Con su aporte creativo-musical y su intenso trabajo, logró poner muy en alto el nombre de la mujer costarricense profesional, dentro y fuera del país, enriqueciendo el patrimonio cultural con sus obras, las cuales se encuentran bajo la custodia del Archivo Histórico Musical de la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica.

En 1984 integra el Diccionario de Mujeres Compositoras de Aaron Cohen, Londres, Inglaterra. Ella y Dolores Castegnaro son las únicas compositoras costarricenses que poseen este reconocimiento.

Nació en San José, el 28 de enero de 1934 y falleció en la Ciudad de Mexico, el 13 de abril de 1993.

En 1951 concluyó sus estudios secundarios en el Colegio Superior de Señoritas . En 1950 inició su formación musical en el Conservatorio de Música de la Universidad de Costa Rica. Al año siguiente se trasladó a Estados Unidos para continuar sus estudios de composición musical en Los Ángeles, California. Al finalizar este año, viaja a Mexico a estudiar en el Conservatorio Nacional de México con Carlos Jiménez Mabarack, Blas Galindo y Rodolfo Halffter. En 1965 se trasladó a Moscú a formarse en composición en el Conservatorio Tchaikovski donde se instruyó con el maestro Vladimir Giorgyevich Feré.

Al finalizar sus estudios regresó a México, donde desarrolló su carrera como compositora. Trabajó en el Conservatorio Nacional, además, por un período de 14 años, se desempeñó como profesora de danza en la Academia de Danza INBAL y de grupos folclóricos. Laboró como redactora y jefa de la discoteca de la Radio de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde tuvo a cargo el famoso programa semanal «El rincón de los niños».

En el catálogo de sus obras se encuentran composiciones para diferentes agrupaciones instrumentales, canciones para voz y piano, música de cámara, obras corales y orquestales y música para puestas escénicas. Algunas de estas obras fueron editadas por la Sociedad de Autores de México.

Parte de la faceta creativa de Rocío Sanz fueron los cuentos y la poesía, los cuales le sirvieron de base para diferentes ciclos de canciones para voz y piano.  Gran cantidad de su obra la dedicó a la música para teatro y, asimismo, realizó la música para la película La sunamita, así como para cortometrajes y documentales.

En 1971 obtuvo el Primer Premio en el Concurso Musical del Sesquicentenario de la Independencia Centroamericana, convocado por el Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes de Costa Rica, con La cantata de la Independencia, cuya letra es de Carlos Luis Sáenz

En 1973 escribió el poema «Las canciones de la Noche» y lo musicalizó entre 1975-1976. Esta obra fue estrenada con gran éxito por la soprano María Luisa Rangel, en el Carnegie Hall de Nueva York.

Rocío Sanz se convirtió en la primera costarricense en destacarse en el campo de la composición de forma muy exitosa, superando el esquema de género a mediados del siglo XX, cuando sólo los hombres destacaban en este campo de la música.