II Temporada 2014

 

13 de abril , 11:00 am Teatro Eugene O’Neill

15 de abril, 7:00 pm Parroquia Inmaculada Concepción Heredia

Director Titular: Eddie Mora

Solistas: José Pablo Quesada (Costa Rica I piano), Ivette Ortíz (Costa Rica I soprano)

Marvin Camacho (1966 / Costa Rica)

  • Tercer Poema (Estreno mundial / obra comisionada por la OSH)

Eddie Mora (1965 / Costa Rica)

  • Ni aquí ni allá para soprano y cuerdas (texto: Marina Tzvetaeva – Estreno mundial)

Rocío Sanz (1934 – 1993 / Costa Rica)

  • Canciones de la muerte (texto: Rocío Sanz – Estreno nacional)

Félix Mata (1897 – 1985 / Costa Rica)

  • Vuelo supremo (texto: Julián Marchena, arr.: E. Mora)

Diana Arismendi (1962 / Venezuela)

  • Concierto para piano (Estreno mundial / obra comisionada por la OSH)

Rafael Chávez Torres (1839 – 1907 / Costa Rica)

  • Duelo de la Patria (arr.: V. Soifer)

 

VACIO
NOTAS AL PROGRAMA

Orquesta Sinfónica de Heredia
Temporada 2014 – II Concierto
Ministerio de Cultura y Juventud
Municipalidad de Heredia
Asociación Sinfónica de Heredia
Temporada Tres Américas
Eddie Mora, director titular

 Preludio

La Orquesta Sinfónica de Heredia (OSH), el Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ), y la Municipalidad de Heredia, se complacen en ofrecer al respetable público, el segundo concierto de la temporada 2014, siguiendo con el concepto que nos guía para este año: Tres Américas. La primera obra que escucharemos será el poema sinfónico La voz de San Juan,  del compositor costarricense Marvin Camacho, comisionada por la OSH y en estreno mundial; la segunda pieza será, Vuelo supremo, de Félix Mata Valle, con texto del poeta nacional Julián Marchena, arreglo de Eddie Mora y con Ivette Ortiz como solista; enseguida, como tercera obra, escucharemos de Diana Arismendi, compositora venezolana, su Concertino para piano y orquesta, obra comisionada por la OSH, en estreno mundial y que será interpretada por el pianista José Pablo Quesada; luego, será el turno de Rocío Sanz con su obra, Canciones de la muerte, en estreno nacional; la quinta obra que escucharemos se titula, Ni aquí ni allá para soprano y cuerdas, de Eddie Mora, en estreno mundial;  finalmente, como cierre acorde con la Semana Santa, la OSH interpretará del compositor costarricense Rafael Chaves Torres, el sublime Duelo de la patria, en arreglo de V. Soifer.

Programa

  1. Obra: Tercer poema

    Compositor: Marvin Camacho Villegas (1966) – Costa Rica

Oriundo de una tierra de mascaradas con sentido festivo y religioso

Marvin Camacho Villegas nace en Barva, Heredia, en 1966. Sus primeros conocimientos en piano y composición los adquiere en el Conservatorio de Castella entre 1979 y 1983. Entre 1982 y 1984, estudia composición con Roger Wesby y Mario Alfagüel. En 1985 ingresa a la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica, donde estudia composición musical con Luis Diego Herra, Bernal Flores y Benjamín Gutiérrez. Asimismo, toma estudios pianísticos con Pilar Aguilar. Ha recibido premios, tales como: Premio Nacional de Composición Aquileo Echeverría del año 2007, por su Sinfonía n.° 2, Humanidades; el Premio Nacional de las Artes de 1984, por su Meditación bribri, y el Premio ACAM del 2010, por su Sonata dal inferno para piano.

La  voz de San Juan: último poema de un tríptico sinfónico

Con este poema sinfónico se cierra el tríptico de poemas compuestos por el compositor. Es una obra cargada en algunos momentos de un claro expresionismo, y recurre a melodías y armonías de gran cromatismo sonoro. La obra se construye a partir de dos personajes del Nuevo Testamento: Juan Bautista (Agua) y Juan Evangelista (Fuego). La presencia de estos personajes intenta producir un equilibrio entre uno y otro, y conduce a la orquesta hacia un tratamiento tímbrico y armónico distinto a lo tradicionalmente planteado en otras obras sinfónicas de Camacho. La voz de San Juan convoca, una vez más, al carácter reflexivo de los dos poemas que le anteceden, con la variante de un planteamiento estético que emplea el concepto místico, que reviste a cada uno de los personajes aludidos. Estructuralmente es una obra simple, que busca dibujar a través del sonido a dos personajes vitales del Nuevo Testamento de la Biblia. El compositor utiliza una serie de efectos propios de la técnica extendida y subraya fuertemente el recurso melódico como parte fundamental de esta obra.

  1. Obra: Vuelo supremo (texto: Julián Marchena; arreglo E. Mora)

   Compositor: Félix Mata Bonilla (1931-1980) – Costa Rica

   Solista: Ivette Ortiz (Costa Rica)

Once son suficientes para un ilustre desconocido

Félix Mata Bonilla, compositor costarricense, nació en 1931, y falleció en 1980. Hijo del también compositor Julio Mata Oreamuno, Félix fue el primer licenciado en piano que graduó la Universidad de Costa Rica. No obstante, combinó su vocación musical con la profesión de odontólogo. Su legado musical es un reducido catálogo de obras que comprende ocho canciones, una sobresaliente sonata para piano, una suite para cuerdas, y un trío para violín, violonchelo y piano, en total, once obras. (M. Matarrita: 2013).

Poesía en fuga hacia el pentagrama

En la década de 1970, Félix Mata compuso seis canciones con textos poéticos de Julián Marchena, creadas con la colaboración de la mezzosoprano nacional Julia Araya. La primera de las canciones se basa en el poema más célebre de Marchena: Vuelo supremo. Francisco Javier Mata, hijo de Félix, cuenta que, aunque la versión original es para canto y piano, primero se estrenó en una adaptación como una romanza para violonchelo y cuerdas. Seis años más tarde, Mata realizó la musicalización de los poemas Silencio y La despedida. Las restantes obras corresponden al tríptico de sonetos titulados Marinas (La mañana, La tarde y La noche). Mata compuso este ciclo de canciones a petición de Araya para el recital de graduación del bajo Rafael Ángel Saborío. Respetó el ritmo poético de las obras de Marchena, evitando giros melismáticos (varias notas musicales correspondientes a una sola sílaba). (M. Matarrita: 2013).

Alas en fuga, “opus 1”…y único

Julián Marchena nació en San José, C.R., el 14 de marzo de 1897, y falleció en la misma ciudad en mayo de 1985. Director de la Biblioteca Nacional, miembro de la Academia Costarricense de la Lengua, entre otros cargos. En 1963 recibe el premio Magón de literatura por Alas en fuga, su única publicación. Dicho poemario, publicado en 1941 y reeditado en 1965 con algunos poemas nuevos, incluye el poema Vuelo supremo, y constituye el total de su obra lírica, de un indiscutible tinte modernista.

Vuelo supremo

Quiero vivir la vida aventurera

de los errantes pájaros marinos;

no tener para ir a otra ribera,

la prosaica visión de los caminos.

Poder volar cuando la tarde muera

entre fugaces lampos ambarinos

y oponer a los raudos torbellinos

el ala fuerte y la mirada fiera.

Huir de todo lo que sea humano;

embriagarme de azul…Ser soberano

de dos inmensidades: mar y cielo,

y cuando sienta el corazón cansado

morir sobre un peñón abandonado

con las alas abiertas para el vuelo.

Ivette Ortiz, cantante

Ivette Ortiz inicia sus estudios de canto en el Conservatorio de Castella con el maestro Danilo Chávez. Es egresada de la Universidad de Costa Rica y de la Universidad de Arizona. Actualmente es profesora de la misma especialidad en la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica.

  1. Obra: Concierto para piano

    Compositora: Diana Arismendi (1962) – Venezuela

   (Estreno mundial / obra comisionada por la OSH)
Solista: José Pablo Quesada (Costa Rica)

Compositora, investigadora, docente y directora ejecutiva de festivales

Diana Arismendi, nacida en Caracas en 1962, es hoy en día una de las compositoras venezolanas más importantes de su generación. Su producción musical incluye música orquestal, una ópera para niños, conciertos para solistas, varias obras para percusión, piano y percusión, piano solo, diversos instrumentos solistas, un cuarteto de cuerdas, un quinteto de vientos, ensambles de diversa índole, música vocal y coral, música electrónica y una obra sinfónico-coral. Posee un doctorado en Composición y una maestría en Composición y Música Latinoamericana. Sus obras son interpretadas en festivales y salas de conciertos alrededor del mundo. Actualmente es profesora titular de Composición en la Universidad Simón Bolívar. Desde 1996 es directora ejecutiva del Festival Latinoamericano de Música de Caracas. Paralelamente a su labor creativa, realiza investigación en el campo de la música latinoamericana y sobre la enseñanza de la composición.

Notas musicales convertidas en pan y vino del Señor

Cedemos la palabra a D. Arismendi: “Escribí el Concertino para piano y orquesta a solicitud del pianista José Pablo Quesada, para ser estrenada con la Orquesta Sinfónica de Heredia  en un concierto en la Semana Santa del 2014. Quesada se dirigió a mí en búsqueda de una obra “de carácter religioso” con dicha instrumentación. Las ideas vinieron de golpe, todas a mi mente, y desde que escribí la primera nota sabía de qué se trataba. Era mi oportunidad de escribir una música que simbolizara (¿) el momento más maravilloso de la misa católica: la conversión del pan y el vino en cuerpo y sangre de Cristo (Corpus et Sanguis)”.

Prosigue la compositora: “La brevísima obra está estructurada en dos movimientos contrastantes: el primero reflexivo, introspectivo en su inicio, brillante y atlético en la parte intermedia, para cerrar con los momentos más melodiosos de la obra. Este primer movimiento está marcado por una cita que me pareció ineludible: el tema de la “comunión” del Parsifal de Wagner. El segundo movimiento de carácter más punzante, más rítmico, fue el espacio ideal para hacer sonar las campanas del Sanctus. Durante la eucaristía, hay al menos cuatro momentos especiales cuando se hacen sonar las campanas. La epíclesis, al inicio de la misa, es cuando el padre pide a Dios cambiar el vino en la sangre de Cristo y el pan en el cuerpo de Cristo. Es el inicio de la comunión. Justo antes de la epíclesis, se hacen sonar las campanas. Estas campanas de mi obra evocan un repique de las campanas de la Catedral de Praga. Al final de este segundo movimiento, cito un tema de especial importancia en mi ideario musical: la melodía final de la Cantata criolla del compositor venezolano Antonio Estévez. Es el momento en que Florentino, a punto de ser vencido en su contienda por el Diablo, evoca a las vírgenes protectoras de Venezuela, venciendo así el mal, logrando imponer la luz sobre la oscuridad.

Finaliza la autora: “Mi obra está llena de referencias de carácter místico en un marco musical en el que el piano logra dar coherencia al contenido musical, dando relevancia al solista. La obra está dedicada al pianista José Pablo Quesada, a la Orquesta de Heredia y a su director, Eddie Mora, amigos todos de Costa Rica”.

José Pablo Quesada, pianista

José Pablo Quesada nace en San José, C. R., en febrero de 1987. Inicia sus estudios de piano en el 2003, cuando ingresa al Plan Intensivo de la Universidad Nacional y al Instituto Superior de Artes, bajo la conducción de Alexandr Sklioutovski, Gerardo Meza, Ludmila Melzer y Luis Monge. Continúa sus estudios en el 2005 en la Universidad Nacional (UNA), con énfasis en la enseñanza e interpretación del piano. En el 2008 recibe una beca completa para optar por una maestría en la Universidad Cristiana de Texas, institución donde después realiza un doctorado en Artes Musicales.

  1. Obra: Canciones de la muerte

    Compositora: Rocío Sanz Quirós (1934-1993)- Costa Rica

Superando el esquema de género de mediados del siglo XX

 

Rocío Sanz Quirós es compositora y una de las figuras más significativas de la literatura infantil costarricense. Nace en San José en 1934, y fallece en México en 1993. Cursa la secundaria en el Colegio Superior de Señoritas. En 1950 inicia sus estudios musicales en el entonces Conservatorio de la Universidad de Costa Rica, con Guillermo Aguilar Machado. Más tarde, en el Conservatorio Nacional de México es alumna de Carlos Jiménez Mabarak, Blas Galindo y Rodolfo Halffter. Entre 1965 y 1966 estudia composición en Moscú. En su legado literario hay poesía, cuento y obras de teatro. Su catálogo musical incluye obras para voz y piano, música de cámara, obras corales y orquestales, música para obras de teatro, cuentos, documentales y canciones para coro de niños.

 Musicalidad del texto determina los recursos musicales

Canciones de la muerte para soprano y cuerdas es un ciclo escrito en 1983, que consta de cuatro canciones, cuyos textos son de Rocío Sanz. Las canciones son: La muerte espera, La fiera (Muerte inesperada), La muerte prevenida y Arrullo. Estas piezas ofrecen algunas características generales: lacónicas en su expresión, su forma musical se acerca a la miniatura musical, son atonales, y el texto literario juega un papel importante en la escogencia de los recursos musicales. El texto de la primera canción, La muerte espera, dice: “La muerte espera en todos los recodos de la vida, agazapada fiera, secreta y escondida; el de la segunda, La fiera (Muerte inesperada): “Muerte violenta y súbita, fiera que salta desde su guarida. La muerte inesperada nos desgarra, las páginas del libro de la vida”; el de la tercera, La muerte prevenida: “La muerte prevenida, la que se ensaya, aquella que se espera; la muerte prevenida es tan fuerte que la otra, la otra, es la misma”, y el de la cuarta, Arrullo: “El engañoso arrullo de la fiera es la muerte que a todos nos espera y canta: ah, ah”.

  1. Obra: Ni aquí ni allá para soprano y cuerdas

    Compositor: Eddie Mora Bermúdez (1965)- Costa Rica

 Del Teatro Arnoldo Herrera González a escenarios mundiales

Hoy en día, es el director titular de la Orquesta Sinfónica de Heredia, director residente de la Orquesta Sinfónica Nacional y decano de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Costa Rica. Eddie Mora Bermúdez nace en febrero de 1965. Compositor costarricense quien viviera gran parte de su vida en el josefino cantón de Desamparados. Saca las primeras notas de un violín en el Conservatorio de Castella; luego, ahonda estudios en la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica, para después cruzar el océano y recalar en el Conservatorio Tchaikovski de Moscú, donde obtiene su maestría. Ha ganado premios nacionales: Aquileo Echeverría,  ACAM y Áncora, del diario La Nación. Su nombre es reconocido en festivales de música contemporánea (Moscú, La Habana, Madrid y San Juan, P.R.) y ha grabado gran cantidad de discos compactos con música original, incluso, allende nuestras fronteras con el sello discográfico Verso.

A modo de una sinergia metafórica

Ni aquí ni allá para soprano y cuerdas  presenta una relación directa y espontánea entre la poeta rusa Marina Tzvetaeva y el compositor nacional Eddie Mora. Una obra poética de Tzvetaeva presenta elementos musicales relativos al sonido de campanas, describiéndolos y remarcándolos, repitiendo las palabras “ni aquí ni allá” en todas sus estrofas, como insinuando el movimiento circular al tañer. Tzvetaeva adora Moscú, ciudad donde nació y vivió. Eddie Mora, por su parte, experimentó el paso de su adolescencia a la adultez en Moscú, mientras cursaba sus estudios de posgrado en música, y llegó a conocer el significado del sonido de campanas en la capital rusa. De ahí que, en la obra Ni aquí ni allá para soprano y cuerdas, Mora utiliza el texto de Tzvetaeva. La obra musical es una comisión de la Orquesta de Cámara de Madrid.

  1. Obra: Duelo de la patria

    Compositor: Rafael Chaves Torres (1839–1907) – Costa Rica   (arreglo: V. Soifer)

Compositor herediano nacido para la música

Rafael Chávez Torres nace en Heredia en 1839, y fallece en San José en 1907. Estudia música desde 1854, siendo sus instrumentos favoritos el clarinete y el requinto, aunque llega a dominar todos los de metal y cuerda, incluyendo el violín y el piano. Forma parte de la Banda Militar de Heredia y, en 1867, es nombrado director de la Banda Militar de Cartago, donde establece una escuela de solfeo. Sustituye a Manuel M. Gutiérrez en la dirección de la Banda de San José y, en 1877, es nombrado director general de bandas de la República, cargo que conserva hasta su muerte, y desde el cual lucha para mejorar la situación laboral de los músicos. Se da a conocer con el Duelo de la patria, que compone con motivo de los funerales del presidente Tomás Guardia. Asimismo. es autor de varias marchas de carácter político, valses, mazurcas e himnos.

Marcha fúnebre con tradición religiosa

El Archivo Histórico Musical de la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica, posee una de las pocas copias de la primera edición del Duelo de la patria. El Archivo también conserva una edición impresa en 1964, publicada por Antonio Lehmann, Librería e Imprenta Atenea. En ambos casos, se trata de versiones para piano solo. Chaves compuso esta obra en 1882, en ocasión del funeral de su amigo, el expresidente de la República y Benemérito de la Patria, el general Tomás Guardia. La aceptación de esta obra fue tal, que se ejecutó en el entierro de tres monarcas europeos: Alfonso XII de España, el presidente de Francia Marie François Carnot  y la reina Victoria de Inglaterra. Esta obra se ejecuta tradicionalmente en el país para acompañar al Santo Sepulcro, durante las procesiones de Semana Santa. (T. Vicente: 2013, 6).

Notas al programa por Gustavo Adolfo Segura Soto

MÚSICOS
Violín I Erasmo Solerti
Adriana Cordero
Cristian Cruz
Caterina Tellini
Mariana Salas
Leonardo Perucci
Violín II Azeneth Loáisiga
Jefferson Morazán
Sandra Ramírez Ayala
María del Mar Mack
Astrid Ríos
Andrei Valerín
Violas Lucía Leandro
Jeffrey Chavarría
Maricel Méndez
Mario Sequeira
Priscilla Montalván
Esteban Madriz
Violoncellos Cristian Guandique
Beatriz Meléndez
Blanca Guandique
Gabriel Solano
Gerson Campo
Thiago Máximo Bezerra
Contrabajos José Pablo Solís
Alberto Jara
Alberto Moreno
Flautas Mario Velasco
Enmanuel Lafuente
Oboes Roslyn Cerdas
Isaac Alfaro
Clarinetes Daniel Porras
Sergio Delgado
Fagotes Giuliana Carfagnini
Brenda Bourillon
Cornos Nelly Juárez
Esteban Murillo Brenes
Trompetas José Enrique Morales
Esteban González
Trombones Luis Lizano
Maricel Torres
Tuba Andrés Porras
Percusión Josué Jiménez
Allan Vega