Rafael Chávez Torres nació en la Puebla, hoy llamada La Dolorosa, en San José, un 8 de febrero de 1843.  Empezó sus estudios musicales, desde niño, con la banda militar de San José; luego, emprendió su carrera artística en el Cuartel Principal y, posteriormente, se inició como instrumentista de clarín y, más tarde, de clarinete, bajo la dirección del compositor Manuel María Gutiérrez, autor del Himno Nacional de Costa Rica.

 Desde 1880, a la edad de 37 años, compuso obras de diferente género. Escribió, aproximadamente, unas treinta obras, entre las que se encuentran: mazurcas, valses, himnos y marchas.

 Algunas de las  composiciones más reconocidas por su calidad musical son: el Duelo de la patria, El calvario, El sepulcro, Himno a Juan Santamaría, el pasodoble Marchemos a la guerra; los valses Cristina, Carlota, Julia, Clemencia, Luis y Luisita, El 24 de setiembre, El secretario, Las mazorcas, etc.

Realizó varias obras para la banda militar, especialmente marchas fúnebres, siendo la más distinguida El duelo de la Patria,  que se caracteriza por su profunda melancolía.  Para esta obra se inspiró en la muerte del General Tomás Guardia Gutiérrez, presidente de la República de Costa Rica, acontecido el 6 de julio de 1882.  Además, escribió la marcha General Fernández, para el fallecimiento del General Próspero Fernández.

A Rafael Chávez Torres se le puede ubicar como un compositor costarricense sobresaliente, por la cantidad y la calidad de sus obras, creadas en una época en que apenas se iniciaba el desarrollo musical en Costa Rica.

Se desempeñó como director de la Banda de Cartago, en 1867, y sustituyó a Manuel María Gutiérrez en la dirección de la Banda de San José, en abril de 1872.  Fue director General de Bandas de la República, cargo que conservó hasta el día de su muerte.

Falleció a la edad de 64 años, un 12 de mayo de 1907.  Sus restos permanecen en el Cementerio General de San José. (Archivo Musical, EAM, UCR).