El padre del dodecafonismo: Arnold Schönberg es un compositor de origen austriaco, creador del sistema dodecafónico de composición musical, y uno de los compositores más influyentes del siglo XX. Nació el 13 de septiembre de 1874, en Viena, en el seno de una familia judía. Autodidacta en la composición musical. Tuvo como profesor de contrapunto a Alexander Zemlinsky. Se trasladó a Berlín, donde durante dos años se mantuvo con el trabajo como orquestador de operetas y director de una orquesta de cabaret.

En 1903, Schönberg regresó a Viena para impartir lecciones. Allí conoció a dos compositores que se convirtieron en sus mejores amigos y sus alumnos más aventajados: Anton Webern y Alban Berg. En sus obras utilizaba complejas armonías, que después le llevaron a la atonalidad. Por esta causa, los estrenos de sus primeros dos cuartetos de cuerda no fueron bien recibidos, y se sintió perseguido por un público que no entendía su música. Durante estos años, también pintaba y, junto con varios artistas, exhibió sus cuadros en el círculo del pintor ruso Wassily Kandinsky.

En 1911, año en el que publicó el libro Teoría de la armonía, aceptó una plaza de profesor en Berlín. Allí compuso una de sus obras más influyentes, Pierrot Lunaire. Su estilo musical evolucionó desde el romanticismo tardío del siglo XIX a la técnica dodecafónica. Sus primeras composiciones tonales tienen reminiscencias de la música de Johannes Brahms, aunque pronto asimiló el cromatismo de Richard Wagner. Aunque Schönberg a veces regresaba a la composición tonal, en la mayor parte de sus composiciones de las décadas de 1930 y 1940, procuró sintetizar la técnica dodecafónica con los principios formales que había empleado durante su periodo expresionista.