técnicas se basan en el sistema dodecafónico del compositor vienés Arnold Schönberg. Aunque Stravinski había rechazado anteriormente las teorías de Schönberg, se interesó por la música de su discípulo, el compositor austriaco Anton Webern. Poco a poco, Stravinski empezó a utilizar las técnicas seriales, integrándolas a su manera (como había hecho con todas las anteriores influencias musicales) en composiciones como la cantata Threni (1958), Movimientos para piano y orquesta (1959) y su última gran composición, Requiem canticles (1966). En 1967, con 80 años y con una salud débil, dirigió su última grabación. Falleció el 6 de abril de 1971 en Nueva York y fue enterrado en Venecia, cerca de la tumba de Diáguilev. Durante su vida, Stravinski utilizó muchos estilos de música; un estilo fecundo con influencias de la música tradicional rusa, el primitivismo, el jazz, el neoclasicismo, la bitonalidad, la atonalidad y el serialismo. Su gran habilidad como compositor residía, en parte, en su capacidad para seguir evolucionando y en hacer suyas las técnicas nuevas. Según sus palabras, seguir un sólo camino era retroceder. Las obras de Stranvinski por su originalidad, fuerza y racionalidad reflejaron y a la vez influyeron las corrientes más importantes de la música del siglo XX.

 

Introducción de un estudio realizado a Ragtime para once instrumentos

Este es un estudio histórico y analítico de Ragtime para once instrumentos por Igor Stravinski (1882-1971). Desde un enfoque estilístico tradicional del ragtime (SCHAFER; RIEDEL, 1973. BERLIN, 1980), este estudio tiene como objetivo buscar evidencia de elementos populares en el material de composición de Ragtime para Once instrumentos y cualquier influencia de los arreglos de ragtime en la obra de Stravinski. Sin tener en cuenta la evidencia histórica y las declaraciones del propio compositor, que afirmó haber tenido contacto con partes instrumentales de los arreglos de ragtime traídos desde América por su amigo Ernest Ansermet, este análisis comparativo de música, muestra características musicales similares entre Ragtime para once instrumentos y ejemplos de “High-Class Standard Rags collection”.

 

  1. Byron Latouche (Costa Rica | 1980)

Pasos diminutos para instrumentos acústicos y sonidos electroacústicos (2019) *

Joven compositor y director coral con sólidas bases profesionales

Byron Latouche, oriundo de La Aurora, Heredia, nace el 25 de agosto de 1980. Director coral y compositor, residente en Barva. Estudió Dirección Coral en la UNA con los maestros Ángela Cordero y David Ramírez. Posteriormente esa institución lo becó para realizar estudios de Composición Musical en la Universidad de Bristol, Reino Unido, donde tuvo como tutores a Geoffrey Poole y Nicholas Casswell. También ha estudiado con Alejandro Cardona en el Taller Latinoamericano de Composición en la UNA.

Fue cantante del sexteto A Cappella Vocalis, con el cual grabó el disco Vocalis (2005) y colaboró en varias producciones musicales con Adrián Goizueta y el Grupo Experimental.En conjunto con el Programa ICAT-UNA y el Centro Cultural Español, produjo el disco Compositores Nuevos – Visiones Nuevas (2012), el cual recopila música contemporánea de compositores costarricenses nacidos en las décadas del 70 y 80.

Actualmente se desempeña como profesor de teoría musical en la UNA y en la UCR Sede de Occidente, donde también es director del coro de la carrera de Enseñanza de la Música.

La composición en palabras del autor: Homenaje al saxofonista de jazz John Coltrane

Pasos diminutos -el inverso de Giant Steps (“pasos gigantes”)- es una composición para instrumentos acústicos en vivo y sonidos electroacústicos, como homenaje al saxofonista John Coltrane (1926-1967). A nivel tonal, la obra toma las primeras cinco notas de la melodía del stantard de jazz Giant Steps. Posiblemente, el tema original de Coltrane sea difícil de reconocer, ya que éste se presenta de manera deconstruida. La parte electroacústica fue trabajada utilizando sintetizadores analógicos y digitales, así como samples, entre los cuales destacan los componentes fonéticos de «John Coltrane» (ʤɔn ‘koʊl·treɪn) -voz de Daniel Solano- los cuales, a su vez, son la semilla de la organización a nivel rítmico.

 

Para muchos músicos, Coltrane fue y continuará siendo un referente y una inspiración. Su música nunca fue complaciente, «él siempre estuvo decidido a buscar nuevas y cada vez más profundas maneras de encontrarse, […] nunca cesó de sorprenderse a sí mismo» (Nat Hentoff, The Very Best of John Coltrane).

Esta composición está dedicada a mi amigo Luis Gustavo Araya Arce, por motivarme a repensar y visualizar la composición musical a través del lente de las herramientas electroacústicas y la programación.                                                              

Byron Latouche

  1. Alejandro Cardona (Costa Rica | 1959)

             Palenque (toques cimarrones) para percusión (2019)*

Harvard, Portsmouth, Utrecht y México como cimientos de su arte

Alejandro Cardona, compositor y guitarrista costarricense, nacido en 1959, estudió composición con Luis Jorge González, León Kirchner, Ivan Tcherepnin y Curt Cacioppo. Se graduó en la Universidad de Harvard (EE.UU.). También, tiene una Maestría en Síntesis de Imagen y Animación por Computadora de la Universidad de Portsmouth, Inglaterra, y la Escuela Superior de Artes de Utrecht, Holanda. Radicó muchos años en México, donde desarrolló investigaciones sobre música popular mesoamericana y caribeña, aparte de tocar en varias agrupaciones de música popular. Como compositor, ha participado activamente en foros y festivales como el Foro de Compositores del Caribe, el Foro Internacional de Música Nueva (México), el Festival Latinoamericano de Música (Venezuela), World Music Days, El Festival Internacional Cervantino, El Festival Iberoamericano de las Artes (Puerto Rico), entre otros.

 

Prestigiosas orquestas han interpretado su música

Su música ha sido ejecutada y grabada en Latinoamérica, Norteamérica y Europa por conjuntos de la talla del Cuarteto Latinoamericano, el Quinteto de Alientos de la Ciudad de México, el ONIX Ensamble, el cuarteto de guitarras Entrequatre (España), las Orquestas Sinfónicas Nacionales de Costa Rica, México y Colombia, la Orquesta Simón Bolívar de Venezuela, el Ensamble ALEA III de la Universidad de Boston, el Lydian String Quartet, la Orquesta Experimental de Instrumentos Nativos (Bolivia), entre otros.

 

Prolífico autor de obras pedagógico-musicales

Es fundador de la Editorial Nuestra Cultura que también publica sus obras. Es autor de los libros Reinventando el oído: análisis musical, creación e identidad, De los principios musicales de la armonía tonal-funcional, y coautor de ¿Dónde está la Má Teodora? (lectura musical basada en principios rítmicos afroamericanos). Su música también es publicada por Gerb. Stark Musikverlag Leipzig GbR.

 

Premios y grabaciones de Alejandro Cardona

En Costa Rica es tres veces Premio Nacional “Aquileo J. Echeverría” en Música (1999, 2000, 2002), y ha recibido en varias ocasiones premios de la Asociación de Compositores y Autores Musicales (ACAM). Obtuvo una mención honorífica en el Primer Premio Iberoamericano Rodolfo Halffter de Composición (2004), y ganó el VI Concurso Internacional de Composición Isla de La Gomera (2007). Grabaciones de su música han salido bajo los sellos Quindecim, Urtext, Global, Ludiqrecords, White Pine, La Calaca Producciones y Musitica.

 

Productor audiovisual y multimedial

También ha participado en producciones multimediales y audiovisuales. Su película Testimonios ha sido premiada en Costa Rica (mejor música original, mejor videocreación) y se ha mostrado ampliamente en festivales de América Latina y Europa. En el 2004, estrenó la película Tejidos rebeldes que ha sido mostrada en nueve países de América Latina y en la televisión en México. Ha producido y diseñado dos discos compactos para el Centro Nacional de las Artes en México.

 

Docencia e investigación

Desde 1986 trabaja en la Universidad Nacional de Costa Rica, en el Programa Identidad Cultural, Arte y Tecnología (ICAT), del cual fue fundador y coordinador durante ocho años, y la Escuela de Música. Fue vicedecano del Centro de Investigación, Docencia y Extensión Artística (CIDEA). Actualmente es profesor del Taller Latinoamericano de Composición Musical, un taller de especialización a nivel de maestría. Asimismo, ha sido investigador del Centro Nacional de Investigación, Información y Difusión Musical “Carlos Chávez” del Centro Nacional de las Artes en México, y conferencista en universidades de EE.UU. y Latinoamérica. Desde el 2005 ha sido coorganizador del Seminario de Composición Musical, junto con el compositor Eddie Mora, de la Universidad de Costa Rica. Hoy en día, es miembro de número del Colegio de Compositores Latinoamericanos de Música de Arte desde el 2005 y miembro de la ACIMUS (Asociación de Cooperación Iberoamericana en la Música).

 

Ha participado en diferentes festivales como el Foro Internacional de Música Nueva Manuel Enríquez y el Festival Latinoamericano de Música. Su obra el “Son Mestizo II para orquesta sinfónica” fue grabada por la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica en un disco que ganó en 2017 el Premio Grammy Latino por el mejor disco de música clásica.

Algunas de sus composiciones

  • Pindos y athospara orquesta, 1980.
  • Milongapara piano, 1980
  • Guerrillas I y IIpara guitarra, 1981-82.
  • Arena americana (Son Mestizo)para orquesta, 1982-83.
  • Xikiyeua en Xochitlpara piano, 1983-89
  • Son Mestizo IIpara orquesta, 1984-85.
  • Son del encachimbaopara dos guitarras, 1985.
  • Son de los condenadospara pequeña orquesta, 1986-87.
  • Las siete vidas del gato Mandingopara seis percusionistas, 1987-88.
  • Los soliloquios del gato Mandingopara guitarra, 1989
  • Bajo sombras, 1. Cuarteto de cuerdas, 1989-90
  • RinoSONoronte (homenaje a Benny Moré) para piano y orquesta de cuerdas, 1989-92
  • La Delgadina, Variaciones para piano y orquesta, 1991-92
  • La Delgadina, Variations for Clarinet, Viola and Piano, 1991-92
  • Cuarteto No. 2, 1992-93
  • Rikkita Congo Yeri Congopara clarinete y percusión, 1993
  • Zachic 1para violín y piano, 1994
  • Zachic 2para flauta, oboe, clarinete, corola angélica y fagot, 1994
  • Códices (Son Mestizo III)para cuarteto de cuerdas y orquesta, 1995-96
  • El silencio que hay en todas las soledadespara piano, 1996-97
  • Lamento, CD, 1997
  • Moyugba Orishapara violonchelo, 1997-98
  • Esperanza, CD, 1998
  • Celebracion, cd, 1998
  • América Angostura (gentes y paisajes imaginarios), instalación sonora interactiva, 1999.
  • Texturas, una ventana a Centroamérica, instalación de sonido interactivo, 1999.
  • Códices, 1999
  • En el eco de las paredes, 3. Cuarteto de cuerdas, 1999-2001
  • Cabalgando vientospara cuatro guitarras y cuarteto de cuerdas, 2002-03.
  • Bajo sombras, 2000
  • El rayo dormidopara piano, 2001-02
  • En el eco de las paredes, 2002.
  • La Paulina, Fantasía para piano, 2003.
  • Zachic 3, 2004
  • Tlanehuatl, cuaderno tercero para piano, violín y violencello.1112

 

CARDONA HABLA EN TORNO DE SU OBRA

Palenque (toques cimarrones) para multipercusionista, orquesta de cámara y electrónica de Alejandro Cardona

Palenque (toques cimarrones), en su versión original para percusión y electrónica, fue compuesta en una residencia de Ibermúsicas en el Centro Mexicano para la Música y las Artes Sonoras (CMMAS) en julio-septiembre, 2018. La versión con orquesta de cámara fue terminada en febrero de 2019.

El origen de esta obra (junto con el de algunas otras a través de los años) tiene que ver con la lectura, a principios de los años 80, de una colección de cuentos del escritor Quince Duncan, La Rebelión Pocomía, la obra del poeta Aimé Césaire (que conocí a través de los libros de Franz Fanon), así como mi experiencia trabajando con comparsas en Puerto Limón, y los murmullos de los tambores de las bandas estudiantiles que tocan en los desfiles del 15 de septiembre que escucho casi todo el año desde mi casa en Heredia (simbólicamente me parecen una subversiva resonancia de nuestra africanidad: una resistencia que no se logra invisibilizar). Así, se podría decir que Palenque es una reflexión sonora sobre el cimarronaje desde una óptica contemporánea.

El cimarronaje, en pocas palabras, fue una de las respuestas a la esclavitud africana en Latinoamérica y el Caribe, en donde negros esclavos, escapados de las haciendas coloniales, establecieron reductos –llamados palenques, quilombos o cumbes, entre otros nombres– en donde crearon un nuevo espacio sociocultural y político (incluso militar) neoafricano, resistiendo tenazmente los intentos de destrucción y de (re)captura. Es un potente ejemplo de resistencia y dignidad humana, y un desafío impresionante a una situación radical de desterritorialización e intento de mutilación cultural; ¡una de las más terribles en la historia de la humanidad! Es también uno de los intentos más vigorosos de construcción de sentido existencial colectivo.

Lo interesante para mí, como historia y como metáfora para la composición de esta obra, es que estos reductos fueron constituidos a partir de africanos de diferentes etnias, pueblos, grupos lingüísticos, posiciones sociales, géneros, etc. Se trata de un proceso complejo de interacción y cohesión a partir de lo que podríamos llamar fragmentos existenciales, sociales y culturales, con diversos grados de continuidad en relación al referente africano de origen.

Así, la metáfora sonora que he buscado proponer parte de códigos y lógicas inscritos en estas dinámicas de cristalización neoafricana. Pero no se trata de una idealización. Es, como he insistido, una metáfora. Y esto se refleja en el proceso compositivo: la generación de materiales se da, en un 90%, a partir precisamente de fragmentos de grabaciones de campo de músicas tradicionales africanas y afroamericanas (el mismo uso de este recurso pone en evidencia la relación entre fragmentación y la realidad colonial que la produce, incluyendo la llamada etnomusicología); el planteamiento formal es de carácter circular/acumulativo, incluyendo construcciones polifónicas de una cierta complejidad rítmico/textural, y el diseño espacial de la música busca evidenciar los complejos procesos de construcción/interacción sociomusical (y política), que propone una nueva “territorialización” al interior del espacio acústico delimitado por la escucha… 

El solista es, por un lado, una especie de observador contemporáneo. Al principio se manifiesta como un “otro”, con cierto distanciamiento, pero según evoluciona la obra se va integrando al discurso general y termina formando parte de este diálogo sociomusical. Los instrumentos que utiliza se dividen en dos partes: la marimba (versión moderna de los xilófonos de origen africano), y los tambores junto con instrumentos de timbres penetrantes (cencerros y platillos –metal– y las cajas chinas – madera–). Estos referentes tímbricos son la base de los fragmentos de audio que conforman la pista y, en parte, el material de la orquesta (o, más bien, son una resonancia “moderna” de la sonoridad de la pista). Así, el solista actúa como “intermediador” y, simultáneamente, como partícipe activo.

Alejandro Cardona

Morelia, México, 2018 – Heredia, Costa Rica, 2019

 

 

  1. Alexandre Tansman (Polonia | 1897-1986)

            Homenaje a Manuel de Falla (1954) **

 

Alexandre Tansman entre Polonia y Francia

Nacido el 12 de junio de 1897 en Łódź, Polonia (entonces parte de la Rusia zarista), y fallecido el 15 de noviembre de 1986, París, Francia. Alexandre Tansman fue un virtuoso compositor y pianista, quien pasó sus primeros años en su Polonia natal, pero vivió en Francia durante la mayor parte de su vida. Su música es principalmente neoclásica, basándose en su herencia polaca y judía, así como en sus influencias musicales francesas.

Vida e influencias musicales de Tansman

Alexandre Tansman escribió lo siguiente sobre su infancia y herencia en una carta de 1980 a un investigador estadounidense: «[…] la familia de mi padre vino de Pinsk y conocí a un famoso rabino relacionado con él. Mi padre murió muy joven, y ciertamente hubo dos o más ramas de la familia, ya que la nuestra era bastante rica: tuvimos en Łódź varios empleados domésticos, dos institutrices (francesas y alemanas) que vivían con nosotros, etc. Mi padre tenía una hermana que se estableció en Israel y se casó allí. Familia en mis [conciertos] giras en Israel […]. Mi  familia era, en lo que respecta a la religión, bastante liberal, no practicaba. Mi madre era la hija del profesor Leon Gourvitch, un hombre bastante famoso».

 

Aunque comenzó sus estudios musicales en el Conservatorio de Łódź, su estudio de doctorado fue de derecho en la Universidad de Varsovia. Poco después de completar sus estudios, Alexandre Tansman se mudó a París, donde sus ideas musicales fueron aceptadas y estimuladas por los mentores y tuvo influencias musicales de Igor Stravinsky y Maurice Ravel, en oposición al clima musical más conservador en su Polonia natal. Mientras estaba en París, Tansman se asoció con una multitud de músicos nacidos en el extranjero, conocidos como el ֹ Cole de Paris; aunque Honegger y Milhaud intentaron persuadirlo para que se uniera a Les Six, él se negó, lo que indica la necesidad de independencia creativa. (Más tarde, Tansman escribió una biografía de I. Stravinsky que fue muy bien recibida).

 

Huida a Estados Unidos y vínculos con el cine

Alexandre Tansman siempre se describió a sí mismo como un compositor polaco, aunque hablaba francés en casa, y se casó con una pianista francesa, Colette Cras. En 1941, huyendo de Europa, mientras su origen judío lo ponía en peligro con el ascenso de Hitler al poder, se mudó a Los Ángeles (gracias a los esfuerzos de su amigo Charlie Chaplin para obtener una visa), donde conoció a Arnold Schoenberg. Tansman compuso la música para al menos dos películas de Hollywood: Flesh y Fantasy , protagonizada por Barbara Stanwyck; y una biografía de la investigadora médica australiana Sister Elizabeth Kenny, protagonizada por Rosalind Russell. Marcó seis películas en total. Fue nominado para un Premio de la Academia en 1946 a Mejor Música, Puntuación de una Película Dramática o Comedia, por el Metro de París.(Había un gran campo de 21 nominaciones, y el ganador fue Rzsa de Mikl para Spellbound).

 

Aunque Alexandre Tansman regresó a París después de la II Guerra, su desaparición de la escena musical europea lo dejó atrás de las corrientes musicales de la época, y ya no estaba fresco en la mente del público, lo que frenó su carrera, que antes era veloz. Ya no en sintonía con las modas francesas, que habían pasado al estilo vanguardista, Tansman volvió a sus raíces musicales, recurriendo a sus antecedentes judío y polaco para crear algunas de sus mejores obras. Durante este tiempo comenzó a restablecer las conexiones con Polonia, aunque su carrera y su familia lo mantuvieron en Francia, donde vivió hasta su muerte en 1986.

 

De acuerdo con la sociedad de París Soci י t י des Auteurs et Compositeurs, Alexandre Tansman usó el nombre de «Stan Alson» cuando compuso música de jazz. Hoy en día, el Concurso Alexandre Tansman para músicos prometedores se celebra cada dos años en su lugar de nacimiento en ŁódŁ, con el fin de promover su música y la cultura local.

 

Carácter y tipología de su música

Alexandre Tansman no solo fue un compositor reconocido internacionalmente, sino que, también, fue un pianista virtuoso. De 1932 a 1933, actuó en todo el mundo para audiencias, incluido el emperador Hirohito de Japón y Mahatma Gandhi. Fue considerado como uno de los más grandes músicos polacos. Más tarde, realizó cinco giras de conciertos en los EE. UU., incluso como solista, bajo la dirección de Serge Koussevitzky con la Boston Symphony Orchestra , además de tener una próspera carrera en Francia como intérprete de conciertos.

 

La música de Tansman está escrita en el estilo neoclásico francés de su hogar adoptivo, y los estilos polacos de su lugar de nacimiento, basándose en su herencia judía. Ya al ​​borde del pensamiento musical cuando se fue de Polonia (los críticos cuestionaron sus escritos cromáticos y, a veces, politonales), adoptó las armonías extendidas de Ravel en su trabajo, y luego fue comparado con Alexander Scriabin en su salida de la tonalidad convencional.

 

Tansman y la música tradicional polaca

Una de las cartas de Tansman dice que «es obvio que le debo mucho a Francia, pero cualquiera que haya escuchado mis composiciones no puede dudar de que he sido, soy y siempre seré un compositor polaco». Tansman puede ser el principal defensor de las formas tradicionales polacas, como la polonesa y la mazurca; obras suyas fueron inspiradas y escritas a menudo en homenaje a F. Chopin. Para estas piezas, que iban desde miniaturas alegres a obras maestras virtuosas, Tansman recurrió a temas folklóricos tradicionales polacos y los adaptó a su estilo neoclásico distintivo. Sin embargo, no escribió los ajustes directos de las canciones folklóricas en sí mismas, como afirma en una entrevista de radio: «Nunca he usado una canción folklórica polaca real en su forma original, ni he tratado de rearmonizar una. Creo que la modernización de una canción popular la echa a perder. Debe conservarse en su armonización original».

 

Alexandre Tansman es quizás mejor conocido por sus piezas de guitarra, en su mayoría escritas para Andrés Segovia en particular la Suite in modo polonico (1962), una colección de bailes polacos. La música de Tansman ha sido interpretada por músicos como Andrés  Segovia , Walter Gieseking , Jos י Iturbi , Jane Bathori, Joseph Szigeti, Pablo Casals , y Gregor Piatigorsky, entre otros.  Asimismo,  Chandos Records ha aumentado su perfil mundial, con la edición de una serie de sus obras orquestales, grabadas por la Orquesta Sinfónica de Melbourne, dirigida por Oleg Caetani.

 

Algunas de sus composiciones

 

Scherzo Sinfonico (1923)

Danse de la Sorcičre (1923)

Segunda sinfonía en la menor (1927)

Segundo concierto para piano (1927)

Tríptico para orquesta de cuerdas (1930)

Quatre Danses polonaises (1931)

Rapsodie hebraique (1933)

Rapsodie polonaise (1940)

Quinta sinfonía en D (1942)

Konzertstuck para la mano izquierda (1943)

Serenata n.° 3 (1943)

Génesis, narrador y orquesta, colaboración con Arnold Schoenberg, Milhaud, Igor Stravinsky, Mario Castelnuovo-Tedesco, Toch, Nathaniel Shilkret, después de Génesis (1944)

Partita n.° 2 (1944)

Sexta Sinfonía «In memoriam». Coral basada en un texto en francés del compositor (1944)

Concierto para orquesta (1955)

Stčle in memoriam Igor Stravinsky (1972)

Les dix commandements (1979)

 

TANSMAN Y SEGOVIA

Composición perdida y nunca hallada en el servicio postal español

 

Este trabajo fue compuesto por Alexandre Tansman en 1954, luego de una solicitud de Andrés Segovia. El paquete con las partituras musicales fue enviado por el compositor a Segovia, pero fue extraviado por el servicio de correo español y Tansman no tenía prevista una copia de seguridad para  él mismo. Solamente el primer manuscrito de reconstrucción enviado a Segovia sobrevivió.

 

El archivo de Segovia en Linares conserva tres manuscritos de la composición, ninguno de los cuales está completo. Tansman reescribió el concierto, pero no lo orquestó. En 2008, de acuerdo con una solicitud de la hija del compositor, Marianna Tansman, el guitarrista clásico, compositor y musicólogo italiano, Angelo Gilardino , reconstruyó el trabajo y lo orquestó.

Es el segundo concierto para guitarra y orquesta de Tansman, después del Concertino de 1945, en el que no empleó la forma clásica del concierto para guitarra y orquesta, sino que, lo compuso en forma de suite en cinco movimientos.

 

  1. Arnold Schönberg (Austria | 1874-1951)

            Sinfonía de cámara n.° 1, mi mayor, opus 9 (1906)

 

Autodidacta vienés creador del dodecafonismo

Compositor de origen austriaco, creador del sistema dodecafónico de composición musical y uno de los compositores más influyentes del siglo XX. Nació el 13 de septiembre de 1874 en Viena en el seno de una familia judía, fue autodidacta en la composición musical. Tuvo como profesor de contrapunto al compositor austriaco Alexander Zemlinsky y, en 1899, escribió el Sexteto para cuerda Verklärte Nacht (Noche transfigurada). En 1901 se casó con la hermana de Zemlinsky, Matilde, con la que tuvo dos hijos. La pareja se trasladó a Berlín, donde durante dos años se mantuvieron con el trabajo de Schönberg como orquestador de operetas y director de una orquesta de cabaret.

 

Música incomprendida y creaciones pictóricas

En 1903, Schönberg regresó a Viena para impartir clases. Allí conoció a dos compositores que se convirtieron en sus mejores amigos y sus alumnos más aventajados: Anton Webern y Alban Berg. En sus composiciones utilizaba complejas armonías, que posteriormente le llevaron a la atonalidad. Por esta causa, los estrenos de sus primeros dos cuartetos de cuerda en 1905 y 1908, no fueron bien recibidos, y se sintió perseguido por un público que no entendía su música. Durante estos años, Schönberg también pintaba y, junto con varios artistas, exhibió sus cuadros en el círculo del pintor ruso Wassily Kandinsky. En 1911, año en el que publicó el libro Theory of Harmony (Teoría de la armonía), aceptó una plaza de profesor en Berlín. Allí compuso una de sus obras más influyentes, Pierrot Lunaire (1912). En 1915, volvió a Viena. La I Guerra Mundial, junto con su búsqueda de un método que proporcionara lógica y unidad a la música atonal, no le permitieron componer muchas obras entre 1914 y 1923. En 1923, terminó su formulación del método dodecafónico de composición. La muerte de su mujer en ese mismo año, supuso un duro golpe para él, pero en 1924, conoció a Gertrud Kolisch, hermana de un violinista austriaco, con quien más tarde contrajo matrimonio.

 

Desempeño académico en Estados Unidos

La oferta en 1925 de un puesto de profesor de composición en la Academia de Artes de Berlín, le proporcionó por último una posición prestigiosa, una seguridad económica y una vida familiar estable. En 1932, año en el que nació su hija, acabó el segundo acto de su ópera Moses und Aron (obra póstuma, 1957). En 1933, Schönberg y su familia huyeron de la Alemania nazi a París. En 1934 emigraron a Estados Unidos y el músico aceptó una plaza de profesor en Boston. Al año siguiente, a causa de su salud, se trasladaron a Los Ángeles, donde nacieron sus dos hijos más pequeños. Después de un año como lector en la University of Southern California (1935), trabajó como profesor en la University of California, Los Ángeles, desde 1936 hasta 1944. En 1941 adoptó la nacionalidad estadounidense. En 1946 cayó gravemente enfermo. Retirado, continuó impartiendo lecciones y componiendo. Murió el 13 de julio de 1951 en Los Ángeles. 

 

Del romanticismo tardío al dodecafonsismo

El estilo musical de Schönberg evolucionó desde el romanticismo tardío del siglo XIX a la técnica dodecafónica. Sus primeras composiciones tonales tienen reminiscencias de la música del compositor alemán Johannes Brahms, aunque pronto asimiló el cromatismo del compositor alemán Richard Wagner. En algunas composiciones, como en Verklärte Nacht (Noche transfigurada), Schönberg consiguió una gran intensidad en la expresión de sentimientos a través de ricas armonías y largas melodías románticas que se elevan soportadas por una densa textura contrapuntística de motivos cortos y constantes. Estos rasgos, que se inician en 1907, se hacen más acusados en sus composiciones expresionistas, donde abandona la tonalidad y condensa la forma. El ejemplo principal de este periodo es Pierrot Lunaire; en este conjunto de versos patéticos la orquesta de cámara acompañante utiliza una combinación de instrumentos distinta para cada una de las veintiún canciones del ciclo y el solista vocal utiliza el Sprechstimme (en alemán, ‘voz hablada’) o el Sprechgesang (canción hablada), una mezcla de discurso y canción. Hacia 1920, empezó a formular su técnica dodecafónica (a menudo denominada «serialismo», puesto que está basada en series de tonos) en un intento de hallar un sustituto a formas musicales como la sonata, base de la música tonal. Estas formas funcionaban correctamente sólo en la música tonal, porque estaban basadas en la oposición y resolución de diferentes tonos. Sin embargo, todos sus estilos están condensados en su mayor logro, Moses und Aron. Aunque Schönberg a veces regresaba a la composición tonal, en la mayor parte de sus composiciones de las décadas de 1930 y 1940, intentó sintetizar la técnica dodecafónica con los principios formales que había empleado durante su periodo expresionista. Esta síntesis se aprecia en su Concierto para piano (1942) de un sólo movimiento. Gracias a Schönberg y a sus alumnos el método dodecafónico se ha impuesto en la composición de mediados del siglo XX y ha ejercido una gran influencia en la música occidental. 

 

ALGUNAS OBRAS DE SU CATÁLOGO

 

Sexteto para cuerda Verklärte Nacht (Noche transfigurada-1899)

Gurre-Lieder (1900-11)

Pelleas und Melisande, opus 5

Sinfonía de cámara n.° 1, opus 9

Cuarteto de cuerda n.° 2, opus 10

El libro de los jardines colgantes, opus 15

Serenata, opus 24

Suite para piano, opus 25

Cuatro piezas para coro mixto, opus 27

Tres sátiras para coro mixto, opus 28

Septeto-Suite, opus 29

Cuarteto de cuerda n.° 3, opus 30

Variaciones para orquesta, opus 31

Acompañamiento para una escena cinematográfica, opus 34

Concierto para violín y orquesta, opus 36

Cuarteto de cuerda n.° 4, opus 37

Concierto para piano y orquesta, opus 42

Trío para cuerda, opus 45

Fantasía para violín con acompañamiento de piano, opus 47

 

ARNOLD SCHÖNBERG Y SU SINFONÍA DE CÁMARA

Inicios con carácter imitativo en una familia que no era musical

Schoenberg comenzó a componer su Sinfonía de cámara el 1 de abril de 1906 y la terminó en julio de ese mismo año. El estreno se llevó a cabo el 8 de febrero de 1907 con el Cuarteto Rosé y algunos miembros de la Filarmónica de Viena. A partir de 1912, cuando la obra comenzó a presentarse en auditorios más grandes, el compositor pedía que se aumentara el número de instrumentos de cuerda o de viento, según el espacio del que se tratara. En 1935, hizo una versión para orquesta (que se conoce como Opus 9b a pesar de que no hay Opus 9a) que se estrenó en Los Ángeles con el propio Schoenberg como director.

 

Desde los ocho años de edad empezó a componer obras musicales. Cuando se dispuso a crear su Sinfonía de cámara estaba por cumplir los treinta y dos años; buena parte de sus obras eran de carácter imitativo (escuchaba obras de violinistas, bandas que tocaban los domingos, y algunas piezas orquestales que intentaba imitar). Su padre, Samuel Schönberg (sería Schoenberg quien al establecerse en Estados Unidos cambiara la manera de escribir su apellido) era dueño de una pequeña zapatería. Ni él ni su esposa tenían mayor gusto o conocimiento musicales, según cuenta el propio Arnold. Un tiempo, Schoenberg se dedicó a dar clases particulares de alemán a un griego y con ese dinero compró partituras de Beethoven, mismas que estudió afanosamente y que le sirvieron para componer sus primeros cuartetos de cuerdas.

Un amigo suyo, Oskar Adler, le dio clases básicas de armonía y al cabo de un tiempo, consiguió una viola que Schoenberg adaptó lo mejor que pudo para tocarla como un chelo. Él quería tocar música de cámara pero no tenía dinero para estudiar música en el Conservatorio, ni mucho menos para formar parte de una orquesta. Al respecto, cuenta que en su casa habían comprado —en abonos— una enciclopedia (la Konversations-Lexikon) y que fue muy feliz cuando llegó el tomo de la letra “S”, porque puedo aprender, bajo la entrada de la palabra Sonata, la estructura básica de su composición (recordemos que la mayoría de las sinfonías se han compuesto siguiendo el esquema de la forma sonata). Para ese entonces, Schoenberg tenía dieciocho años de edad.

La quiebra de un banco lo hizo feliz

Consiguió un trabajo en un banco y cuando éste quebró fue uno de los días más felices de su vida, pues entonces decidió no volver a buscar un trabajo así. En sus propias palabras: hizo el cambio de “ciudadano serio a bohemio”, tal como lo describieran sus padres. Comenzó a ganarse la vida como músico; dirigía coros de aficionados como el del Sindicato de Trabajadores de la Metalurgia en Stockerau y también orquestaba opperettas de otros músicos. Se integró al ensamble orquestal Polyhymnia, dirigido por Alexander von Zemlinsky, un joven compositor cuyos primeros trabajos habían sido elogiados por Brahms y que con el tiempo llegó a ser un reconocido director de orquesta.

En sus memorias, Schoenberg afirmó que todo lo que conocía sobre técnicas de composición lo había aprendido de Zemlinsky. En 1897 compuso su Cuarteto de cuerdas en re mayor, cuyo estreno estuvo a cargo del Cuarteto Fitzner. Un año después, compuso la que tal vez sea su obra más conocida, Verklärte Nacht (La Noche Transfigurada). Esta obra marcaría su sello de músico “controversial”.  De 1901 a 1905, compuso una cantata, Gurrelieder, el poema tonal Pelleas und Melisande, así como su Cuarteto para cuerdas n.° 1. También compuso canciones para cabaret en Berlín y se dedicó paralelamente a la pintura; compartió una exposición con el grupo Blue Rider de Kandinsky.

Su Sinfonía de cámara en 1906: «Ahora sí he establecido mi estilo»

Cuando en 1906, Schoenberg terminó de componer su Sinfonía de cámara, les dijo a sus amigos: “Ahora sí he establecido mi estilo. Ahora sé cómo tengo que componer mi música”. Esto no fue del todo cierto, pues su música posterior daría giros inesperados. Sin embargo, fue una piedra de toque en su búsqueda por un “estilo de concisión y brevedad, en el cual cada necesidad técnica o estructural sea llevada sin una extensión innecesaria, en el cual cada unidad forme parte de un todo funcional”, según él mismo afirmaba. Pocos años después, compondría una música completamente impredecible, de gran riqueza y expresividad: Das Buch der hängenden Gärten (El libro de los jardines colgantes); Tres piezas para piano, opus 11; Cinco piezas para orquesta, opus 16; y la ópera Erwartung(Esperanza). Todas estas obras fueron terminadas en 1909 y constituyen parte de la música más acabada del Arnold. Para muchos especialistas, esta es la mejor época en sus composiciones.

 

Algo que recorre la obra de Schoenberg, pese a sus cambios notables con los años, es un carácter de urgencia, de realizar declaraciones contundentes a través de su música. Como le dijo a Mahler en una carta de 1904: “Yo no tengo sentimientos a medias”. La música de Schoenberg mantuvo siempre una combinación entre la búsqueda intelectual y una manifestación de emociones sin tapujos. En la Sinfonía de cámara, podemos apreciar una avalancha de melodías intensas, ritmos desiguales, armonías que oscilan constantemente entre la sobriedad y la catarsis. Todo conectado en una estructura que es al mismo tiempo de un movimiento y de cinco.

Estructura de la Sinfonía de cámara

En dicha sinfonía, Schoenberg combina la estructura tradicional de la forma sonata, que es de cuatro movimientos (allegro, scherzo, adagio, finale), con la forma sonata de un solo movimiento. Queda de esta manera: a) exposición (sonata allegro); b) scherzo-trio-scherzo; c) elaboración o desarrollo; d) movimiento lento; y e) finale (recapitulación del primer movimiento, pero en distinto orden).La combinación mencionada radica en que las secciones a), c) y e) tienen un carácter propio que define a cada una por separado; sin embargo, están lo suficientemente conectadas entre sí como para permitir que sostengan las otras dos secciones, creando la totalidad formal. Por ejemplo, en el primer movimiento, la exposición termina con el regreso del primer tema. En una estructura tradicional, a esto seguiría a la repetición de la exposición. Lo que hace Schoenberg es utilizar ese regreso al tema inicial como parte ya del siguiente movimiento, del scherzo, al mismo tiempo que marca o delimita el final del primero. Sería como si el último párrafo de un capítulo también fuera el primero del siguiente en una novela.

 

La Sinfonía de cámara inicia con un montón de notas que chocan literalmente con un acorde de cinco notas, el cual termina por resolverse en un acorde en Fa mayor. En estas armonías iniciales abundan las cuartas, porque Schoenberg había decidido explorar una estructura que no se basara en las terceras, como era lo común entonces —otro compositor contemporáneo con la misma idea fue Alexander Scriabin—. A la larga, el experimento no fue muy exitoso, pero sí funcionó en esta obra. La sustitución de cuartas por terceras, tanto en acordes como en melodías, le confirió a la obra una densidad y profundidad inesperadas. Apenas escuchamos el tempo rapidísimo que sigue inmediatamente después de la cadencia en Fa mayor, aparece el corno en una cuarta, ya que a partir de ahí los acordes de cuartas “se expanden a lo largo de toda la arquitectura de la obra, poniendo su sello en todo lo que ahí sucede”, como afirma el propio Schoenberg. Esta idea de utilizar una misma unidad que desarrolle una técnica de composición, tanto armónica como melódicamente, es un antecedente del dodecafonismo que vendría años después.

Después del corno, el chelo interpreta un tema de mucha vitalidad que conduce a un clímax, seguido por una melodía para el violín y el corno. Este segundo tema llegó a ser sumamente comentado por el propio Schoenberg, porque fue algo que se le ocurrió sin saber cómo. Es decir, no obedece a las reglas prefiguradas que se puso para componer, pero veinte años después se dio cuenta de que la estructura de intervalos de este segundo tema se trataba de una inversión del primero. “La relación entre estos dos intervalos es tan compleja, que dudo de que algún compositor hubiera podido construir un tema de esta forma, deliberadamente; sin embargo, lo hacemos de manera involuntaria, a través de nuestro inconsciente”.

En este primer movimiento escuchamos una serie de varios temas que se suceden con rapidez. El tema que repite el chelo, como hemos dicho, da paso al scherzo. Este movimiento es aún más rápido que el primero; las cuartas descendentes del corno aparecen con gran fuerza. Luego escuchamos, por unos veinte segundos, un trío al cual le sigue un desarrollo igualmente breve, como la vuelta al scherzo. Una nueva transición nos lleva al desarrollo de la parte principal de la sinfonía, en el cual los temas del primer movimiento se repiten con pequeñas variaciones, se recombinan y adquieren un carácter distinto, de mayor vitalidad.

El movimiento lento inicia con una nueva serie de cuartas ascendentes, pero esta vez se trata de armónicos ejecutados por el contrabajo, acordes de seis notas de los alientos, arpegios de los clarinetes que parecen elevarse hasta flotar por encima del resto (un arpegio es un acorde cuyas notas no se tocan simultáneamente sino una detrás de otra), una melodía que proviene del violín y todo en pianissimo. Este es un ejemplo en el que una dinámica produce un efecto de simulación rítmica. Es decir, el que la música aquí sea tan suave y sutil hace parecer que es lenta. El resto de la música de este movimiento es delicada y con un carácter melancólico. Las texturas se imbrican cada vez más preparándonos para la última parte.

El final hace una recapitulación de los temas anteriores, pero con algunas alteraciones en el orden en que aparecieron. Las cuartas ascendentes y el tema del primer movimiento vuelven en la coda. El cierre, con la fuerza de los cornos y sus enfáticos gritos en Mi mayor, es de una contundencia enorme.

Por: Gerardo Piña   |   www.tierraadentro.cultura.gob.mx/

MÚSICOS

Solistas invitados

 

Iván Manzanilla (México) | Percusión

Guanajuato, Gto., 30 de marzo de 2018.- Iván Manzanilla es uno de los percusionistas más reconocidos en México y el extranjero. Un músico comprometido que destaca por su intensa actividad como divulgador de la música contemporánea, por lo que ha hecho estrenos como solista y con los mejores ensambles, tanto a nivel nacional como internacional.

Actualmente, el destacado percusionista se desempeña como profesor-investigador en el Departamento de Música de la Universidad de Guanajuato, donde es el coordinador de la cátedra de percusión.

En su labor como docente en el área de licenciatura y posgrado, procura que sus alumnos tengan prácticas de trabajo fuera del aula para que de esa manera, obtengan experiencias profesionales más allá de su paso por la universidad.

Ejemplo de lo anterior, son los conciertos que ha brindado con sus estudiantes en distintas partes de la república mexicana y el extranjero. Hace algunos meses, viajaron a Tijuana para presentarse junto con músicos de Estados Unidos en la frontera de ambos países. Los músicos mexicanos y estadounidenses tocaron en su territorio una misma obra para provocar una reflexión sobre la actual relación de dichos países, y para demostrar que no importa la nacionalidad, sino la unidad y solidaridad entre los seres humanos.

De igual forma, han tocado en la Ciudad de México con percusionistas alemanes y han realizado diversos conciertos en Guanajuato. Además, próximamente Iván Manzanilla hará una gira con sus estudiantes en Culiacán, Monterrey, Mérida, Pachuca y Guanajuato para presentar ante el público una de las grandes obras para percusión del siglo XX, “Pléiades” del compositor Iannis Xenakis.

“Gracias a esta serie de conciertos, los alumnos tienen la oportunidad de trabajar un nivel musical muy alto con un público exigente y real que irá a escuchar el proyecto”, comentó Manzanilla.

El reconocido percusionista comenzó su labor como músico desde que era niño, “en ese momento yo no conocía las percusiones, pero quería aprender a tocar la batería. Mi mamá me llevó a clases de música a la UNAM y lo que más se acercaba a la batería eran las percusiones, así fue como comencé”.

Desde entonces hasta la fecha, la música se ha convertido en un estilo de vida, se dio cuenta de su pasión por las percusiones, debido a la diversidad de sonidos que éstas provocan, “las percusiones me gustan porque se fusionan muchos sonidos, además se conjunta con lo visual, porque para tocar se gesticula y hay que hacer diversos movimientos, algunos instrumentos son grandes y voluminosos”.

Uno de los proyectos en los que Iván Manzanilla trabaja actualmente es en la beca de creadores con trayectoria que obtuvo por parte del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA), un reconocimiento muy importante porque de todo el país solo les dan la beca a cinco o seis personas.

El proyecto dura tres años y consiste en comisionar obras de percusión a compositores mexicanos: “voy a hacer música nueva de compositores mexicanos y estrenar sus obras en México y fuera del país”.

Cabe destacar, que Iván Manzanilla se ha presentado en escenarios internacionales como el Volksbuhne de Berlín, Barbican Center, Teatro Real de Madrid y distintas sedes en países como Japón, Francia, Italia, Colombia, Argentina, Uruguay, Alemania y México. Su actividad solista y camerística está documentada en sellos como Tzadik, Innova, Wergo, Dorian, Mode y Quindecim.

También ha recibido distintos reconocimientos, entre los cuales está el primer lugar en el Cuarto Concurso de Interpretación Musical “Wolfgang Amadeus Mozart” de la UNAM, el primer premio de Concurso de Música de Cámara de la UNAM, el Premio de la Unión de Críticos de Música y Teatro del I.N.B.A, y el Stipendienpreis en el 42. Internationalen Ferienkursen für Neue Musik 2004 de Darmstadt, Alemania.

Estudió la Licenciatura en Percusiones en la Universidad Nacional Autónoma de México, obteniendo mención honorífica y la Medalla Gabino Barreda por su alto desempeño académico. También ostenta los grados de Maestro y Doctor en Artes Musicales por la Universidad de California en San Diego, donde estudió bajo la tutela de Steven Schick.

http://www.ugto.mx/noticias/noticias/13317-ivan-manzanilla-uno-de-los-percusionistas-mas-talentosos-de-mexico 

Pablo Ortiz (Costa Rica) | Guitarra 

Precoz docente universitario en el arte de la guitarra

Guitarrista nacido en San José, Costa Rica. Empezó a tocar la guitarra a los 8 años, siendo autodidacta hasta los 13 años, que es cuando gana una beca para realizar estudios musicales en el Conservatorio de Castella, Heredia, Costa Rica. Allí inicia estudios de guitarra con el maestro español Valentín Bielsa. Al regresar a España, el maestro Bielsa, lo deja recomendado para que trabaje como profesor encargado de la carrera de guitarra en la Universidad Nacional, puesto que desempeñaba el maestro Bielsa, convirtiéndose a los 16 años en el profesor más joven en ser contratado por una universidad en Costa Rica para desempeñar un cargo de esa importancia, aún sin haber finalizado sus estudios de educación secundaria. 

Estudios superiores con sobresalientes músicos

Finalizados sus estudios en el Conservatorio de Castella, viaja a España para realizar estudios superiores en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. Allí finaliza su carrera de guitarra con el maestro Demetrio Ballesteros, discípulo directo del célebre Andrés Segovia. También, realiza estudios de Pedagogía Musical, Folklore, Musicología e Historia de la Música en el mismo conservatorio con renombrados maestros y autores como Manuel Angulo, Dionisio Preciados y Antonio Gallego (autor de libros como “Música y Sociedad” e “Historia de la Música II”). 

Realizó estudios de música latinoamericana con el maestro argentino Jorge Cardoso, y participó en diversos cursos y seminarios con maestros como Manuel Barrueco, Abel Carlevaro, Narciso Yepes, José Luis Rodrigo, Roberto Aussel, Alvaro Pierri, Miguel Angel Girollet, Jorge Martínez Zárate, Graciela Pomponio, Francisco Ortiz, Patrick Lanusse, Alirio Díaz, Javier Hinojosa, Baltazar Benítez y Carlos Barboza-Lima, entre otros. 

En dúos y como concertista

De 1989 a 1995, fue integrante del dúo de guitarras Zumbado-Ortiz, junto al guitarrista Luis Zumbado, con quien realizó diversas giras internacionales. A partir de 1995 y hasta la actualidad, forma parte del dúo de guitarra y violín Castillo y Ortiz junto a José Aurelio Castillo, concertino de la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica. 

Como concertista se ha presentado en importantes salas y teatros de España, Francia, Alemania, Suiza, Austria, Finlandia, Inglaterra, Guatemala, Honduras, El Salvador, Panamá, México, Perú, Chile, Turquía, Estados Unidos y Costa Rica, donde también se ha presentado como solista invitado de numerosas orquestas para ejecutar importantes obras como: Concierto de Aranjuez y Concierto Andaluz de Joaquín Rodrigo, Concierto en D de Mario Castelnuovo Tedesco, Concierto de Sur de Manuel M. Ponce, Concierto Levantino de Manuel Palau, Doble Concierto para Guitarra y Bandoneón de Astor Piazzolla, Concierto para guitarra clásica y piano jazz de Claude Bolling; Conciertos barrocos de J.L. Krebs, Fasch y Antonio Vivaldi, entre otros. 

En el año 2001, fue invitado especialmente por la Fundación Joaquín Rodrigo (España) para la celebración del Centenario del nacimiento de Joaquín Rodrigo, y tuvo a su cargo la representación oficial de dicho centenario a nivel Centroamericano, donde se ejecutaron obras de este célebre compositor a todo nivel, incluyendo el Concierto de Aranjuez y el Concierto Andaluz para 4 guitarras y orquesta

Premios y becas

Ha sido ganador de varios premios entre los que cabe destacar el primer Concurso Jóvenes Solistas (Costa Rica), el Concurso Superior de Guitarra del Instituto Costarricense de Cultura Hispánica y el primer premio del concurso internacional Les Guitares en Saubestre en Béarn, Francia; además de varias Becas-Premio otorgadas por el Instituto Iberoamericano de Cooperación (España) y el Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes (Costa Rica). 

Faceta de compositor y arreglista

Como compositor y arreglista tiene un amplio repertorio de obras para guitarra sola, violín y guitarra, flauta y guitarra, contrabajo y guitarra, guitarra y percusión, música para orquesta de cámara, canto y guitarra y música para grupos corales, muestra de ello, son sus obras originales y arreglos incluidos en sus producciones discográficas: Música Costarricense para dos guitarras, Sublime Gracia (guitarra sola), Música de Costa Rica – Pablo Ortiz (guitarra sola), Andanzas (guitarra sola), Esencias (guitarra y violín), Esencias II (guitarra y violín), Algo de lo nuestro (guitarra y violín),Tango en esencia (Guitarra, violín, bajo y bandoneón) y Jasidí (canto, guitarra y violín); estas cuatro últimas con el dúo de guitarra y violín “Castillo y Ortiz”, junto a José Aurelio Castillo, concertino de la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica, con quien realiza una importante labor, tanto a nivel nacional como internacional, con Babby Sperger (canto) en Jasidí, y con Norberto Vogel y Marco Ortiz en Tango en esencia.

Algunas de sus obras están inspiradas en ritmos y formas musicales de Costa Rica y Centroamérica, producto de sus investigaciones en el campo del folklore y música popular. Ha sido director ejecutivo y artístico de eventos como el Ciclo de Conciertos Independencia, Romance Latino, Festivales de Guitarra y Seminarios de Guitarra en la UNA. 

Marca de guitarra lleva su nombre

En el año 2009, correos de Francia elaboró una colección de guitarristas del mundo en la cual se incluyó un sello postal de Pablo Ortiz como representante de la guitarra nacional costarricense. En junio del 2010, la prestigiosa marca de guitarras españolas Manuel Rodríguez and Sons, presentó un modelo de guitarra hecha con maderas de Centroamérica a la cual dio el nombre de Pablo Ortiz como guitarrista representante de Centroamérica. Esta guitarra, Modelo FG Pablo Ortiz, es una guitarra de alta calidad sonora. 

Todos los años Pablo Ortiz es invitado a presentar el modelo de guitarra que lleva su nombre en el stand de Manuel Rodríguez en NAMM Show LA, USA. NAMM es la convención de música y músicos más grande e importante de los Estados Unidos. También, a lo largo de este importante evento, se mantiene interpretando su música en el stand de dicha marca española de guitarras. 

Actualmente es profesor catedrático y coordinador de la carrera de guitarra en la Escuela de Música de la Universidad Nacional en Heredia, Costa Rica. Es invitado regularmente como concertista y como maestro para dar conciertos, dictar seminarios y clases maestras sobre guitarra, música costarricense y ritmos de Latinoamérica, en Europa, Estados Unidos y países Latinoamericanos. 

Orquesta Sinfónica de Heredia

Erasmo Solerti | Violín I (Concertino)

Adriana Cordero | Violín II

Samuel Ramírez | Viola

Cristian Guandique | Violonchelo

Luis Véliz | Contrabajo

José Mario Portillo | Flauta y Piccolo

José Pablo Cruz | Clarinete Bb

Sergio Delgado | Clarinete Bb y Eb

Paola Salazar | Clarinete La y Bajo

María Jesús Fernández | Fagot

Luis Diego Cruz | Contrafagot

Mauricio Villalobos | Corno I

Daniel Rivas | Corno II

Roberto Fonseca | Trompeta

Jorge Novoa | Trombón

Allan Vega | Dennis Arce | Andrés Barboza | Percusión

Carolina Ramírez | Piano y Clavicémbalo

Carlos Chaves | Sonidista