III programa 2017

 

Orquesta Sinfónica de Heredia

TEMPORADA  2017 | CON – TEMPO

III Programa

9 de abril, 11:00 am I Teatro Eugene O´Neill

11 de abril, 7:30 pm |  Parroquia Nuestra Señora Inmaculada | Heredia

Director titular: Eddie Mora

Artistas invitados: Cuarteto White (México), Dianelys Castillo (clarinete | Cuba)

Wojciech Kilar (Polonia | 1932 – 2013)

  • Orawa para cuerdas**

Marvin Camacho (Costa Rica | 1966)

  • Concierto guajojó en tres cantos*

Dimitri Shostakovich (Rusia | 1906 – 1975)

  • Sinfonía de cámara

* estreno mundial
**estreno nacional

 

VACIO
NOTAS AL PROGRAMA

Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ)

Municipalidad de Heredia

Asociación Sinfónica de Heredia (ASH)

Eddie Mora Bermúdez  | Director titular y artístico.

PROGRAMA 

Wojciech Kilar (Polonia | 1932 – 2013)

Orawa para cuerdas (Estreno nacional)

 Entre el sétimo arte y las salas de concierto

Wojciech Kilar es un compositor polaco, nacido el 17 de julio de 1932 en Leópolis, Polonia (actualmente Ucrania), y fallecido el 29 de diciembre de 2013, en Katowice. Compositor de música clásica y de cine. Galardonado con diversos premios. Perteneció, junto con Krzysztof Penderecki y Henryk Górecki, a la vanguardia polaca de la década de 1960. Cursó estudios de piano en algunas de las mejores academias de música de su país, incluyendo la Academia de Música de Katowice (Akademia Muzyczna w Katowicach), antes de trasladarse a París en 1959 para estudiar con Nadia Boulangeren su conservatorio.

Habiendo ya recibido críticas exitosas como compositor clásico, Kilar compuso su primera banda sonora para la película Lunatycy, en 1959, y desde entonces escribió la música para películas de algunos de los directores polacos más importantes, como Krzysztof Kieślowski, Krzysztof Zanussi, Kazimierz Kutzy Andrzej Wajda. Llegó a trabajar en más de cien títulos en su país, incluyendo los internacionalmente reconocidos Bilans Kwartalny (1975), Spirala(1978), Constans (1980), Imperativ (1982), Rok Spokojnego Slonca (1984), y Zycie za Zycie (1991). Asimismo, trabajó con directores de cine franceses y de otras partes de Europa, hasta que Francis Ford Coppola le ofreció su debut en lengua inglesa con su vibrante adaptación de Drácula, de Bram Stoker, en 1992.

Sus otras creaciones para películas en lengua inglesa fueron, el trío de Roman Polanski: La muerte y la doncella (1994), La Novena Puerta (1999) y El pianista (2002), y la de Jane Campion Retrato de una dama (1996), que se caracterizan por sus bajos y violoncelos, temas profundamente románticos y con progresiones de acordes minimalistas. A pesar de estas incursiones, la mayoría de sus trabajos en los últimos años fueron para películas polacas dirigidas por Zanussi o por Wajda.

Además de su obra para el cine, Kilar continuó escribiendo y publicando trabajos puramente clásicos, de los cuales cabe destacar una sonata para trompa, una pieza para un quinteto de viento, unas piezas para orquesta de cámara y coro, los aclamados Baltic Canticles, la épica Èxode (famosa por ser la música del tráiler de La lista de Schindler), y además de su Concierto para piano y orquesta dedicado a Peter Jablonski.

Nota del diario español El País, publicada el mismo día de su fallecimiento, el 29 de diciembre de 2013:

Wojciech Kilar, compositor polaco de fama internacional por las bandas sonoras que creó para películas de Roman Polanski y Francis Ford Coppola, falleció ayer a los 81 años en su ciudad de residencia, Katowice, en el sur de Polonia. Kilar padecía un cáncer desde hacía varios años.

Kilar era uno de los más apreciados y premiados compositores polacos contemporáneos. A lo largo de su medio siglo de carrera artística fue autor de partituras de muy diversos géneros, del concierto a la sinfonía, pasando por el ballet, aunque el inconfundible estilo de las obras que compuso para el cine haya eclipsado en gran medida el resto de su obra.

Su nombre empezó a ser conocido por el público no especialista a partir de 1992, cuando Francis Ford Coppola le propuso componer la banda de su Drácula. Aquella partitura le valió el premio al mejor compositor de música cinematográfica de la Sociedad Americana de Compositores, Autores y Editores. Parece que Coppola no le había marcado directrices demasiado precisas para la composición, y sorprendido al recibir la obra, le preguntó qué hacía falta para escribir aquella música. Kilar le replicó: “Basta con vivir en Katowice”.

Kilar nació en 1932 en lo que entonces era la capital de la Silesia polaca, Lwow, y actualmente es la ciudad ucrania de Lviv. Tras la deportación de la población polaca en 1944, la familia se estableció en Rzeszow, donde el joven Kilar, estudiante de piano, empezó a familiarizarse con la obra de Ravel, Debussy y Zymanowski. En 1948 se instaló en Katowice, donde fijaría su residencia y donde entre 1955 y 1958 amplió sus estudios de piano y composición con Boleslaw Woytowicz, que le marcó profundamente. De aquella época data también su primera obra publicada,Mala uwertura [Pequeña obertura](1955).

Tras concluir su formación con Woytowicz, entre 1959 y 1960 ese periodo tomó lecciones de la maestra de compositores Nadia Boulanger en París. Empezó su carrera musical como un versátil compositor neoclasicista, tan hábil en la escritura polifónica que había estudiado con Woytowicz como en las complejidades de la sinfonía concertante, pero a partir de 1962 empezó a interesarse por las técnicas más innovadoras(Riff 62)y la música vocal(Diphthongos,de 1964 yUpstairs/downstairs,de 1971). Su producción de aquella época, que una crítica calificó de “constructivismo sonorista”, estableció su reputación como uno de los principales músicos de vanguardia de Polonia. En ese periodo compuso también un ballet inspirado en la obra de Poe,Maska czarnej smierci [La máscara de la muerte negra](1961).

Sin embargo, en los setenta simplificó su estilo compositivo y empezó a escribir obras inspiradas en el folklore(Krzesany, Siwa mgla, Orawa)que se incorporaron a los repertorios internacionales y con los que cosechó un éxito apreciable. También empezó a crear música sacra(Bogurodzica [La madre de Dios], Angelus o Victoria).

Desde finales de los años cincuenta Kilar empezó a componer partituras para el cine. Arrendaba su talento a lo que consideraba “la forma artística contemporánea más común” en atención a tres criterios, por este orden: la reputación del director, el salario y el guion. Con arreglo a ellos, trabajó para directores polacos de la talla de Andrzej Wajda, Krzysztof Kieslowski o Krzysztof Zanussi, que rodó una película biográfica sobre el músico. Pero tras el filón de la banda sonora deDrácula, cuyos temas se cuentan entre los máscitadosmusicalmente en otras películas, sus características progresiones de bajos y violonchelos se incorporaron también a filmes comoLa novena puerta(1994), la multipremiadaEl pianista(1999) yLa muerte y la doncella, (2002), de Polanski;Retrato de una dama, (1996) de Jane Champion; oLa lista de Schindler, que utilizó en su tráiler un tema de Kilar,Éxodo. También firmó la partitura deLa noche es nuestra(2007), de James Gray.

Orawa [Orava]: imágenes montañosas y pastoriles

Orava es la única obra en la que no cambiaría una sola nota, a pesar de que la he observado muchas veces […]. Lo que he conseguido con ella refleja todo lo que me esfuerzo para ser el mejor Kilar posible, dijo el compositor en una entrevista.

La pieza completa el ciclo de Kilar titulado “Tatra Mountain Works”, que trae a la mente toda una serie de asociaciones. Se refiere no solo a la región geográfica situada entre Polonia y Eslovaquia, sino también, al río que fluye a través de dicha región. Así, la progresión musical de Orava puede verse como una corriente que fluye con rápidamente a través de cavidades rocosas, revelando, una y otra vez, distintos paisajes con su cruda belleza. Del mismo modo, la obra también trae a la mente un prado montañoso recién segado, luego de que un rebaño de ovejas ha pastado ahí, y donde jóvenes pastores bailan su danza de ladrones montañeses hacia el final del verano.

Marvin Camacho (Costa Rica | 1966)

Concierto Guajojó en tres cantos (Estreno mundial)

Maestro de la composición reconocido dentro y fuera del país

Marvin Camacho Villegas nace en Barva de Heredia, Costa Rica, en 1966. Su formación musical en piano y composición la realiza en el Conservatorio de Castella y la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica. Entre sus principales formadores se encuentran Roger Wesby, Mario Alfagüell, Luis Diego Herra, Bernal Flores, Benjamín Gutiérrez y Pilar Aguilar.

Sus trabajos en composición han sido reconocidos con diversos lauros: Premio Nacional de las Artes (1984), por su Meditación Bribrí para contrabajo solo; Premio Nacional en Composición Aquileo Echeverría (2007), por su Sinfonía n.° 2 “Humanidades”; Premio ACAM (2010), por su Sonata dall´ Inferno para piano; Premio Nacional en Composición Aquileo Echeverría (2012), por su Concierto n.° 1 “Iniciático” para piano y orquesta; y Premio ACAM (2016), por su Salmo n.° 1: De la Sabiduría del Rey Salomón para orquesta sinfónica.

Gran parte de su catálogo autoral se ha apreciado en países de América y Europa, inclusive, en el Carnegie Hall de Nueva York y el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México.

Su producción fonográfica

Algunas de sus obras se han grabado en la serie Memoria Musical Costarricense Vols. I, II y III (Universidad de Costa Rica), CD Disparate y Locura (Universidad Nacional Autónoma de México – Universidad de Costa Rica), CD Reflexiones de Don Quijote (Universidad Autónoma de Madrid), CD Tiempos (Orquesta Sinfónica de Heredia) y CD Nosotros – Música de Cámara Costarricense (Universidad de Costa Rica).

Su primer disco monográfico, Rituales y leyendas, fue publicado en 2012 y recoge obras para diversas formaciones, interpretadas por músicos de varios países. En 2013 fue presentado su segundo trabajo monográfico, el álbum doble Salmos cotidianos, con una selección de su obra sinfónica y sinfónico-coral. Su producción, Las memorias de Sibö, es un disco-libro que recrea la mitología indígena costarricense con interpretaciones del Quinteto de Maderas Kaltak y la narración del propio Camacho, presentado en noviembre de 2015.

Su más reciente producción discográfica se titula Piano ritual (2016), en la cual el pianista Leonardo Gell interpreta seis obras de Camacho, mientras que el compositor aporta la voz, y el acompañamiento orquestal corre por cuenta de la Orquesta Sinfónica de Heredia, bajo la dirección del maestro Eddie Mora, director titular del ensamble sinfónico herediano.

Entre sus estrenos más destacados se encuentran:

–       Las Cortes de Cádiz (Orquesta del Gran Teatro Manuel de Falla, España), Sinfonía n.° 1 “Cuadros Orquestales” (Orquesta Sinfónica de la Universidad Rey Juan Carlos, España)
–       Sinfonía n.° 2 “Humanidades” (Orquesta del Conservatorio de Castella, Costa Rica)
–       De profundis – Concierto para trío y orquesta (Trío Concertante – Orquesta Sinfónica de Heredia, Costa Rica)
–       Poema Sinfónico “Un hombre llamado Don Quijote” para soprano y orquesta(Zamira Barquero–Orquesta Sinfónica de la Universidad de Costa Rica)
–       Posludiopara saxofón barítono y banda (Elmer Richmond – Banda de Conciertos de Cartago, Costa Rica)
–       Canto a Wihtmanpara fagot y banda (Cindy Bolandi – Banda de la Universidad de Wisconsin y Banda de Conciertos de San José)
–       Concierto n.° 1 “Iniciático” para piano y orquesta (Leonardo Gell – Orquesta Sinfónica de la Universidad de Costa Rica y Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba)
–       Cantata Salmos Cotidianos y Stabat Mater(UCR Coral, Costa Rica)
–       Te Deum y Poema (Glenda Juárez, Coro Sinfónico Nacional y Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica)
–       Obertura y Habanera (Banda Sinfónica de la Fundación Carlos Gomes, Brasil)
–       En el Umbralpara percusión y orquesta de cuerdas (Gustavo Ramos – Sinfonietta de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México)
–       Fantasía n.° 1para piano y orquesta (Giuseppe Gil – Orquesta Sinfónica de la Academia Estatal de Vilnius, Lituania, y Orquesta Sinfónica de Kostromá, Rusia)
–       Los Caminos de Don Quijote para acordeón solista, cuerdas y percusión (Jesús Mozo – Orquesta Sinfónica de Heredia, Costa Rica)

Donación de su catálogo en Madrid,  España y Archivo Histórico Musical-UCR

En el año 2012, Marvin Camacho donó alrededor de cincuenta partituras de su catálogo al Archivo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid, siendo el único compositor latinoamericano en resguardar su obra en esa prestigiosa institución. Asimismo, en noviembre de 2015, realizó la entrega oficial de todos sus manuscritos al Archivo Histórico Musical de la Universidad de Costa Rica, siendo el primer compositor costarricense en ofrecer en calidad de custodia su patrimonio original a dicha institución.

De comisiones musicales y conferencias

Asimismo, sus Sonata dall´ Inferno (I. Allegro con fuocco),Quijotada n.° 3 y Nocturnofueron seleccionadas como obras impuestas en el I Concurso Internacional de Música Contemporánea “La música de los últimos 100 años” (Lituania, 2014), así como, De bosquejos y diabluras le fue comisionada como obra impuesta en la categoría avanzada del VIII Concurso Internacional de Piano María Clara Cullell (Costa Rica, 2015).

Como conferencista y compositor, Camacho ha sido invitado por la Universidad de Valladolid, la Escuela Superior de Música de Cataluña, la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad Complutense de Madrid, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, el Festival de La Habana de Música Contemporánea, la I Jornada Cultural Costarricense en Cuba, el Festival Leo Brouwer de Música de Cámara (Cuba), la Academia Estatal de Vilnius (Lituania), el Conservatorio Nacional de Música de México y el Seminario de Composición Musical (Costa Rica). Su música se ha interpretado, además, en el Festival Internacional de Música de Cádiz, Festival de Miami, Conferencia Internacional de Dobles Cañas (Nueva York), Festival Internacional de Música de Pará (Brasil), Festival Internacional de Música Académica Latinoamericana y Festival Música Clásica por los Caminos del Vino (Mendoza, Argentina).

Labor docente y distinciones

Actualmente,  es profesor catedrático de la Universidad de Costa Rica, donde funge como Subdirector de la Escuela de Estudios Generales, Coordinador del Programa de Cursos Libres y Extensión Docente, y profesor de la Etapa Básica de Música de la Sede Regional del Atlántico. Asimismo, es Coordinador de Vida Estudiantil de la Universidad de Iberoamérica (UNIBE) y Presidente de la Asociación Sinfónica de Heredia.

Asimismo, le fueron otorgadas las distinciones Hijo predilecto de los cantones de Turrialba y su natal Barva.

Concierto Guajojó en tres cantos

La hija del cacique convertida en un pájaro nocturno

El Concierto para clarinete en Si bemol y orquesta de cuerdas, es una obra concebida en dos movimientos ligados por un lamento que interpreta el clarinete solista.

El primer movimiento inicia con un adagio y se desarrolla hacia un movimiento rápido, en el cual se relata la historia del cacique de una tribu, quién es también hechicero, que tiene una hija que se enamora de un guerrero. El cacique no permite esta relación y asesina al guerrero en la montaña. La hija al darse cuenta del terrible hecho, tiene una fuerte discusión con su padre y lo amenaza con contarle a toda la tribu el suceso; el hechicero asustado y a la vez enojado, transforma a su hija en un pájaro nocturno.

Esto da inicio al segundo movimiento, que es un movimiento lento, donde constantemente se oye el canto del Guajojó, el pájaro en el cual fue convertida la doncella por su propio padre. El segundo movimiento inicia con el clarinete solista haciendo el canto del Guajojó, mismo canto que cierra la obra.

Esta obra es dedicada a la clarinetista cubana Dianelys Castillo, quien a lo largo de su carrera ha interpretado varias obras del maestro Camacho.

Dimtri Shostakovich (Rusia | 1906 – 1975)

Sinfonía de cámara (Estreno nacional)

Camino empedrado de un genial compositor condicionado

Dimitri Shostakovich, compositor soviético, nace en San Petersburgo, en el año 1906, y fallece en Moscú, en 1975. Su producción abarca todos los géneros: ópera, comedia musical, sinfonía, miniatura para piano, música concertante, cantata, cuarteto de cuerdas y música para el cine. Autor prolífico, escribió un total de 147 números de opus, correspondientes, muchos de ellos, a obras que hoy se cuentan entre las páginas más interpretadas y grabadas del repertorio académico.

Persecuciones y condenas por parte de un régimen totalitario

Sin embargo, a pesar de ser considerado, junto a Prokofiev, el compositor más representativo de la desaparecida Unión Soviética, su carrera no fue fácil: premios y condecoraciones -entre los que se contaban los Premios del Estado y Lenin y la distinción de Artista del Pueblo-, se alternaban con continuas persecuciones y condenas por parte del mismo régimen que lo laureaba, bajo la acusación de realizar una música antipopular y en exceso moderna. Todo ello dejó su huella en el estilo de sus últimas composiciones, caracterizadas por un tono amargo y sombrío, así como, también, por una crudeza que contrasta con el espíritu jovial y desenfadado de las primeras obras.

La carrera ascendente de Shostakovich sufrió un inesperado revés con el estreno en 1934 de su segunda ópera, Lady Macbeth de Mtsensk: entusiásticamente recibida por el público, tanto en Leningrado como en su posterior escenificación en Moscú, fue retirada de cartel tras la aparición de una crítica en el diario oficial Pravda, titulada Caos en lugar de música, en la que se acusaba al compositor de haber escrito un «concierto de aullidos», ajeno a los presupuestos de la música socialista, que debía ser clara y fácilmente asequible.

Se iniciaba así una larga y contradictoria relación con el régimen estalinista: mientras en Occidente era considerado el compositor oficial soviético, en su propio país Shostakovich hubo de sufrir las injerencias de sus autoridades culturales, a pesar de lo cual, y pese a su aparente aceptación tácita de los preceptos del realismo socialista, consiguió mantener siempre su independencia creativa.

Los estrenos de la clásica Sinfonía n.° 5 y, sobre todo, de la patriótica Sinfonía n.° 7 «Leningrado», símbolo de la lucha del pueblo ruso contra el invasor nazi, rehabilitaron a un compositor que en 1948 volvió a ver de nuevo prohibida la ejecución de sus obras bajo el estigma del formalismo.

 

De familia con gran tradición cultural y su primera sinfonía

Nacido en el seno de una familia en la cual la cultura ocupaba un lugar importante, Shostakovich recibió sus primeras lecciones musicales de su madre, pianista profesional, a una edad que se puede considerar relativamente tardía: nueve años. Ante sus grandes progresos, en 1919 ingresó en el Conservatorio de Leningrado, en donde tuvo como principal maestro a Aleksandr Glazunov. Huérfano de padre desde 1922, proseguía sus estudios al mismo tiempo que, para mantener a su familia, tocaba en diversas salas de cine como pianista acompañante.

El estreno en 1926 de su sorprendente Sinfonía n.° 1, escrita en ocasión de su graduación en el conservatorio, atrajo inmediatamente sobre él la atención del mundo musical. Las obras inmediatamente posteriores, como la ópera La narizo el ballet La edad de oro, no hicieron sino confirmar el talento de un joven compositor especialmente dotado para la sátira.

Últimos opus con un tono obituario

Tras la muerte de Stalin en 1953, la música de Shostakovich se hizo más personal, y se tradujo en una larga serie de partituras presididas por la idea de la muerte. Es el caso de las tres últimas sinfonías y de sus cuartetos de cuerda, un género que el compositor convirtió en el medio idóneo en el que expresar sus preocupaciones y miedos de una manera privada, sin necesidad de recurrir a máscaras o disfraces. Su música, sobre todo la de estos años postreros, ha influido considerablemente sobre la de sus compatriotas más jóvenes, como Alfred Schnittke o Edison Denisov, entre otros.

SINFONÍA DE CÁMARA EN DO MENOR

Dos lecturas interpretativas…un solo drama humano

La Sinfonía de cámara en do menor,opus110,es una orquestación del Cuarteto n.° 8 en do menor,opus110, realizada por su amigo Rudolf Barshai. Shostakovich escribió el cuarteto en el mes de julio de 1960, durante una visita a Dresde, devastada por los bombardeos británicos y americanos a petición de Rusia.  Los soviéticos lo habían enviado a la República Democrática Alemana para que pusiera música al film“Cinco días, cinco noches”. El cuarteto llevaba el subtítulo “A la memoria de las víctimas del fascismo”, algo que sin duda complació a las autoridades soviéticas. Su hijo Maxim lo interpretó como un homenaje a todas las víctimas del totalitarismo.

La versión para orquesta de cuerda es una de las primeras realizadas por Barshai, bajo la dirección del compositor y con su completa aprobación, lo cual garantiza su integridad artística. La obra se divide en cinco movimientos que se interpretan sin interrupción.

El primer movimiento, Largo, empieza en forma canónica, presentando el famoso tema familiar de Shostakovich, DSCH (ver explicación al final), en los bajos. Continúa con una cita en modo muy lento del principio de la primera sinfonía. Luego, aparece una escala descendente y un tema relacionado con su quinta sinfonía. Los temas parcialmente son recapitulados en orden inverso, enlazando sin pausa con la parte siguiente.

El segundo movimiento, Allegro molto, comienza con un violento tema combinado con las notas DSCH. El segundo tema es una Danza de la muerte que proviene de su Trío para piano. Se trata de una melodía fácilmente reconocible de origen judío. Se escucha nuevamente el tema DSCH. Estos elementos se desarrollan en forma de una abreviada forma sonata.

El tercer movimiento, Allegretto, empieza con el tema DSCH en los violines, seguido por un siniestro vals, también de origen judío. El segundo tema es otro grotesco vals. El ritmo cambia de ternario a binario, apareciendo una referencia a su Concierto para violoncelo. El material es recapitulado sin el tema del concierto, que es sustituido por una amplia frase de los violines.

El cuarto movimiento, Largo, empieza con salvajes acordes como si se trataran de disparos. Luego, aparece el tema aumentado de su Concierto para violoncelo, seguido por la canción Atormentado por una lastimosa cautividad. El tercer tema pertenece a su ópera Lady Macbeth. El tema del Concierto para violoncelose escucha nuevamente en una corta recapitulación, junto con los salvajes acordes y el famoso tema DSCH.

El último movimiento, Largo, consiste en una fuga lenta, que toma el tema  DSCH del principio de la sinfonía, en forma de una profunda reflexión con amargos rasgos. Esto nos conduce a un desolador final, sin que aparezcan señales de redención. La música termina apagándose lentamente.

Como siempre, la música de Shostakovich tiene sus dos interpretaciones. En la oficial describe la ciudad de Dresde devastada por la guerra. Los salvajes acordes del cuarto movimiento, dijo que eran las bombas que caían sobre Dresde, terminando la obra con una visión apocalíptica de la destruida ciudad.

Pero la versión oculta nos parece mucho más real. El tema DSCH, que representa, como hemos visto anteriormente, al propio compositor, nos dice claramente que se trata de una confesión personal. Durante la época en que escribe el cuarteto confesó a sus amigos íntimos que había pensado en suicidarse. Quería escribir esta obra como una explicación a su trágica acción. Pensemos en dos hechos traumáticos que le habían ocurrido recientemente. El diagnóstico de una poliomielitis y, especialmente, su obligación de alistarse al partido comunista en 1960. Su hijo Maxim cuenta que su padre lloró cuando fue obligado a afiliarse al partido, como una derrota en su batalla contra el régimen. Debido a ello, el compositor fue obligado a escribir en el periódico oficial Pravda, una serie de artículos condenando a la música burguesa occidental.

A lo largo de la obra realiza una serie de citas de temas que ha escrito en las diversas etapas de su vida, empezando por la de su primera sinfonía escrita a los 19 años. En el segundo movimiento, la cita de la danza judía de la muerte representa que los dirigentes comunistas lo enviaban a la muerte, al forzarlo a inscribirse como miembro del Partido Comunista. En el tercer movimiento, su nueva cita de música judía señala el antisemitismo soviético, que como le ocurría a él mismo sin serlo, se sentían perseguidos. Las autoridades soviéticas le habían obligado a rehabilitarse escribiendo obras como el citado concierto.

Los acordes salvajes del cuarto movimiento se pueden interpretar como los tres golpes dados en la puerta de su casa por los escuadrones de la muerte estalinistas. Desde la condena de su ópera, también citada en el cuarteto, siempre estaba espantado, durmiendo con una maleta al lado de su cama, en espera de las terroríficas llamadas.

La cita de la canción rusa Atormentado por una lastimosa cautividad, que es una canción fúnebre, nos muestra su dolor por la falta de libertad. También puede interpretarse como la contemplación de su propio funeral. En el último movimiento se reafirma en sus personales pensamientos, sin encontrar ninguna esperanza de un feliz desenlace. Solo la muerte podía terminar con aquella pesadilla. El cuarteto se interpretó en 1975 durante el funeral del compositor.

Como se ha comentado, el motivo del viaje de Shostakovich a Alemania, era producir la banda sonora del film Cinco días, cinco nochesopus 111. Se trata de la primera coproducción germano oriental-soviética. Es un mediocre film sobre la salvación y restauración por las tropas soviéticas de los cuadros de la Galería de Dresde, arrasada por los bombardeos. Por suerte, las obras de arte se mantuvieron ocultas en diversos sitios protegidos. Shostakovich realiza una música que es más importante que la obra para la cual estaba destinada. Su música se convierte en un himno a la cultura y a los valores morales de la humanidad, y en un lamento por su permanente compromiso con los poderes de los bárbaros. En la parte dedicada a la liberación de Dresde utiliza el conocido tema de la novena sinfonía de Beethoven.

DSCH: Es un motivo musical utilizado por elcompositor ruso Dimitri Shostakóvich para representarse a sí mismo. Se trata de un criptograma musical, como lo fue el motivo BACH de Johann Sebastian Bach. El motivo DSCH está formado por las notas re-mibemol-do-si, que equivale a D-Es-C-H ennotación musical alemana, correspondientes a las iniciales del compositor (Д. Ш., siendo su nombre y apellido encirílico Дмитрий Шостакович),transliteradasal alemán (D. Sch.).

Fuente del texto: http://www.historiadelasinfonia.es/

Solistas invitados

Cuarteto de cuerdas José White (México)  

Considerado uno de los cuartetos de cuerdas más importantes en la actualidad mexicana, el Cuarteto de Cuerdas José White nace en 1998. Tan solo dos años después, en el año 2000, gana el primer premio en el Tercer Concurso de Música de Cámara en la ciudad de Salamanca, Guanajuato, México.

En México se han presentado en el Festival Cervantino, en el Foro de Música Nueva “Manuel Enríquez” desde el año 2000, así como en ciclos de música contemporánea en el MUNAL, en el Festival de Música de Cámara de San Miguel de Allende como intérpretes y presentando obras de estreno comisionadas por el festival, además de ser maestros en residencia.

Han realizado giras de conciertos por los Estados Unidos, Europa, Canadá y América Latina, y se han presentado como solistas al frente de la Orquesta Filarmónica de Minería, Orquesta Sinfónica de Aguascalientes, Orquesta Filarmónica de Zacatecas, Orquesta Filarmónica de la UACH y la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México.

Al mismo tiempo, el cuarteto ha desarrollado, gracias al apoyo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, un concurso, cuya finalidad es fomentar la composición de obras contemporáneas para el formato del cuarteto de cuerdas.

La agrupación de cámara ha compartido el escenario con Jerry Horner y Christine Vlak (viola), Luis Humberto Ramos, Thomas Jones y Tara Bouman (clarinete), Roberto Limón y Rodrigo Neftalí (guitarra), Wendy Holdaway (fagot), Horacio Franco y Luis Julio Toro (flauta); igualmente, con Michiko Otaki, Marta García Renart, Ana María Tradatti, May Phang y Jorge Federico Osorio (piano); Jesús Castro Balbi, Bozena Slawinska y Juan Hermida (cello); Eva Gruesser, Jorge Risi y Rafael Machado (violín), con el Cuarteto Latinoamericano y el Cuarteto Penderecki, entre otros.

Han sido maestros en residencia durante el Festival de Música de Cámara Aguascalientes desde sus inicios al presente. Han recibido en tres ocasiones el apoyo que otorga el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes dentro del marco México en Escena, así como becas estatales en la ciudad de Aguascalientes, México.

El repertorio de este conjunto es muy variado, ya que va desde los tradicionales y obligados cuartetos “clásicos” de cuerdas, haciendo un recorrido por los cuartetos mexicanos y latinoamericanos de compositores de siglos pasados, hasta los actuales de jóvenes creadores de Latinoamérica, estrenando obras diversas en los más variados escenarios.

Hoy en día, el Cuarteto José White hace una considerable labor en el ámbito pedagógico realizando conciertos didácticos, talleres de música de cámara y conferencias para darle magnificencia a la música contemporánea con lenguajes de vanguardia.

Dianelys Castillo, clarinete (Cuba)

Dianelys Castillo es Magíster en Música por la Universidad Simón Bolívar, Venezuela (2015), en la clase del maestro Luis Rossi. Graduada con Título de Oro de la Licenciatura en Música de la Universidad de las Artes de La Habana (2009), bajo la tutela del maestro Vicente Monterrey. Desde 2011, ingresó a la Academia Latinoamericana de Clarinete con sede en Caracas, Venezuela. Ha recibido clases magistrales de los venezolanos Valdemar Rodríguez, Jorge Montilla, Edgar Pronio, Mark Friedman, Gorgias Sánchez y Carmen Borregales; así como de Michel Arrignon (Francia), Alain Damiens (Francia), Francesco Belli (Italia) y Antonio Saiote (Portugal), entre otros.

Laureada clarinetista cubana

Durante su carrera ha obtenido diversos lauros: Primer Premio del Concurso para Jóvenes Solistas de la Joven Filarmónica Amadeo Roldán (Cuba, 2004); Primer Premio del Concurso Nacional de Clarinete Amadeo Roldán (Cuba, 2005); Primer Premio del Concurso Nacional de Música de Cámara Musicalia, a dúo con el pianista Leonardo Gell (Cuba, 2007); Primer Premio del Concurso Nacional de Música de Cámara Musicalia, junto al Trío Concertante (Cuba, 2008); Tercer Premio del Concurso Internacional de Música de Cámara Ciutat de Vinaròs (España, 2008); Primer Premio del Concurso Nacional de Música de Cámara de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, junto al Trío Concertante (2008); Premio de Oro del Festival Primavera de Abril, junto al Trío Concertante (Corea, 2009); Primer Premio del X Festival de Jóvenes Clarinetistas Venezolanos (Venezuela, 2013); Premio de Oro y Premio de Plata del Festival Primavera de Abril, junto al Dúo Promúsica (Corea, 2016); Premio Música de Cámara y Gran Premio en la Feria Internacional CUBADISO 2016, por el álbum “Caribe Nostrum” (Sellos La Ceiba y Colibrí) del compositor Guido López-Gavilán. Participó, además, en el Concurso Internacional de Clarinete de Markneukirchen (Alemania, 2006).

Su debut, conciertos y grupo de cámara

Debutó como solista a los 17 años y ha sido acompañada por las orquestas cubanas más importantes, incluida la Sinfónica Nacional, bajo la batuta de Iván del Prado (Cuba), Fabricio Ficiur (Italia), Pablo Alvarado (Chile) y Daiana García (Cuba). Además, ha participado como solista junto a la Orquesta Sinfónica de Heredia (Costa Rica) y la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar (Venezuela), bajo la dirección de Guido López-Gavilán (Cuba) y César Iván Lara (Venezuela), respectivamente.

Como concertista, Dianelys Castillo se ha presentado en escenarios de Argentina, Venezuela, Costa Rica, Colombia, Curazao, Cuba, España, Alemania y Corea del Norte; así como, en el Festival Internacional de Música Académica Latinoamericana (Mendoza, Argentina, 2010); IX y X Festivales de Jóvenes Clarinetistas Latinoamericanos (Caracas, 2011 y 2013); Festival Primavera de Abril (Corea del Norte, 2010 y 2016); I y II Festival Leo Brouwer de Música de Cámara (La Habana, 2009 y 2010); Festival de La Habana de Música Contemporánea (Cuba, 2003 a 2009); Festival de Música Antigua Esteban Salas (La Habana, 2008), y Festival Internacional Música Clásica por los Caminos del Vino (Mendoza, Argentina 2013).

Desde el año 2002, mantiene un dúo junto al pianista Leonardo Gell, y a partir de 2007 ambos crearon el Trío Concertante, junto al violinista Fernando Muñoz. Dicha agrupación marcó un precedente en la camerística cubana al ser el primer conjunto laureado internacionalmente en certámenes de música de cámara. Dianelys fungió como directora y fundadora del Quinteto de Vientos Santa Cecilia (2005-2010) y primer clarinete de la Joven Filarmónica Amadeo Roldán (2002-2005), y la Orquesta de Cámara de La Habana (2006-2010).

Colaboraciones con destacados músicos

Ha colaborado con reconocidos músicos como Leo Brouwer, Juan Piñera, Guido López-Gavilán, Alfredo Diez Nieto, Tania León (Cuba), Marvin Camacho y Eddie Mora (Costa Rica); así como, con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar (Venezuela), durante la puesta en escena de la ópera “Bolívar”, de Darius Milhaud. (Caracas, 2012), y con la Orquesta Juvenil de Caracas, bajo la dirección del maestro Leon Botstein (2013). Participó, también, en el estreno en Venezuela de la obra Circus Maximus, del compositor norteamericano John Corigliano, bajo la dirección de Alfredo Rugeles, contando con la presencia durante el montaje del propio compositor (Caracas, 2013). En 2011, estrenó De profundis, concierto para trío y orquesta, compuesto por el compositor costarricense Marvin Camacho y dedicado al Trío Concertante, junto a la Orquesta Sinfónica de Heredia (Costa Rica) dirigida por Guido López-Gavilán. Fue invitada por la Orquesta Gran Mariscal de Ayacucho para la puesta en escena de la Zarzuela Luisa Fernanda (Caracas, 2015) y participó en la Temporada n.° 20 del Ballet Cascanueces, en la Sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño, junto a la Orquesta Sinfónica de Venezuela (2015). Con esta última orquesta, ha sido invitada regularmente como segundo clarinete y clarinete piccolo. Durante un año fungió como clarinetista de la Banda Marcial Caracas, puesto que ganó por concurso, en julio de 2015.

Integrante de importantes agrupaciones sinfónicas

Entre 2011 y 2015, integró la fila de clarinetes de la Banda Sinfónica Juvenil Simón Bolívar, perteneciente al Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela. Como miembro de esta última agrupación, trabajó con los directores Thomas Clamor (Alemania), Johan de Meij (Holanda), Jan Van der Roost (Bélgica), Antonio Saiote (Portugal) y Ferrer Ferrán (España), estrenando muchas obras para esta formación instrumental. Como integrante de la Banda Sinfónica Juvenil Simón Bolívar, participó en la Gira Colombia 2012, presentando conciertos en el Auditorio León de Greiff (Bogotá) y el Teatro Metropolitano de Medellín, en el marco del III Congreso Internacional de Música para Banda. Asimismo, participó en la Gira Europa 2013, presentando conciertos en el Teatro Châtelet de París, en la ciudad de Zomergem (Bélgica), Festival de Kerkrade (Holanda), Jungfrau Music Festival en Interlaken (Suiza) y el Palau de la Música de Valencia (España). Vuelve a escenarios colombianos en la Gira Colombia 2014, presentándose nuevamente en el Auditorio León de Greiff y en Tocancipá, en el marco del I Festival Internacional de Música Toquemus 2014, siendo en esta gira clarinete concertino de la agrupación.

Su discografía se resume de la siguiente manera:

  1. CD-DVD Clásicos cubanos del siglo XIX (Colibrí, 2008).
  2. CD “Capricho cubano” (Colibrí, 2011).
  3. CD “Caminos” (OSH | Costa Rica, 2011).
  4. CD-DVD “Piñera-Concertante” (Colibrí, 2012).
  5. CD-DVD “Caribe Nostrum” (La Ceiba-Colibrí, 2012), ganador del Premio Música de Cámara y el Gran Premio de la Feria Internacional CUBADISO 2016.
  6. Como integrante de la Banda Sinfónica Juvenil Simón Bolívar, participó en el CD Mambos y Fanfarrias, bajo la dirección de Thomas Clamor (Caracas, 2012).
  7. Además, participó en la banda sonora del filme cubano El viajero inmóvil (ICAIC, 2008).
  8. Y como integrante del grupo de música venezolana Quintillo Ensamble, participó en el CD Suácata (Venezuela, 2014).

Finalmente, ejerció como profesora de clarinete y música de cámara en el Conservatorio Amadeo Roldán (La Habana, 2005-2009), y en los centros académicos pertenecientes al Sistema Nacional de Orquestas de Venezuela, dedicada a la formación de músicos desde tempranas edades (2011-2016). Actualmente, está vinculada al proyecto de Orquestas y Coros Fundación Esperanza Azteca, en Chiapas, México.

DIANELYS CASTILLO: UN VALOR DE LA CULTURA CUBANA

Por: Martha Ríos / Web de Radio Habana, Cuba

Para quienes nacimos en Cuba, el décimo mes del año es de gran significación histórica y cultural, por estar vinculado a efemérides patrias. Los primeros acontecimientos se remontan al 10 de octubre de 1868 con el inicio de las luchas independentistas contra la metrópoli española y al día 20 de ese mismo año, cuando los cubanos entonaron por primera vez las notas del Himno Nacional.

Por ósmosis, octubre es pletórico en sucesos relacionados con la creatividad de los hijos de esta tierra. Parece como si cada año por estos días, la vida renaciera y se multiplicaran las acciones en todas las esferas, incluyendo las artes.

Entre los hechos acontecidos dentro y fuera de la mayor isla de Las Antillas, protagonizados por cubanos, destaca el Primer Premio del Concurso de Clarinete, en la categoría A (menores de 30 años), que obtuviera Dianelys Castillo, en el X Festival de Jóvenes Clarinetistas Venezolanos, realizado en Caracas, a principios de este mes.

Según testigos, (profesores, instrumentistas, crítica especializada y público en general), la competencia fue muy reñida pues se presentaron músicos de alta valía de Colombia, Venezuela y otros de la nación caribeña.

El jurado estuvo integrado por Luis Rossi (afamado luthier y clarinetista chileno-argentino), los franceses  Jean Louis Renne y Aude Camus y el belga Eddy Vanoosthuyse

El premio consistió en un clarinete Buffet Crampon modelo Tosca -que le fuera entregado a Dianelys Castillo de manos del prestigioso clarinetista francés Paul Meyer- y un concierto como solista junto a la Orquesta Sinfónica Juvenil Simón Bolívar, bajo la dirección del maestro venezolano César Iván Lara.

Cuentan que fue una apoteosis la gala de esa noche. La cubana interpretó el Concierto para clarinete y orquesta, de Jean Francaix, con el cual cautivó al auditorio de la sala Simón Bolívar del Centro de Acción Social por la Música.

Tras largas ovaciones, se vio obligada a ofrecer un encore, y escogió nada más y nada menos que Santa Cecilia, de su coterráneo, Manuel Corona (1880-1950).

Sin embargo, poco se conoce de este lauro en la cuna de la talentosa muchacha de sólo 26 años, donde se formó en los niveles elemental, medio y superior, del que egresó con honores en 2010.

Desde el año siguiente, y por sus méritos artísticos, realiza una maestría en la Universidad Simón Bolívar, de Caracas, Venezuela, y es miembro además de la Asociación Latinoamericana de Clarinete.

Resulta reconfortante tener noticias de los logros profesionales de jóvenes como ella, a quien conocí cuando aún estudiaba el instrumento en la Universidad Cubana de las Artes.

Corría 2007 y era integrante de dos noveles agrupaciones de cámara, el Quinteto de Viento Santa Cecilia y el Trío Concertante (violín, clarinete y piano). Apenas tenía 20 años y certámenes nacionales e internacionales ya reconocían su virtuosismo.

Muchas veces la entrevisté en CMBF, la única emisora cubana de música de concierto, a donde acudía, con la sencillez que la caracteriza, para conversar sobre sus presentaciones y proyectos. Antes de partir a Venezuela, a continuar estudios, tuvo la deferencia de comunicárselo a su público y dedicarle una de sus interpretaciones más preciadas.

Por todos los atributos de Dianelys Castillo y ante su más reciente triunfo en el mes de mayor significación histórica y cultural de Cuba, evocamos a José Martí (1853-1895), nuestro Héroe Nacional, quien con su sensibilidad y exquisita cultura, sentía orgullo de aquellos artistas cubanos que en el extranjero descollaban por su talante poniendo en lugar cimero el nombre de la patria.

MÚSICOS

Aplaudimos el talento y la entrega de las y los músicos de la OSH, quienes en cada concierto evidencian su capacidad de respuesta ante una propuesta contemporánea y retadora.

Entérese de los y las protagonistas del III programa de la temporada 2017 CON – TEMPO

Director titular : Eddie Mora

Solista: Dianelys Castillo (Clarinete I Cuba)

Músicos invitados: *Cuarteto de Cuerdas Jose White (México)

Instrumento Nombre
Violín I Silvia Santamaría*
Violín I Erasmo Solerti
Violín I Adriana Cordero
Violín I Caterina Tellini
Violín I Johan Chapellín
Violín I Sara Miranda
Violín l Daniela Garner
Violín I Andrés Mendieta
Violín II Cecilia García*
Violín II Mariana Salas
Violín II Leonardo Perucci
Violín II Mauricio Campos
Violín II Carlos Vargas
Violín II Andrés Corrales
Violín II Roger León
Violín II Fabricio Ramírez
Viola Sergio Carrillo*
Violas Samuel Ramírez
Violas Elisa Hernández
Violas Mario Sequeira
Violas Luissana Padilla
Violoncellos Orlando Espinosa*
Violoncellos Cristian Guandique
Violoncellos Beatriz Meléndez
Violoncellos Blanca Guandique
Violoncellos Thiago Máximo
Violoncellos Gerald Mora
Contrabajos Jose Pablo Solís
Contrabajos Alberto Moreno
Contrabajos José Saavedra
Contrabajos Pedro García