OSH | 2018 – LATITUDES SONORAS

VI PROGRAMA
Eddie Mora | Director titular
15  de diciembre, 8:00 pm | Parroquia Nuestra Señora Inmaculada de Heredia
16 de diciembre, 11:00 am | Teatro Eugene O´Neill

Repertorio

  1. Igor Stravinski (1882-1971 |Rusia)

Petrushka, música de ballet

  1. Las melodías heredianas para marimba y orquesta

(Arreglo musical de Vladislav Soifer) 

  1. Música de salón del siglo XX 

(Arreglo musical de Vladislav Soifer)

VACIO
NOTAS AL PROGRAMA

PROGRAMA  |  COMPOSITORES Y OBRAS 

  1. Igor Stravinski (1882-1971 |Rusia)

Petrushka, música de ballet 

POLITONALISMO, RITMO ABRUPTO Y AGRESIVA ORQUESTACIÓN

Cabeza de un nuevo estilo musical 

Igor Fiódorovich Stravinski nace en Rusia, en 1882, y fallece en Nueva York, EE.UU., en 1971.  Nacionalizado francés y, posteriormente, estadounidense. Una de las fechas clave que señalan el nacimiento de la llamada música contemporánea es el 29 de mayo de 1913, día en que se estrenó el ballet de Stravinski, La consagración de la primavera. Su armonía politonal, sus ritmos abruptos y dislocados y su agresiva orquestación provocaron en el público uno de los mayores escándalos de la historia del arte de los sonidos. 

Autor de otros dos ballets que habían causado sensación, El pájaro de fuego (la obra que lo dio a conocer internacionalmente en 1910) y Petrushka, el citado día de 1913, Stravinski se confirmó como el jefe de filas de la nueva escuela musical. Sin embargo, él nunca se consideró un revolucionario; de manera similar a Picasso en el campo de las artes plásticas, el compositor se caracterizó siempre por transitar de un estilo a otro con absoluta facilidad, sin perder por ello su propia personalidad. El ruso, el neoclásico y el dodecafónico son, a grandes rasgos, los tres períodos en los que puede dividirse la carrera compositiva de este maestro, uno de los referentes incuestionables de la música del siglo XX. 

Con El pájaro de fuego inicia su vuelo de colorido musical 

Alumno de Nikolái Rimski-Korsakov en San Petersburgo, la oportunidad de darse a conocer se la brindó el empresario Sergei Diaghilev, quien le encargó una partitura para ser estrenada por su compañía, los Ballets Rusos, en su temporada parisiense. El resultado fue El pájaro de fuego, obra en la que se advierte una profunda influencia de su maestro en su concepción general, pese a lo cual apunta ya algunos de los rasgos que definirán el estilo posterior de Stravinski, como su agudo sentido del ritmo y el color instrumental. 

Su rápida evolución culminó en la citada Consagración de la primavera y en otra partitura destinada al ballet, Las bodas, instrumentada para la original combinación de cuatro pianos y percusión, con participación vocal. En estas obras el músico llevó al límite la herencia de la escuela nacionalista rusa hasta prácticamente agotarla. 

Su estilo experimentó, entonces, un giro que desconcertó a sus propios seguidores: en lugar de seguir el camino abierto por estas obras, en 1920 dio a conocer un nuevo ballet, Pulcinella, recreación, a primera vista respetuosa, de la música barroca a partir de composiciones de Giovanni Battista Pergolesi. 

Neoclasicismo como relectura de elementos musicales del pasado 

Comenzaba así la etapa neoclásica, caracterizada por la revisitación de los lenguajes del pasado, con homenajes a sus compositores más admirados, como Bach (Concierto en re), Chaikovski (El beso del hada), Händel (Oedipus rex), Haydn (Sinfonía en do) o Mozart (La carrera del libertino), y con obras tan importantes como el Octeto para instrumentos de viento, la Sinfonía de los salmos o el ballet Apollon Musagète.

En ellas, Stravinski abandonó las armonías disonantes y la brillante orquestación de sus anteriores composiciones para adoptar un estilo más severo y objetivo -el neoclasicismo, de hecho, nació como una oposición al arrebatado subjetivismo del Romanticismo y el expresionismo germánicos-, estilo, sin embargo, que no excluía cierto sentido del humor en su aproximación al pasado. 

Igor Stravisnki dodecafónico

Con la Sinfonía en tres movimientos y la ópera La carrera del libertino concluye esta etapa, tras la cual Stravinski volvió a sorprender al adoptar el método dodecafónico sistematizado por su colega y rival Arnold Schönberg, aunque, eso sí, a la muerte de éste. De nuevo un ballet, Agon, señaló la apertura de este nuevo período, en el que sobresalen títulos como Canticum sacrumThreniMonumentum pro Gesualdo y Requiem Canticles, ninguno de los cuales ha obtenido el nivel de aceptación de las obras de las dos épocas precedentes. Fallecido en Nueva York, Estados Unidos, sus restos mortales fueron inhumados en Venecia. 

ACERCA DE PETRUSHKA

Estreno, orquestación y compañía de ballet 

Igor Stravinski compuso Petrushka entre agosto de 1910 y el 26 de mayo de 1911. La primera interpretación del ballet se realizó por medio de los Ballets Rusos de Serguéi Diaghilev, en el Teatro del Châtelet, bajo la dirección de Pierre Monteux, en París, el 13 de junio de 1911. Stravisnki hizo una simplificación a la orquestación en 1946; no obstante, la partitura que se interpreta por estos días es la original de 1911. Esta primera consiste en cuatro flautas traversas y dos piccolos, cuatro oboes y cuatro cornos ingleses, cuatro clarinetes y cuatro clarinetes bajos, cuatro fagotes y cuatro contrafagotes, cuatro cornos franceses, cuatro trompetas, tres trombones y una tuba, timbales, triángulo, platillos, bombo, pandereta, redoblante, gong, celesta, xilófono, dos arpas, piano y cuerdas. El tiempo de interpretación es de aproximadamente treinta y cuatro minutos.   

ANTECEDENTES DE LA COMPOSICIÓN 

El pájaro de fuego fue para Stravinski su primer gran éxito, haciéndolo famoso. Casi literalmente en una sola noche, a la edad de veintiocho años.  Petrushka es la más difícil de las creaciones artísticas posteriores. El pájaro de fuego no solo hace a Stravinski estar en boca de París, por entonces, la capital mundial del arte, ya que, capturó la atención de grandes figuras en la gran ciudad, tal es el caso de Debussy y Proust, y tuvo gran reacción en Sergéi Diaghilev, quien tomó el riesgo de contratar al joven, un compositor relativamente desconocido para escribir la música de los Ballets Rusos en la temporada de 1910. Naturalmente, ambos caballeros iban en busca de nuevas sensaciones para el siguiente año.   

Stravinski ya tenía una idea. Después de que finalizó la orquestación de El pájaro de fuego, soñó con un solemne ritual pagano: ancianos sabios, sentados en círculo, mirando a una chica danzando su propia danza de la muerte. Ellos están sacrificándola para sosegar al dios de la primavera. Estas poderosas imágenes sugirieron la música a Stravinski, y casi de inmediato realizó un boceto (manuscrito) de la obra. Desde sus inicios, la mayor parte de la música iniciática de Stravisnki fue inspirada por imágenes visuales. En un inicio, pensó esto como una sinfonía, pero cuando tocó partes en el piano para Diaghilev al inicio del verano, el empresario supo inmediatamente que esta era música para danza. Con Diaghilev apresurándolo, el compositor continuó trabajando en la partitura que, eventualmente, llegaría a ser la sensación más grande: La consagración de la primavera (La consagración de la primavera). Sin embargo, mientras tanto, Stravinski se apartó.   

Cuando Diaghhilev visitó a Stravinski en Suiza, hacia el final del verano, quedó estupefacto al descubrir que el compositor había iniciado, en cambio, un trabajo completamente diferente. Como Stravinski recordó, Diaghilev quedó atónito cuando, distinto a lo que esperaba, escuchó los bosquejos de La consagración de la primavera; le toqué la pieza que justamente componía y que, más tarde, llegaría a ser la escena segunda de Petrushka

Para la segunda mitad del año, uno de los hitos en las partituras de Stravinski había comenzado, no como una música para danza, sino como una partitura sinfónica abstracta sin título. Pero a diferencia de La consagración de la primavera, Petrushka fue llevada como bocetos en escena sin interrupciones severas. Lo que comenzó como un desvío de La consagración de la primavera, ahora se convierte en el proyecto principal del año, y al mismo tiempo, en la partitura con que Stravinski halló su voz modernista, la voz que hizo posible La consagración de la primavera.  Musicalmente, tiene un inicio suficiente como para mostrar inocencia, casi como una especie de calentamiento para La consagración de la primavera. «Encontré mi propio refrescamiento, dijo más tarde Stravinski, «por componer una pieza orquestal en la que el piano tocaría la parte más importante». La narrativa –guion- y el título llegan más tarde, a pesar de que el autor admitió que «componiendo la música tengo en mente distintas imágenes de una marioneta, de repente dotada de vida». (Petrushka es la versión rusa mitad humano de las marionetas Judy y Punch). 

Nota adicional: es lo que en el ámbito latino equivaldría a Pulcinella. 

Como con La consagración de la primavera, fue Diaghilev quien, inmediatamente, vio el deslumbrante potencial de la música de Stravinski para otro ballet clásico.   

[Diaghilev] estuvo muy satisfecho con el hecho de que no lo dejaría solo y empezó a persuadirme para desarrollar el tema de las marionetas sufrientes y hacerlo todo en un ballet.  Cuando él permaneció en Suiza trabajamos juntos las líneas generales del tema y el argumento de acuerdo con ideas que le sugerí…Comencé de una vez a componer la primera escena del ballet. 

Hubo algunos detalles por trabajar, incluyendo los honorarios de Stravinski (1000 rublos) y la selección del pintor Alexander Benois para que le diera brillo (belleza) el escenario y aportara el vestuario y los decorados. Michel Fokine pronto fue anunciado como el coreógrafo y Pierre Monteux contratado como el director de la premier. Con esta extraordinaria conformación del equipo, Stravinski y Diaghilev ya tuvieron la nómina del espectáculo, sobrepasando así el éxito de El pájaro de fuego.  Al margen de la brocha envenenada con nicotina en febrero de 1911, trabaja progresando sin contratiempos. Los bailarines y los músicos, ignorantes del terror de La consagración de la primavera, aún no más [viendo] un  montón de bosquejos, encontraron la complejidad de la partitura de Stravinski casi inmanejable. 

EXITOSO ESTRENO CON NIJINSKI

Guion escénico en cuatro secciones 

Sin embargo, la noche del estreno fue un gran triunfo, coronado por el brillante baile de Vaslav Nijinski en el rol principal. Impetuoso, atrevido, excitante y provocativo, Petrushka fue otro éxito nocturnal con el público. Por los siguientes dos años, hasta la legendaria premier de La consagración de la primavera encendió los escenarios parisinos con una refrescante controversia, Petrushka fue la última palabra en el modernismo musical. 

El argumento (guion) consta de cuatro escenas. La primera y la última se realizan en lugares públicos, tienen lugar en la Plaza del Palacio de San Petersburgo, en el año 1830; las de en medio (2 y 3) se escenifican en espacios privados y enfatizan en los caracteres individuales. Petrushka abre con una escena de una ocupada muchedumbre, un caleidoscópico panorama de bailarines callejeros, percusionistas, un mago tocando una flauta, un músico callejero con su zanfona (instrumento de cuerda pequeño de la familia de los cordófonos frotados) y tres marionetas: Petrushka, una bailarina y un moro. Stravinski mueve y mezcla los elementos como si fuera un moderno director de cine: pasajes musicales son cortados y pegados, patrones rítmicos son empujados uno contra otro. Finalmente, el solo de flauta encanta a las tres marionetas para darles vida y se unen en una brillante danza rusa. 

Las dos escenas de en medio (2 y 3) son más íntimas, dependen menos de la orquesta y construyen un nivel más modesto de importancia. En la primera de las escenas el foco recae en Petrushka, a solas en su habitación, reflexionando acerca de su grotesca apariencia y la desesperanza, debido a la incapacidad para ganar el amor de la bailarina. Esta es la música que Stravinski tocó primero a Diaghilev en el piano, que exaspera la paciencia de la orquesta con una diabólica cascada de arpegios. La orquesta contraataca con una amenazante ráfaga de trompetas. El resultado es un terrible ruido (algarabía sonora) que alcanza su clímax y termina con un triste y quejumbroso colapso de la pobre marioneta. 

Cuando comenzó (bosquejó) la primera escena de Petrushka, Stravinski fue poseído por la imagen de un músico rodando por las teclas blancas y negras del piano, con dos propósitos, que lo condujo a la idea de efectos bitonales hechos con la combinación de notas blancas en arpegios de do mayor, con notas negras en arpegios de fa mayor. Esta doble sonoridad domina la escena de Petrushka (la primera música que escribió) y mientras el trabajo progresaba, llegó a representar los dos lados conflictivos de su carácter (el de Petrushka), el humano versus la marioneta. En la escena del moro construye un romántico encuentro con la bailarina, ella entra con un deslumbrante solo de trompeta. Los amantes bailan valses “prestados”, sin que sea una evidente apología de Joseph Lanner, quien fuera amigo de Johann Strauss, padre. Son interrumpidos por el celoso Petrushka. El final es otra creciente escena de una muchedumbre. Caracterizada por una cálida variedad musical que se empuja una contra otra. Petrushka entra siendo perseguido por el Moro, quien lo ataca con su sable. Cae y la creciente multitud guarda silencio. Pero cuando llaman al mago, demuestra que Petrushka es meramente una marioneta (de trapo) rellena de aserrín. La plaza queda desierta. Entonces, el mago arrastra la marioneta, ve el fantasma de Petruska en el tejado del escenario (haciéndole el gesto de burla con el dedo pulgar en la nariz). Este, de acuerdo con Stravinski, es el Petrushka verdadero, y su aparente final, hace que juegue como el Petrushka anterior (muñeco o marioneta). 

Texto original en inglés de Phillip Huscher para la Orquesta Sinfónica de Chicago.   

  1. Varios Autores (Costa Rica)

Música de salón de Costa Rica (2015)

Años 20-siglo XX

Autores: desconocidos

Arreglo: Vladislav Soyfer (Rusia) 

ANTECEDENTES DE LA MÚSICA DE SALÓN EN COSTA RICA

Contexto económico, social y cultural 

La investigadora y profesora María Clara Vargas Cullel, de la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica, en su libro De las fanfarrias a las salas de conciertoMúsica en Costa Rica (1840-1940), edición del año 2004, señala respecto de la música de salón: 

Los cambios económicos y sociales que se habían iniciado en la década de 1840, tuvieron su expresión más evidente en los centros urbanos y, sobre todo, en la ciudad de San José, a finales del siglo XIX. Nuevos servicios, mejora en el sistema de transportes, así como la construcción de numerosos edificios, calles, parques, monumentos y barrios, fueron algunos de esos cambios que transformaron el orden urbano y arquitectónico de la ciudad. También un aumento considerable de centros de entretenimiento y de sociabilidad, tanto para los sectores populares como para la élite. Esta sociabilidad se promovió formalmente por medio de clubes, centros, sociedades artísticas, sociedades de beneficencia, sociedades de socorro mutuo e, informalmente, en actividades como veladas conciertos, representaciones escénicas, bailes, cenas, picnics, excursiones, paseos y actividades deportivas. Muchas de estas actividades se realizaron en espacios nuevos como los teatros, hoteles, restaurantes, los que cada vez fueron más numerosos- A medida que la sociabilidad se incrementó, la necesidad de música también aumentó. 

Las orquestas de salón

Función social en bailes y actividades sociales 

En el mismo libro, De las fanfarrias a las salas de conciertoMúsica en Costa Rica (1840-1940), María Clara Vargas, actual decana de la Facultad de Bellas Artes de la UCR, manifiesta en torno de las orquestas de salón: 

Desde mediados del siglo XIX, las bandas, grupos improvisados integrados mayoritariamente por miembros de las bandas, o simplemente un pianista, eran los encargados de amenizar bailes y otras actividades sociales que requerían apoyo musical. A finales de la década de 1880, debido al aumento de músicos, de las actividades sociales y a nuevas disposiciones gubernamentales que desanimaban a los músicos militares a participar en toques particulares, se empezaron a organizar nuevas agrupaciones musicales. Estos nuevos grupos, llamados “orquestas de salón”, tenían entre cinco y diez integrantes, aunque en ocasiones especiales, llegaron a tener hasta treinta músicos. Eran grupos con un director, y ofrecían sus servicios para amenizar bailes matrimonios, paseos, picnics, serenatas, almuerzos, cenas, fiestas campestres, fiestas deportivas y celebraciones religiosas. A diferencia de los grupos aficionados, los cuales tocaban para entretenerse, estos nuevos grupos lo hacían para complementar su salario de profesor de música o de músico de banda. 

  1. Varios Autores (Costa Rica)

Melodías Heredianas, para marimba y orquesta (2016)

Arreglo: Vladislav Soyfer (Rusia)

Solista: Dennis Arce Matamoros 

Reseña biográfica

Dennis Arce Matamoros | Marimbista 

Primeros pasos en la música 

Nacido en Costa Rica, Dennis Arce Matamoros se inicia en la música a la edad de siete años, y a los catorce en percusión. Estudió en el Instituto Nacional de Música, donde fue alumno de los profesores Alejandro Molina y Bismarck Fernández. Ha ido desarrollando una carrera como solista a través de los años, especialmente con la marimba. Fue ganador del concurso Jóvenes Solistas de la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica en los años 2011 y 2015. En el año 2017 tuvo la oportunidad de tocar como solista el Concierto para marimba y orquesta, del compositor costarricense Luis Diego Herra, en la gira centroamericana de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Costa Rica, bajo la batuta del reconocido director Irwin Hoffman, en países como Nicaragua, Honduras, Guatemala y El Salvador. Además, ha tenido la oportunidad de asistir a seminarios en Alemania, Bélgica, Holanda y Estados Unidos. Actualmente es profesor de percusión en el Instituto Nacional de Música de Costa Rica. 

Integrante de varias orquestas y un ensamble 

Como músico de ensamble ha tenido la oportunidad de tocar con la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica, la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Costa Rica y la Orquesta Sinfónica Municipal de Cartago. Actualmente es músico de la Orquesta Sinfónica de Heredia, proyecto que se destaca por la difusión e interpretación de música contemporánea, y de la Banda de Conciertos de San José, del Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ). Asimismo, forma parte del Ensamble Eco, encargado, también, de la difusión de la música contemporánea. En el año 2017 asiste al International Katarzyna Mycka Marimba Academy”, en Arcata, California. Dennis Arce ha recibido clases de actualización con Katarzyna Mycka, Marta Klimasara, Ludwig Albert, Olaf Tzchoppe, Pascal Pons, Sergio Quesada, Chris Hanning, John Kilkenny, Fernando Meza y Sergio Quesada. 

MÚSICOS
Aplaudimos el talento y la entrega de las y los músicos de la OSH, quienes en cada concierto evidencian su capacidad de respuesta ante una propuesta contemporánea y retadora.

Entérese de los y las protagonistas del I programa de la temporada 2017 CON – TEMPO

Artistas invitados:

  • Cuauhtémoc Rivera (violín I México)
  • Andreas Neufeld (violín I Alemania)
  • Yolanda Martínez (piano I Cuba)
  • Leonardo Gell (cémbalo, piano I Cuba)
Instrumento Nombre
Violín I Erasmo Solerti
Violín I Caterina Tellini
Violín I Azeneth Lozaíga
Violín I Cristian Cruz
Violín I Johan Chapellín
Violín I Sara Miranda
Violín I Andrés Mendieta
Violín II Mariana Salas
Violín II Leonardo Perucci
Violín II Mauricio Campos
Violín II Carlos Vargas
Violín II Andrés Corrales
Violín II Daniela Garner
Violín II Roger León
Violín II Fabricio Ramírez
Violas Samuel Ramírez
Violas Elisa Hernández
Violas Amado Domínguez
Violas Mario Sequeira
Violas Luisana Padilla
Violoncellos Cristian Guandique
Violoncellos Beatriz Meléndez
Violoncellos Blanca Guandique
Violoncellos Thiago Máximo
Violoncellos Gerald Mora
Violoncellos Olman Ramírez
Contrabajos Jose Pablo Solís
Contrabajos Alberto Moreno
Contrabajos José Saavedra
Flauta Mario Velasco
oboe y corno inglés Roslyn Cerdas
Clarinete I Sergio Delgado
Clarinete II Daniel Porras
Contrafagot y Fagot Luis Diego Cruz
Corno francés Esteban Murillo
Corno francés Daniel Rivas
Trompeta Nahum Leiva
Trombón Luis Lizano
Tuba Andrés Porras
Percusión José María Piedra
Percusión Allan Vega
Percusión Andrés Barboza
Percusión Josué Jiménez
Percusión Dennis Arce
Piano Leo Gell
Órgano/ Celesta Kevin Sequeira
Cémbalo Yolanda Martínez
Bajo eléctrico Pedro García
Guitarra eléctrica  Alejandro Gómez