Compositor costarricense, nació en 1931, y falleció en 1980. Hijo del también compositor Julio Mata Oreamuno, Félix fue el primer licenciado en piano que graduó la Universidad de Costa Rica. No obstante, combinó su vocación musical con la profesión de odontólogo. Su legado musical es un reducido catálogo de obras que comprende ocho canciones, una sobresaliente sonata para piano, una suite para cuerdas, y un trío para violín, violonchelo y piano, en total, once obras. (M. Matarrita: 2013).

Poesía en fuga hacia el pentagrama

En la década de 1970, Félix Mata compuso seis canciones con textos poéticos de Julián Marchena, creadas con la colaboración de la mezzosoprano nacional Julia Araya. La primera de las canciones se basa en el poema más célebre de Marchena: Vuelo supremo. Francisco Javier Mata, hijo de Félix, cuenta que, aunque la versión original es para canto y piano, primero se estrenó en una adaptación como una romanza para violonchelo y cuerdas. Seis años más tarde, Mata realizó la musicalización de los poemas Silencio y La despedida. Las restantes obras corresponden al tríptico de sonetos titulados Marinas (La mañana, La tarde y La noche). Mata compuso este ciclo de canciones a petición de Araya para el recital de graduación del bajo Rafael Ángel Saborío. Respetó el ritmo poético de las obras de Marchena, evitando giros melismáticos (varias notas musicales correspondientes a una sola sílaba). (M. Matarrita: 2013).

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Gustavo Adolfo Segura