El sonido es un objeto social.

Por: José Manuel Rojas G.

Tienen que pasar algunos días para “digerir” un concierto de la Orquesta Sinfónica de Heredia. Sobre todo, dentro de la coyuntura en la cual nos encontramos desde el punto de vista del “espectáculo” dentro de la práctica de la música clásica local.
Un espectáculo o ritual repetitivo con los mismos repertorios canónicos, y además la desaparición del repertorio de compositores costarricenses y latinoamericanos. Este no es el habitus estético – musical de la OSH. Es otro, y además renovador, como en el III concierto dentro de su temporada del 2018, Latitudes Sonoras.
No es fácil, en un medio como el costarricense, y siendo integrante de otra orquesta sinfónica local, asistir al concierto de otra orquesta, probablemente porque la mayoría de las veces choca una actividad con la otra o porque se percibe, dentro de la producción de subjetividad, que a la o al músico de “otra” orquesta no le interesa lo que los demás hacen, sino solamente lo que se realiza en el lugar donde está su cuerpo y su actividad.
De todas formas, lo que se desea es que la “critica de música” se convierta en verdadera y real por el hecho de que existan varias opiniones y no solo una, o esté envuelta dentro de un discurso único disfuncional: por lo tanto, existe una crítica de música cuando existe una manera polifónica de hacerlo. La OSH ha generado esta característica también. Se merece que sus conciertos sean comentados o se manifieste alguien por el trabajo valioso que está produciendo cada vez más. Este papel o rol nos ha tocado a los mismos músicos realizarlo. Además, no es sano “desmemorizar” lo que hacemos.
¿Qué pasó en este concierto en el Teatro Nacional, sin concha acústica una vez más? Lo valioso y sonoro del repertorio presentado se esfuma en un buen porcentaje y no es justo que el público que asiste a estos buenos conciertos se siga “acostumbrando” a escuchar (u oír) la música a medias.
La OSH es una fábrica que está produciendo buenos productos dentro del mundo de la cultura industrial en la cual estamos inmersos, y parte del repertorio presentado fue ese: como la música le da una lectura al concepto de fábrica, industria, de repetición, de ritmo, de textura, de golpe, de martilleo, etc. Cada vez que se escucha a la OSH, en cada obra que ejecuta, se le nota una articulación detallada y específica del sonido. Cada composición se convierte en un laboratorio para resolver la propuesta del compositor, en este caso, de una obra sinfónica.
El trabajo de síntesis y resumen fue otra de las características de este evento: darle a conocer al público obras de gran formato sinfónico reducidas a un conjunto de nueve o diez músicos, logrando los mismos objetivos de la obra original.
Un homenaje muy merecido, en el centenario de su fallecimiento, a Claude Debussy, homenaje que no se percibe evidente dentro de la práctica de la música “clásica” local y los repertorios del 2018. Acertado fue ofrecer una obra del compositor francés, pero con la particularidad de la adaptación de Arnold Schönberg, obra que se ejecutó por primera vez en Costa Rica en este concierto.
No hay que dejar a un lado la excelente participación del violista, Maestro Brett Deubner, cuya intervención generó expectativas interesantes al colocarse como solista de un instrumento de cuerdas con un conjunto de vientos y cuya mixtura, por primera vez también en Costa Rica, solo buenas satisfacciones nos dejaron al público asistente.
Ahí va la OSH, como la máquina de ferrocarril Pacific 231, sin detenerse, con todo su peso y velocidad sonora, produciendo conocimiento, bajo la dirección musical y artística del Maestro Eddie Mora.
Sábado 24 de marzo del 2018. Teatro Nacional.
Director Titular: Eddie Mora.
  • Yuri Kasparov (1955 – Rusia) Homenaje a Honegger para nueve músicos (Estreno Nacional).
  • Claude Debussy (1862 – 1918 – Francia), La siesta de un fauno (adaptación de Arnold Schönberg – Estreno nacional).
  • Houston Dunleavy (Australia), A kiss before the world´s end para viola y ensamble de vientos (Estreno nacional). Solista, Violista Brett Deubner
  • Vladimir Deshevov (1889 – 1955 – Rusia), Rieles (1927, adaptación de A. Khubeev – Rusia- Estreno nacional).
  • Alexander Mosolov (1900 – 1973 – Rusia), La fábrica (1927 – adaptación de A. Khubeev – Rusia – Estreno nacional).
  • Arthur Honegger (1892 – 1955 – Suiza), Pacific 231 (1927 – adaptación de A. Khubeev para la OSH – Rusia – Estreno mundial).